[ID] — Apocalipso of Warth.

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[ID] — Apocalipso of Warth.

Mensaje por Apocalipse el 12/02/16, 03:01 pm

Apocalipse
From chaos and war
Code JeuNMF
Refer to me as
Whatever is known

Nombre: Apocalipso of Warth.
Apodos: Apocalipse. Apo. Hijo de Ira.
Edad: Olvidada.
Raza: Demonio.
Gremio: Independiente.
Símbolo: No.
Rango: Mago E.
Magia: Re-equipación. (Artillero)
Orientación: Asexual.

Infernal bunny
Of burning ashes and bones


Armagedon. La criatura, compañera del demonio Apocalipse, carga el nombre de Armagedon, dotado por el propio maligno desde el primer encuentro. A saber, Armagedon es un conejo infernal que poco, salvo en lo físico, tiene que ver con los conejos normales. Aún con su obvia inutilidad combativa, los conejos infernales fueron, desde tiempo atrás, una de las mascotas preferidas de los señores de la guerra más sanguinarios. La razón principal no era un aspecto entrañable, ni tampoco la compañía. Estos seres son de los pocos conocidos como inmortales. Aunque no tuviesen utilidad alguna, la capacidad de no-morir hizo que aquellos que perdían a sus mascotas en las guerras optasen por ellos, hasta que se convirtieron en un compañero de lujo, vendido y traficado con la codicia propia de los demonios. La indestructibilidad e inmunidad a la muerte de los conejos infernales llegó a tal que no quedaron en libertad ninguno, y toda la alta socieda demoníaca pasó a tener uno.

Aparte de inmortales, estos conejos son inteligentes, y poseen la facultad del habla, no obstante, allí terminan sus habilidades, pues su forma física y capacidad no llega más lejos que las de un conejo de Earthland común.

Es sabido que hay pocos en la actualidad, pues muchos se han ido perdiendo junto a sus dueños, siendo Armagedon uno de esos pocos. El conejo en concreto es un retorcido sujeto. Una mente maligna como el peor de los diablos encogida a un minúsculo tamaño. Su forma de ser es desagradable con el mundo entero, a excepción de su portador, que nadie sabe como logró domarlo. Incluso usa ropa similar a la del demonio. Aún con su poca ayuda en un combate real, el haber pertenecido a un demonio guerrero le ayudó a aprender sobre las contiendas e infinidad de cosas acerca de la lucha.


Look at the body
Owned just by flesh and blood

Humano. Es lo que uno puede pensar al ver a Apocalipse en un estado cotidiano. Encontramos a un demonio con una piel pálida y brillante, con el pelo albino, algo largo de flequilloo, pero con algo de abertura, por no molestar a la vista. La figura, a pesar de un demonio, es más esbelta que fuerte, y aún musculoso, su ropa hace que parezca más delgado, al ser una holgada normalmente. Midiendo un metro y ochenta y seis centímetros, lo que sería un humano alto, se hace algo más grande a veces. Destacan en él algunos detalles, como el principal, los ojos. Las marcas que lo distinguen de los humanos, los ojos de Apocalipse son de un color rojo sangre, y sus pupilas parecen de un gato, lineales, finísimas hasta para estos felinos. Aún así, desde hace un tiempo, este es solo el ojo izquierdo, pues el derecho, supuestamente, fue maldito por el padre de Apocalipse. Cubierto siempre bajo un parche, este ojo es completamente rojo, sin ningún iris o pupila a la vista. Ciego de dicho ojo, el parche no tiene ninguna función más que no mostrarlo por desagradable. Sus párpados son de un color más oscuro y agrisado que su piel, pareciendo que va maquillado, aunque no sea así. Se trata de un demonio de apariencia bastante normal, a decir verdad, siendo que tiene cierta facilidad para ocultarse entre los humanos. Sus brazos siempre van cubiertos por unos mitones ceñidos de cuero negro y fino.


