Seikuro Shin-Tensei ID Actualizado (2.0)

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Seikuro Shin-Tensei ID Actualizado (2.0)

Mensaje por Seikuro Shin-Tensei el 01/04/16, 03:55 pm


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Nombre: Seikuro Shin-Tensei.

Apodo: Füjin.

Edad: 22 años.

Raza: Humano.

Gremio: Lamia Scale.

Símbolo: Pecho en la parte derecha, color rojo.

Rango: A

Magia: Devil Slayer.

Orientación Sexual: Heterosexual.

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Descripción Física:

Altura: 1'87
Peso/Complexión: 80 Kilos, Complexión atlética.
Rasgos Físicos: En su espalda tiene un tatuaje en forma de dragón hecho de Kanjis y un número (6078) que lo marca como esclavo.
Forma de Vestir: Variable, puede ir con kimono o con ropas más occidentales, aunque por su casa suele ir siempre en Yukata.
Otros datos de interés: Cuando usa una de sus técnicas, su cuerpo cambia drásticamente llegando a tener una mano demoníaca, cuernos de color negro, ojos amarillos y su pelo crece hasta la altura de la cintura.
Imagen del Personaje:
http://2.bp.blogspot.com/-mgOAAYsR_7k/UzbqkAhf7rI/AAAAAAAAAMY/y7mJdw0KS_M/s1600/578229.jpg

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Descripción Psicológica: Como se puede juzgar por su aspecto, Seikuro sigue las enseñanzas de los Samurai, también conocido como Bushido aunque en un sentido un tanto menos estricto de lo que normalmente es representado siendo que él mismo sería denominado como un ronin o samurai sin amo, así pues, eso indica que a su vez hay cosas que no puede cumplir de dicho código estricto de conducta que le han hecho tener la cicatriz que tiene en la cara. Pese a que es alguien serio, no quiere decir que no sea amable, de hecho normalmente hace lo posible para ayudar al prógimo dentro de sus posibilidades cuando realmente lo necesita. Así mismo, no es alguien que esté acostumbrado a sonreir, pero no por ello quiere decir que sea incapaz de ello. Últimamente se le ha visto más relajado en este último aspecto debido a varias causas que han hecho que su mente se libere un poco de sus cargas pasadas. Normalmente suele ser alguien bastante solitario, pero eso es por la vida que ha llevado hasta el momento en el que en su círculo de amistades solo ha estado su maestro, más allá de él no ha hecho nunca amigos, lo más parecido fue una vez unos aliados y no acabaron en buenas posiciones con respecto a Seikuro.

Hay que decir también que es alguien completamente humilde hasta el punto que incluso aunque tuviese dinero viviría una vida de pobre aunque sin dificultades, la vida del rico es para gente de negocios, él ante su honestidad y forma de pensar no es capaz de llevar ese tipo de vida cuando otras personas pueden estar pasándolo mal.

Por el contrario, y la razón por la que siempre se ha querido mantener al margen de la gente ha sido su lado más... Macabro.

Se puede decir que es todo lo contrario a lo que muestra normalmente, cuando se le logra enfadar de verdad su forma amable se convierte en una máquina de sed de sangre que no se detendrá hasta que caiga inconsciente o mate a todo lo que hay alrededor de las formas más lentas, dolorosas y gráficas posibles, pero eso no es gratuito, sino que es por un trauma de su pasado que despertó este lado en él. Aunque con el tiempo y con ayuda ha logrado controlar esta parte de sí mismo, así que ya no representa un gran peligro cuando se descontrola.

Con el pasar de los años y tras su entrada a Lamia Scale todo ha cambiado en su forma de ser, suele sonreir bastante más aunque no deje de ser una persona seria, por no decir que al contrario que antes de dicho ingreso ni ganas de vivir tenía, no respetaba su propia vida, ahora, con un propósito encontrado, todo ha cambiado aunque los ideales sean los mismos.

Armas del Personaje: Katana mágica - Messatsu Ikari

Gustos:
▪ La tranquilidad.
▪ La paz.
▪ La vida.
▪ Los sabores dulce.
▪ Practicar con la espada.
▪ La meditación.
▪ Los espacios naturales.
▪ El viento.

