Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Kuro Tsuki el 03/10/14, 03:39 am

La casualidad. Sin más, Había sido la diosa fortuna la que había querido que me encontrara en el lugar menos oportuno en el momento más inoportuno. Ya me había costado mucho tiempo el decidirme, simplemente, a visitar las cercanías de "aquel" lugar, de hacer una visita a la aldea que se encontraba más cerca del peligro que suponía la existencia de la maldad en el mundo. Estaba preocupado por ellos. Ya había estado a su lado en una ocasión, ya había intentado ayudarles al respecto y me había dado cuenta de que el tema me venía demasiado grande, que nada podía hacer yo para dar un poco de paz a la vida de aquellas pobres personas... sin embargo, no podía ignorarlas, simplemente no podía hacer como si nunca les hubiera conocido ni supiera los peligros a los que se enfrentaban. Por eso volví, volví a visitarles después de tanto tiempo, y al llegar... me hablaron de Manaka. Como os decía, el peor momento posible. Después de escuchar sobre la situación, apenas un par de horas después de que la niña hubiera marchado, el debate empezó en mi cabeza: enfrentarme a la muerte una vez o simplemente permitir que fuera la pequeña quien hiciera frente a esta. Las dudas no se prolongaron por más de unos segundos. Al minuto siguiente ya me encontraba camino a lo que, temía, podía acabar convirtiéndose en mi tumba.

Aun no sabía qué estaba haciendo ahí. Alzaba la mirada hacia el cielo y todo lo que podía observar era la inmensidad de los árboles que conformaban la entrada de aquel bosque. Tragué saliva. Imágenes de un pasado no tan lejano aparecieron fugaces, intensas, por mi memoria. Aun podía sentir el miedo... no, el terror que sentí la última vez que me atreví a adentrarme en las inmediaciones de este lugar. Pero aun así... aun así había vuelto. Tsuki... Rin... no era solo a mí a quien había hecho un daño inconmensurable. Las criaturas que estaban en el interior de aquel cúmulo de árboles, y plantas rebeldes, porque ya no había ni un solo animal que se atreviera a adentrarse en aquellas sombrías tierras. Mirando a mi espalda podía clavar una serena mirada al cielo. Estaba nublado, con un tono gris oscuro augurando una tormenta que no tardaría de caer sobre la tierra. Tragué saliva y fruncí el entrecejo, no me gustaban los malos augurios. ¿No era suficiente saber que estaba llevando mi vida al límite solo con estar ahí? ¿No era suficiente con saber... que quizá, no podría volver a verla a ella? No, al parecer no lo era... la vida es malvada, y nunca reparte suficiente crueldad a sus ahijados.

De lo único que me arrepentía, sin embargo... era de que esta vez estaba solo. No estaba Tsuki a mi lado... y tampoco Rin, aun cuando era este el momento en el que más la necesitaba. Pero no... estaba bien, esto era suficiente. No quería volver a ponerla en peligro. No quería permitir que su corazón hubiera de soportar por segunda vez el terror y el pánico causados por la cercanía a la muerte. Suspiré profundamente, sintiendo como las primeras gotas empezaban a caer sobre mi gesto. Mis pies empezaron a moverse, recorriendo los primeros cinco metros que me adentraban en las inmediaciones del bosque de la muerte.


Última edición por Kuro Tsuki el 14/10/14, 08:04 am, editado 1 vez
avatar
Mensajes : 270
Fecha de inscripción : 10/09/2014
Nivel :
39 / 30039 / 300
Ver perfil de usuario

Kuro Tsuki
Rango D

Volver arriba Ir abajo

¡Llego la Tsundere favorita de todos!