Know the mind
In fight of times

Mente, personalidad. La máxima expresión de individualidad entre los seres vivos, donde no existen gemelos, ni copias. Un demonio no sería diferente en algo tan universal. Basarse en ello, pues, es posible afirmar a Apocalipse como un ser cuya personalidad es tan abstracta como el concepto en si mismo. Los siglos de su existencia, la observación del mundo avanzar, los sucesos a si mismo. Apocalipse se convirtió poco a poco en un puzzle. Uno donde todas las piezas eran del mismo color, donde el dibujo no cambiaba, y donde no existían las piezas con lados rectos, extendiéndose en un infinito y cada vez más complicado fondo. ¿Que cómo es? No hay una respuesta sencilla, si es que la hay. Se trata de un fiel seguidor a la lógica. Tal cual los rompecabezas, asumió en algún momento de sus años que todo tenía piezas, y solo una encajaba con otra. La reducción a lo simplista ayudó a crear una mente brillante y ágil, capaz de resolver problemas. Claro estaba, el resto de seres vivos eran piezas, pero cuyo espacio era demasiado indeterminado. Tanto que perdió interés y lo condujo a un contínuo aislamiento. ¿Asocial? En absoluto. Sin embargo, el habituarse a la lógica tan exacta le llevó a pensar que aquello que no la seguía era una especie de pieza-trampa, algo que retrasaría la construcción de su propio puzzle. Serio y esquivo muchas veces. Armagedon es el representante lingüístico de Apocalipse en muchas ocasiones, o al menos habla por él, con lo que la falta de palabras del peliblanco no hace más que acentuarse al paso del tiempo.

¿Que si es bueno o malo? Tan abstracto como su personalidad, para alguien que ha tenido tanto tiempo de replantearse el camino que debía seguir, no lo sabe ni el mismo. Nunca importó. Según la sangre, debía convertirse en un malvado que aterrorizase el mundo y trajese el caos. Según los hechos, iba a ser uno de los demonios convertidos, para alejarse de la maldad de su propia estirpe. Más, ni uno ni lo otro, el modo de vida de los demonios terminó por hacerse absurdo y sin sentido. Y el mundo de los humanos en bondad no era distinto. Quizás caminaba por la línea. Sus actos tenían consecuencias, algunas mejores y otras peores, y nunca prestó atención a estas. Llevado a ignorar al mundo, tampoco era importante cómo le veía el mundo, siendo que el demonio nunca quiso saber si era bueno o malo, simplemente viviría, haciendo aquello que fuese oportuno. Para un objetivo.

Llevado al exterior de ese mundo, encontramos a un demonio tranquilo. Su tendencia homicida solo se satisface aquellas veecs en que la muerte está justificada, no le interesan las carnicerías, ni siquiera pretendió hacer sufrir a todo su rastro de cadáveres, muy a lo contrario, aquello que mejor le sentaba era terminar instantáneamente con una vida. Así pues, lejos de las batallas, Apocalipse no suele mostrar ningún signo violento, y de hecho, su apariencia prácticamente humana lo hace poder pasar muy desapercibido, dado que no muestra casi signos demoníacos, más allá de los ojos. El semblane serio le acompaña siempre, y parece neutro e inalterable. El aura amenazadora quizás viene de su origen y no de su forma de ser, puesto que a veces hasta parece lento en sus movimientos, cuestionando muchas veces sus aptitudes como luchador. Sin embargo todo se debe a una calma mental extrañamente estable, siempre pensando sin dificultad, como un río tranquilo de pensamientos e ideas. Prácticamente es imposible saber qué piensa, ni cómo lo piensa, conduciendo a un enigma constante a su alrededor, aunque no canse de decirse que tan solo está.


Notice the talent
A fact known at sight

Puntería: La habilidad de no fallar los tiros es algo que los años enseñaron a Apocalipse. Aún con solo un ojo eficiente, Apocalipse ha aprendido a leer las trayectorias, medir los tiempos y apreciar los movimientos de forma que su puntería se volvió infalible, algo que, obviamente, era necesario para su tipo de magia. Aún así, no se reduce a solo puntería con las armas de fuego, sino que incluso lanzando una roca, sabe medir precisamente cómo lanzarla para dar exactamente en el blanco.