Disgustos:
▪ La guerra.
▪ Las muertes innecesarias.
▪ El deshonor en las accciones.
▪ Las personas irresponsables.
▪ Lo agrio.
▪ El olor de la sangre y los muertos.
▪ La destrucción.
▪ La gente impresentable.
▪ La injusticia.
▪ Contradecir sus propias creencias.

Miedos:
▪ Que su pasado se vuelva su presente.
▪ Ser el causante de asesinatos en masa.

Dotes:
-Aprendizaje rápido: Al ser una persona que normalmente deja que la información entre en él a base de libros y más libros, ha aprendido también a ser una esponja de conocimientos con el tiempo.
-Ojo rápido: Debido a su entrenamiento como espadachín centrado en la velocidad, es capaz de diferenciar movimientos y a otros combatientes que se mueven a una velocidad igual, menos o un poco mayor que él (Obviamente no podrá seguir al oponente si la velocidad es absurdamente mayor que él).
-Herrería normal/mágica: Entre sus estudios, esta arte ha estado muy presente especialmente a la hora de crear su propia arma mágica.
-Resistencia al dolor: Por culpa de su pasado ha tenido que soportar grandes cantidades de dolor, haciéndole capaz de soportar parcialmente este.
-Concentración de batalla: Una vez empieza a combatir, es dificil distraerlo con otra cosa, mas no imposible.

Debilidades:
-Debido a su elemento, es débil -En condiciones normales.- al fuego.
-Al haber negado al mundo y haberse apartado de este, los pocos amigos que tiene -Cuando son considerados como tal.- son tan importantes para él que se convierten en su debilidad -Aunque también en su fuerza.-
-Por su herencia sanguínea tiende a sufrir ataques de ira de forma muy puntual y extraña, siéndole imposible controlarse en estos momentos.

Sueños:
-No tiene ninguno, ni el más mínimo anhelo. Solo seguir y vivir el día a día.

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Historia:

-Para comprender un poco lo que pasa por la cabeza de esta persona, habría que empezar desde el principio. Es el noveno hijo de una familia noble, hijo no deseado y por ello deshechado, vendido a un esclavista por una miseria de dinero antes de que pudiese incluso tener recuerdos sobre aquél momento a la corta edad de dos años. ¿Su nombre? Borrado y sustituido por un número, pues no convenía que un hijo de noble fuese vendido de aquella forma, pero cuando desconoces algo simplemente es como si no existiese, en este caso, el joven tenía clara su posición, su nombre, su procedencia y lo que le esperaba a partir de ese momento. Desde los cuatro años trabajó como sirviente en una casa de clase media-alta, a esa edad ya sabía lo que era que las manos sangrasen por llevar más peso del que realmente podía hasta el punto de apenas ser capaz de cerrar las manos por el propio dolor no solo en la carne, sino que en sus tendones. Casi lo echaron como comida para los perros de no ser que otros esclavos de la casa no lo hubiesen escondido hasta que se recuperó. El hijo pequeño de la casa la tomó una vez con él haciendo que fuese técnicamente su mascota, eso quería decir que el trato humano no estaba permitido para él hasta el punto que le hizo pasar un infierno de existencia, de ahí su primera cicatriz en la cara, la vertical, fue con un cristal que el el joven de la familia usó para marcarlo con una mirada que poco se distanciaba de un psicópata.