Mensaje por Invitado el 20/02/15, 08:28 pm


Varios meses habían pasado de la última vez que lo vi a él. Ese hombre con el cual compartí, para nuestra mala suerte, una terrorífica experiencia que lo más seguro, para ambos sería muy difícil olvidar. Una experiencia que no solo estaba conllevaba a un final que gracias a dios, o más bien, gracias al pequeño gran héroe que acompañaba a él, estábamos totalmente salvados. Una clara gran segunda oportunidad que nos había brindado la vida. Realmente jamás me lo hubiese imaginado y ni mucho menos, haberme puesto a pensar que aquella experiencia no se contaba dos veces, hasta que cierto día, en el Gremio, llegó un informe bastante especial, que básicamente estaba totalmente relacionado conmigo. Algo que jamás debió haber pasado.

Después de superar el ataque de los titanes y también, el ataque de los Dragones. Me encontraba inmersa en el Gremio, pensando en qué era lo que podía hacer para poder sobrellevar aquellas trágicas historias que ha mi vida le tocó vivir. Aquellas historias que gran parte de ellas, había mucha sangre derramada de seres inocentes. Algo que en toda mi vida cómo maga me hubiese imaginado que iba a estar pasando. No sabía cómo poder contener la tristeza y también el miedo que tenía. Pero aquel aviso que llegó a mis manos, me dejó totalmente desconcertada, tanto así, que llegué a llorar por lo que estaba leyendo. Un hombre, de procedencia desconocida, a conocimiento que aquel bosque estaba siendo investigado, se había involucrado en una misión para buscar a una cría. Aquel bosque estaba cerrado para todos, incluso para los magos de gran talla. Al saber aquello, solo se me pudo imaginar un nombre: Kuro Tsuki estaba de vuelta.

Los días de tranquilidad desde hace muchísimo tiempo que habían acabado. La gente en el gremio se negaba que yo fuese a dicho lugar a ver lo que estaba pasando. Pero aquella misión, tenía otra misión más, personal de mi corazón. Tenía toda la intuición de que la persona que la había aceptado, era simplemente él. A ninguna persona le llegaría tanto para meterse a la muerte misma, que a él o incluso yo. Aunque claro, hubo mucho tiempo que me estuve rehabilitando por aquellas trágicas historias que había vivido en aquel lugar. El lugar en donde yacía un nido de sangre, de mucha gente inocente que no tuvo otra escapatoria más, que la propia muerte.

Sabía que yo aún era una maga débil. Las cosas no estaban del todo buenas, pero aun así, no podía dejar que una niña muriese en un lugar que estaba tachado cómo ser el infierno mismo. Y aun siendo ella, tampoco podía dejar que alguien se atreviera a meterse a ese lugar. Sabía que tenía que ser el mismo Kuro que estaba metiéndose en esos líos. Era característico de él, vivir al extremo y también en contra del peligro. Me daba una rabía y a su vez, me sentía orgullosa. Pero no podía dejar que él entre solo. Si tanto quería salvar aquella niña, sería conmigo, yo sería la encargada de que su vida estuviese a salvo, al menos, quería sentirme de utilidad.

El día estaba reflejando un claro cambio. El cielo nublado, el ambiente triste y lleno de melancolía. Era como si el día supiese lo que pasaría en un día cómo este. Sabía que estaba enfrentándome una vez a la muerte, pero mi crianza y también mis ideales sabían que estaba haciendo lo correcto. Era la mayor maga de mi familia, era Rin Tohsaka, no podía aceptar que alguien muriera a conocimiento mío. Aunque no fuese cómplice, sabía los hechos y quien eran los que estaban ahí. Por eso mismo, una vez bajada de la carreta que me trajo a la entrada del bosque, con mi falda negra, mis medias, mis botas, mi chaqueta de color rojo, mi bufanda café, mi peinado característico, mi vestimenta característica, me estaba viendo a mí y en frente del bosque que una vez me quiso matar. — Idiota… — Fue lo único que pensé, al imaginarme que el mismo Kuro estaba allí adentro, intentando ser valiente y salvando una vida más, de lo que estuvimos ambos a punto de morir.