Puzzles: Quizás por su vista, acostumbrada a localizar objetivo, o por simple costumbre, Apocalipse tiene la habilidad de resolver puzzles complicados en cuestión de segundos. Así como los puzles, se le dan bien la mayoría de juegos por el estilo. Esencialmente da miedo en Encuentra a Wally.


Like or dislike
It is something that makes no difference

Gustos: Aprecia la buena comida. Asesinar. Tomar el té, con conversación filosófica con Armagedon. Los baños termales. Los puzzles y juegos de lógica. Viajar.

Disgustos: El mundo en general. Los caninos no son muy amigos suyos. La tendencia a tener que elegir entre el bien y el mal. Los juegos de azar. Las criaturas escurridizas. Las matanzas sin sentido. Los acercamientos, combate y vive a distancia.


Weakness and fright
Something you can hide

Miedos: A fallar un tiro. A los sitios muy cerrados. En algún momento las cerezas tomaron el papel de miedo.

Debilidades: Siempre le duele el ojo derecho. Herirle en dicho ojo le dolera muchísimo más. Los límites de su magia. Por lo general, cualquier tipo de combate a corta distancia.


Read the legend
Of a demon who was an evil human

Nacer. El nacimiento nunca perteneció a ninguna raza. Todos nacemos y morimos. El nacimiento de Apocalipse no fue nada extraño, ni especial. Se dio en una tierra de demonios antigua, liderada por su progenitor, que acudía a batallas sanguinarias con simple afán de sangre, oscuridad y sufrimiento. Allí mismo nació Apocalipso of Warth, hijo de Warth XII, un supuesto demonio hijo del mismísimo pecado de la Ira. El fuerte luchador y señor de la guerra en aquel entonces, que no se sabe de dónde sacó a una mujer a la que embarazó y de la que surgió su primogénito y único. Desde la más tempranísima edad, Apocalipse fue tratado como un guerrero, y no se tardó mucho tiempo en enfocarse en su magia, que resultó no ser como la de dicho señor, sino que, o la heredó de su madre, o fue convocada por alguna casualidad en él. Entrenado a base de cañones y pistolas, el pequeño demonio, ya desde aquellos primeros años, nunca se terminó de fijar en el combate del modo en que el resto. Mientras el mundo entero se lanzaba a una contienda de hechizos devastadores y sablazos sin piedad, el joven guerrero se dedicó a los disparos simples y mejorar su puntería, sin un objetivo concreto en su vida. Algo que enfurecía a su gente, pues. ¿Qué demonio no disfruta de los incesantes gritos de dolor, y la agonía de otros?

Pues el hijo del mandamás. Los años —muchos años— pasaron con aquel desinterés del demonio, que poco a poco se fue mostrando más. No acudía a los asedios, desaparecía por días, e ignoraba a su amenazante padre, a cambio de varias palizas del bruto. Aquello, que no hacía sino encender las llamas de odio de Warth, poco a poco educaban a Apocalipso. — Padre. ¿Cuál es la razón de nuestras matanzas? —, — ¿Acaso no es evidente? El dolor y sufrimiento de otros. ¿Qué más querría un demonio de verdad?—, — Pero es una respuesta estúpida y sin lógica. Sin un motivo, las tropas nunca se motivarán, solo serán la masa sanguinolenta de siempre, aniquilando sin pensar. El placer de matar viene del objetivo que uno logra con ello. ¿No? —. Aquellas conversación se repitieron en innumerables ocasiones. Cada cual enfocada a lo mismo, y todas con el mismo final, Apocalipso tumbado en el suelo, sin nada que hacer en contra de su poderoso padre. Curiosamente, desde tan joven el demonio ya demostró aquella calma silenciosa que le precede. Una presencia casi invisible. Una sombra. ¿Quizás por ello nadie nunca acudió en su rescate?