A sus seis años en un viaje fue cuando ocurrió lo impensable. Tras dos años de tortura física y mental, en medio de un camino, Seikuro sufrió un ataque por parte de la familia y algo en su mente cambió. Lo que antes era un niño tratado como un animal ahora estaba reteniendo con una mano un golpe que iba directo a su cara por parte del varón, lo que pasó de ahí en adelante estaba borroso, pero si que hay algo que Seikuro recordaba sin problemas y era su propia imagen apuñalando repetidas veces a los miembros de aquella familia y a los esclavos que no habían podido huir al estar encadenados... Casi como si algo le hiciese entrar en trance... Un animal dentro de él que había salido sediento de sangre y que le había sido imposible de controlar, una forma de í mismo más sádica y sedienta de sangre... Entre sus manos tenía la cabeza cortada del hijo mayor, completamente desfigurada por las puñaladas, no pareció importarle lo impactante que pudiese resultar la imagen, simplemente supo que debía salir de allí antes de que lo encontrasen, pese a ser un niño sabía perfectamente lo que le pasaría como esclavo que era. Pasó un año vagando por las calles de la antigua Magnolia intentando evitar a la gente, robando para comer, cosa que no se le daba nada mal, al menos hasta que cumplió los ocho, que le pillaron robando comida de dos guardias, estos se llevaron al niño a un callejón y allí empezaron a golpearlo hasta el punto de dejarlo tirado en el suelo, sabiendo el castigo que les caería, prefirieron no dejarlo vivo, así que desenvainaron sus espadas, pero en el último momento algo pasó, una poderosa ráfaga de viento hizo que las espadas rebotasen en el aire hacia atrás, golpeando una pared invisible, de repente, los brazos se cayeron de sus extremidades hasta  el suelo, quedando con sangrientos muñones, lo último que vio Seikuro fue una figura bastante grande e imponente acercarse hasta él para luego caer presa de la inconsciencia. Al despertar, lo hizo en una pequeña casa prácticamente vacía apartada de todo, en una especie de montaña rodeada de árboles cuya posición en el mundo desconocía. Al levantarse el primer impulso que tuvo fue el de salir de allí, pero al acercarse a la puerta algo sacudió sus oidos, una especie de pitido metálico como cuando dos objetos de metal chocan y se queda la vibración en el aire pero de forma estruendosa para él. Poco a poco se dirigió a lo que emitía aquél sonido, se trataba de una katana colgada en la pared que, al tocarla, pudo notar como si sus fuerzas se renovasen, como si él fuese más ligero e incluso por unos momentos se sintió liberado mentalmente de todo lo que había pasado años atrás. Al mirarse la mano, pudo ver que el tatuaje de esclavo que siempre había tenido había desaparecido por alguna razón. Sus pensamientos fueron cortados por la persona que lo salvó y que actualmente estaba atravesando el umbral de la puerta, tras una charla entre ambos en la que Seikuro no se mostró muy seguro de si mismo el chico recibió su nombre y apellido actual pues un número no era digno de una persona, aquello pese a no ser mucho le había dado algo muy valioso, más que el hecho de haberle salvado, ahora podía llamarse a sí mismo persona sin miedo y la promesa de ser mejor como una era algo que invadió su mente al instante que lo susurró para sí mismo.

Al día siguiente, el hombre empezó a entrenar al joven en el arte de la espada samurai... Ese fue el verdadero principio de todo. Los años pasaron, el niño se convirtió en joven, en esos años había estado entrenando día a día hasta su mayoría de edad en la que su maestro le obligó a combatir contra él usando la katana que le había guardado, cuyo nombre era Kusanagi, capaz de controlar el viento. La batalla se decantó por el joven, lo que este no sabía es que el resultado de las técnicas que estaba usando era la muerte de su maestro, el que fue lo más parecido a un padre para él, estuvo a punto de sumirse en la desesperación, pero entonces recordó todo lo que le había dado, y lo únicoque podía hacer con ello era respetar el camino que le había mostrado y confiado, partió sin la katana pues en todos esos años había aprendido a usar magia, así que aunque realmente no la llevase, no estaba desarmado, más bien se podía decir que era como precaución. Cuando ocurrió el desastre de los dragones sabía que ante tal magnitud de acontecimientos no podía hacer gran cosa por mucho que aquello le pesase, aún así, trató de ayudar a todo el que estaba en su mano ayudar, solo pudo redimirse en su falta de acciones y utilidad cuando prestó su magia para que aquella pesadilla acabase finalmente. Y así, es como ha vagado hasta la fecha desde entonces rodeado de vergüenza por su debilidad, sobreviviendo a base de hacer pequeños trabajos de protección y transporte de mercancías e intentando no llamar mucho la atención, lo suficiente para poder conseguir comida, conociendo la existencia de gremios pero sin la intención de pertenecer a alguno bajo la absoluta soledad. Sin embargo, no todo es oscuro llegados a este punto, convertido en una especie de defensor del débil ante la mirada de los ciudadanos de Magnolia se empezó a ganar un nombre mientras apresaba a más y más bandidos y se encargaba de asuntos demasiado gordos para que la guardia pudiese hacer cosas como por ejemplo limpiar las altas esferas manteniendo siempre que podía el anonimato y sin matar a nadie más que el que merecía morir por las políticas pretendidas de exterminio entre otras cosas, en estos sucesos se ha visto obligado a depender de algún compañero normalmente por lo que su soledad se fue acabando poco a poco y aunque no confiase mucho en el resto debido a su pasado y su falta de simple fe en la humanidad siempre estuvo evadiendo lo mejor que podía los pensamientos que le ataban a otras personas, especialmente los que se podrían volver peligrosos para él teniendo en cuenta que con el tiempo de investigación se vio envuelto en lo que parecía una peligrosa mafia y ahora estaba en el punto de mira de la misma hasta el punto de volverse casi paranoico por no decir de ciertos problemas que empezaron a aparecer al empezar a tener que matar gente sin acudir a ese modo berserker que normalmente lo dominaba cuando tenía ganas de matar a una persona llegando a colapsar delante de alguien que había llegado a ser inconscientemente importante para él y que a su vez le dio fuerzas para seguir abriéndole los ojos de una forma un tanto peculiar seguido de un combate que le libraría de aquello que estaba sumiendo a su ser en el más oscuro de los abismos de la desesperación.