Mis miedos aumentaban, pero no podía quejarme. Estaba siendo bastante inconsciente con mi vida, lo sabía y tenía más que claro que cualquier otra persona. Las gotas comenzaban a caer, y mojaban de a poco mi vestimenta. Aún no me reponía del ataque de los Dragones, pero no me perdonaría perder a alguien que en el fondo de mi corazón amaba y respetaba mucho. Mis pasos comenzaron solos, a la entrada de aquel bosque. El viento comenzó a soplar más fuerte, haciendo que mis dos coletas se movieran al ritmo de este al igual que mi ropa. Y así fue, cómo lo vi a él nuevamente después de tanto tiempo. Mi rostro serio, como de costumbre lo miré y dije en voz alta. — ¡Kuro! — Fue lo único que alcancé a decir, mientras que un gran trueno iluminaba todo el lugar. Esta vez, comenzaba nuestra pesadilla, pero al menos, quería salir bien de esta. Pero gracias a dios, dejando de lado todo, agradecía que él estuviese vivo y no muerto.
Y aquí es, en donde comenzará nuestra historia.


Última edición por Rin Tohsaka el 05/07/15, 07:22 am, editado 1 vez

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Kuro Tsuki el 14/03/15, 05:13 am

Cada centímetro de aquel lugar traía a mi memoria terroríficos recuerdos que hacían que me estremeciera. Aquel dolor, aquel trauma, estaba aun demasiado presente en mi mente, no era algo que pudiera ignorar y superar con semejante facilidad. Sin embargo... no era todo eso. Era inevitable sentir que este era ahora uno de los pocos lugares que me conectaba con "ella". Me preguntaba si estaba bien encontrarme en ese lugar sin tenerla a mi lado. Quizá debería haber ido a buscarla, quizá tendría que haberle dicho que ya estaba todo bien, pero... no me sentí con las fuerzas para hacerlo. Después de abandonarla, después de marchar de su lado sin siquiera decirle una palabra de despedida... no sabía siquiera si sería capaz de volver a mirarla a la cara. No. No podía pensar de ese modo. Estaba bien si no me acompañaba aquí... estaba bien si no tenía que hacerla recordar estos malos y duros recuerdos, pero... no renunciaría a ella. Quería volver a su lado, quería volver a tenerla junto a mí, y eso es lo que haría en cuanto llegara el momento oportuno.

Y el momento llegó en realidad antes de lo que esperaba. Una voz, una voz que pude reconocer antes incluso de que se pronunciara. Mi corazón dejó de latir, la respiración cesó también y todo el mundo se congeló a mi alrededor. Fue como una premonición, un presentimiento, una intuición que me instó a dejar de caminar y girarme lentamente hacia mi espalda. Entonces la escuché, la escuché y la vi con claridad frente a mí: esa figura, esa presencia, esa mirada... una mirada que jamás podría olvidar. Cómo... ¿Cómo podía estar aquí? Después de lo que me había esforzado por vencer a mis sentimientos, por evitar el ir en su búsqueda antes de adentrarme en este nuevo infierno, y ella... y ella...

-¡Rin! -explotaba el profundo sentimiento que había estado reteniendo por tanto tiempo en mi corazón. Quise correr hacia ella, volver a abrazarla para sentirla a mi lado y no volver a dejar que marchara nunca, pero... no era tan fácil.

Flash. Un relámpago fugaz y cegador atravesó el espació y llevó a cabo una explosión de luz y sonido. No tuve tiempo siquiera para taparme los ojos y evitar el quedar cegado. ¿Qué era aquello? En ese momento solo se me ocurrió una respuesta. Mis sentimientos se congelaron. El corazón volvió a pararse, pero esta vez de terror, de pánico, de verdadero temor no por mi vida, sino por la de aquella que tenía al frente. Sentía la sequedad en el ambiente, el mal inalienable que, poderoso e implacable, se ceñía sobre nosotros. Latido... latido... latido... mi corazón latía de nuevo, pero parecía hacerlo a paso de tortuga. Como fuera... solo era cuestión de tiempo que se echara a la carrera. En cuanto escuchara ese sonido... en cuanto oyera el pistoletazo de salida... sabía que en ese momento todo empezaría y acabaría al mismo tiempo para mí. Y la trompeta que vaticinaba la llegada del apocalipsis, sonó:

-¡¡ROOOOOAAAAAAAARRRRRRR!!