A los cientos de años aguantando aquello, el hijo dejó aquella comparsa de barbarie. Confianzudo, solo cambió Apocalipso por Apocalipse, y dejó atrás la guerra, en un deseo de emprender un viaje propio con tal de encontrar sus motivos para asesinar a los demás. ¿Difrutar de la muerte? Por supuesto que lo disfrutaba, pero aquel intirincado y necesario complemento de una lógica y propósito tras cada inherte era lo que atormentaba a sus gatillos. El viaje lo llevó a sitios y sitios. En uno de ellos encontró una de las pocas criaturas que hoy en día toleraría en compañía. A las afueras de Shirotsume fue donde, oculto tras matojos, e intentando ser devorado por una manada de lobos, un pequeño y simpático animal de color blanco se escondía de aquella manda agresiva. ¿Por qué los mató? Porque estaban haciendo ruidos, de noche, mientras el demonio queria dormir después de su ya larga caminata. El animal entonces se reveló como unconejo infernal. Aquel animal famoso era cotizado con mucho valor, más su padre no tenía uno. Al parecer, aniquilaron a todo el grupo del dueño del animal y ahora estaba perdido. Aún sin lógica aquella vez, el demonio sintió un instinto por quedárselo. Allí, pues, nacería Armagedos, el conejo infernal de Apocalipse.

Los años pasaron nuevamente con su nuevo acompañante, y en dicho trascurso, nuevamente las llamas y la sangre llegaron al olfato del demonio. Aquello, y la figura de Warth XII, empuñando una espada en la mano, y una cabeza sin cuerpo en la otra, entre gritos. Desagradable. Las furias del pasado reburgitaban dentro del muchacho, el cual fue directamente a los aposentos de aquel señor. Le haría ver que se equivocaba con todo lo que aprendió en su viaje. Error. Al volver el padre de aquel asedio, y ver a su hijo perdido, la reacción fue... Esperable. Una nueva matanza sobre el pobre descendiente, e incluso a Armagedon que lo intentó proteger. — ¿Te ateves a mostrarte, traidor? Muy bien. ¿Tanto te enorgulleces de tu puntería, que acaba con las vidas sin hacerlas sufrir? ¿Tanto te gusta amenazar las tradiciones con tus ojos juiciosos? ¡Pues entonces despídete de eso, y vive, torturado! — Aquello condujo al padre a maldecir el ojo de su hijo con un hechizo extraño. Este quedó ciego del ojo derecho, y adolorido. Logró escapar de aquella furia, y el hombre, ardiente de odio, ordenó asediar la siguiente ciudad. Más, cometió el error de muchos. Una razón para morir.

Tras el ataque, aquel demonio mayor quiso celebrar la victoria incendiando todo el lugar, pero cuando discursaba, encima de una montaña de cuerpos, un haz de luz atravesó su cráneo desprotegido, y cayó muerto sobre sus propias víctimas. El haz vino de la cima de una lejana montaña. Una de las armas de Apocalipse. A pesar de la furia demoníaca que desató, todos estaban demasiado lejos, y nunca lo encontrarían. No como una figura, nacida del repente. Una mujer, que pareció haberle visto ejecutar al padre. El acontecimiento fue tan extraño como rápido, y en razón de querer matarla, se convirtió en su compañera, mientras él seguía en su búsqueda de los motivos de la muerte.

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Re: [ID] — Apocalipso of Warth.

Mensaje por Invitado el 12/02/16, 03:19 pm

¡Le doy una muy cálida bienvenida al foro! ¡Ficha Aceptada!
La ficha se encuentra en muy buenas condiciones para ser aceptada. En breve le pondré tanto color, como a su vez rango. Recuerde pasarse por todos los registros correspondientes en su caso, como también del Censo y la Lotería que abrimos todos los meses para llevar una regularidad en el foro. Un abrazo enorme a usted, y espero que se divierta muchísimo en el foro.

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