Con el tiempo, Seikuro trató de cambiar y su mente tan cerrada se abrió un poco, empezó a confiar un poco en la gente que era cercana a él hasta el punto de no mantenerse siempre callado e ignorando, estos cambios le hicieron querer explorar, querer abrir sus fronteras un poco, era un hecho que era una persona que no estaba acostumbrada a relacionarse con el resto, solo a hacer su trabajo y como si no hubiese visto al resto, sin embargo, después de matar a un político que estaba dispuesto a sacrificar a una parte de la población solo para limpiar la imagen de Magnolia se vio obligado a desaparecer por un tiempo al haber enfrentado a un miembro del consejo para esto que simplemente no atendía a razones, dentro de la mentalidad de Seikuro después de todo estaba el hecho de que si mataba a ese político serviría como ejemplo para el resto, por así decirlo, un aviso.

Quien se encargó de echarle una mano a Seikuro fue exactamente la misma persona que le abrió los ojos, Akemi, quien lo llevó ante su gremio para ser, por decirlo de alguna manera, juzgado en el ámbito de que sin saberlo, estaban reclutando al pelirrojo. Este se sorprendió cuando lo aceptaron, de hecho no se esperaba que alguien como él pudiese ingresar en cualquier gremio teniendo en cuenta que no era muy dado a relacionarse con el resto de personas, en ese año lo que más hizo fue investigar sobre la procedencia de sus poderes dado que nunca había visto a nadie con aquellos tatuajes que le aparecían, desde siempre creyó que era un simple mago de viento, sin embargo, tras encarar a un demonio junto a Akemi aquello cambió al poder aguantar las maldiciones con su cuerpo. En este tiempo que fue ayudado por la susodicha se fue forjando algo que se podía decir que iba algo más allá de la amistad pero que a la vez no llegaba a nada más, una compañera de armas, se podía decir que se trataba de ese complicismo, aunque Seikuro no sabía de qué se trataba, era la primera vez que estaba realmente cómodo en un sitio.

Se puede decir que ese año, debido a que tanto la princesa de Fiore había vuelto y se había alejado de los rumores pues hacía tiempo que no se cruzaba con Kasuka se había centrado en labrarse un nombre dentro de Lamia Scale, incluso arrastrando a su autoproclamada compañera por él mismo a trabajos varios que no eran más que una escusa por la simpleza de los mismos que podían hacer perfectamente mientras echaban una siesta. Además, por lo pronto era lo mejor, mantenerse fuera de conflictos políticos lo más neutralmente posible mientras se olvidaban de su nombre en el consejo, pues las palabras que le dedicó a Slaine Troyard no fueron precisamente tranquilizadoras y es que tarde o temprano volvería a asesinar a alguien si eso era necesario para salvar a un buen número de personas, no estaba dispuesto a sacrificar a nadie, se había vuelto muy egoista y quería proteger a la gente costase lo que costase, y ahora tenía personas a las que también deseaba proteger, así que estar quieto no era una opción.

Físico en uso: Onizaki Takuma - Hiiro no Kakera.


Última edición por Seikuro Shin-Tensei el 17/06/16, 01:03 pm, editado 3 veces

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Re: Seikuro Shin-Tensei ID Actualizado (2.0)

Mensaje por Zander Ecthelion el 01/04/16, 03:56 pm


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