-¡¡¡Rin, corre!!!

Aun cegado por el repentino poder del relámpago, me giré rápidamente en la dirección desde la que había escuchado aquel terrorífico y poderoso rugido. Eran ellos... o más bien, era él. El mismo enemigo al que ya enfrentamos en una ocasión, aquel al que no pudimos herir en lo más mínimo, quien se llevó la vida de Tsuki consigo... y quien volvía para hacer lo propio con nuestra propia existencia. pero no se lo permitiría, no dejaría que volviera a suceder. Esta vez íbamos a salir los dos con vida, nos íbamos a salvar sin la necesidad de tener que hacer ningún sacrificio, pero para eso... primero tenía que crearnos una oportunidad.

-¡Corre, nos ganaré algo de tiempo y después te seguiré!
avatar
Mensajes : 270
Fecha de inscripción : 10/09/2014
Nivel :
39 / 30039 / 300
Ver perfil de usuario

Kuro Tsuki
Rango D

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Invitado el 06/04/15, 08:06 pm

La situación no era menor. A pesar que me sentía inmensamente feliz por encontrar quien era una persona inmensamente especial para mí, me sentía inmensamente contenta por encontrarlo vivo, sano y un tanto cambiado desde la última vez que nos vimos. Había pasado muchísimo tiempo desde que habíamos estado juntos y por problemas que no eran menores, nos sentíamos un poco separados debido a que habían muchos problemas que él mismo aún no podía superar. Me preocupaba un poco, pero no por eso dejaría que las cosas siguieran de una forma tan inusual cómo estaba acostumbrada. Me preocupaba el hecho de que Kuro estuviese en este lugar, debido a que era el lugar en donde sufrimos mucho, sufrimos grandes pérdidas y también sufrimos un gran trauma que hasta el día de hoy, sumándole lo que sucedió con los dragones, me era un tanto difícil, pero no por eso dejaría que las cosas siguiesen un camino normal y común.

Las palabras de Kuro alentaron a mi corazón a seguir adelante, para posteriormente mientras que el viento se movía suavemente pero con mucha intensidad, una carga espiritual más fuerte de lo normal hacía todo mi cuerpo, algo extraño sucedería. Un gran rayo caería para posteriormente mostrarse un ser despreciable que estaba a lo lejos. Un gran grito titanesco se escucharía de este, para posteriormente no vernos con caras de muchísimos amigos que digamos, al menos a mí y también a quien era la persona que yo más amaba.

Este preocupado y alertándome de lo que estaba pasando, me diría que corriera y que él ganaría un tanto más de tiempo. Claramente eso me molestó, nuevamente dejándome de lado ante los problemas que estaban pasando en nuestro camino. Fuera del trauma y el impacto que me causó ver a aquella semejante bestia le grité. — ¡Bakka! ¡Temme! ¡Urusai! ¿Crees que te dejaré ser el héroe nuevamente? No, no te dejaré que me dejes sola otra vez, esta vez saldremos los dos juntos de esta. — Le daba una advertencia, para posteriormente correr hacía el lugar en donde estaba él para sacar una de mis tantas gemas que tenía en mi inventario.

Acá hay una niña, que debo ir a rescatar. No voy a salir de este lugar, sin ti y sin esa niña. Sí que ya sabes. — Dije fuertemente, para activar mi poder mágico y lanzar unas gemas de fuego a los ojos de aquel titán. No era mucho, claramente, pero tampoco iba a dejar de hacer mi trabajo. No era aquella Rin miedosa, ahora era alguien mucho mas valiente.

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Kuro Tsuki el 18/04/15, 03:53 pm

Frenesí. Agonía. Sangre. Dolor. Me costaba respirar. Me costaba hablar. Me costaba pensar. Mi pecho era oprimido por una fuerza equivalente a la de mil manos de titanes cerniéndose sobre ellos. La gran figura, su horrible apariencia, la muerte y el dolor representados en aquel ser deforme y vomitivo. Nos miraba. Con fijeza. Con monstruosidad. Sin el más mínimo rasgo de humanidad a pesar de su apariencia. Huye, me decía mi cuerpo. Huye, me decía mi mente. No podía enfrentarlo, no podía plantarle cara, no era lo suficientemente fuerte como para eso. No era capaz, no tenía tal poder. Y sin embargo... sin embargo... no podía rendirme.

En el acto en que las gemas ígneas golpearon sobre la cabeza de aquel grandioso ser, haciéndole echar los brazos en tal dirección y amenazando con hacerle perder el equilibrio, cogí a la peliazabache de la mano derecha y le dirigí una mirada recriminatoria. No quería que volviera a pasar por esto, no quería que volviera a sufrir lo mismo, me iba a hacer las cosas más difíciles, pero... al fin y al cabo estaba en su derecho de hacerlo. Ahora bien, no tenía la más mínima intención de permitir que, con ella ahí, cualquiera de los dos saliera herido. En otras palabras: me tendría que aguantar el ritmo.

El viento se congregó en mis pies como lo hace la fuerza a las manos antes de dar un puñetazo, con un solo pensamiento. El gigante había quedado quieto, restregándose aun los ojos, incapaz de volver a centrar su cabeza y fijar su atención en nosotros. La carrera comenzó. Mi cuerpo salió lanzado hacia el frente todo lo rápido que pudo, arrastrando consigo la figura de la joven maga de los dientes de sable. Con ágiles movimientos logré que nos deslizáramos por entre sus dos piernas, pasando de largo de su posición y empezando a alargar las distancias entre nosotros tan rápido como fuera posible.

Ella tenía razón, tenía toda la razón al fin y al cabo. Se me había olvidado por completo, pero ahí no estábamos nosotros dos solos, sino que habíamos llegado a ese lugar con el fin de encontrar a la tercera participante en nuestra ecuación. ¿Manaka se llamaba? No podíamos dejarla en un lugar tan peligroso. Teníamos que encontrarla primero y después salir con ella del infernal bosque. Pero no teníamos tiempo... no teníamos tiempo para pensar, no teníamos tiempo para dudar. ¿Dónde? ¿Dónde buscar? ¿Qué hacer para encontrarla? El tiempo se nos agotaba, y ninguna idea acudía a mi mente por mucho que lo intentara.

-¿¡Piensa Rin, si fueras una niña en el bosque, dónde te refugiarías para protegerte de estos monstruos!? ¿¡Dónde ha ido la niña, dónde podría estar segura ahora mismo!?
avatar
Mensajes : 270
Fecha de inscripción : 10/09/2014
Nivel :
39 / 30039 / 300
Ver perfil de usuario

Kuro Tsuki
Rango D

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Invitado el 09/05/15, 11:52 am

¿Cómo no podía estar bien en una situación tan crítica cómo lo era esta? ¿Acaso el destino no me quería que me hacía estar nuevamente en una situación tan difícil cómo era volver al lugar en donde los titanes habían atacado? ¿Por qué me tocaba nuevamente vivir lo mismo con la persona que más quería en el mundo? No lo comprendía, no lo comprendía nada y ni mucho menos comprendía el hecho de que tenía que estar nuevamente en una situación de riesgo. Pero, lo que sí podía entender de todo lo que me estaba pasando en estos momentos era que no podía rendirme. No podía dar un píe atrás y ni mucho menos podía deprimirme por todo lo que pasó en el pasado. Era una maga, era una maga que tenía que salvar a una niña, era una maga que tenía que dejar bien parado el nombre de Sabertooth. Por eso mismo, no me rendiría y dejaría mis miedos de lado.

¡Bakka! ¿Cómo piensas que voy a saber eso? — Me quejaría, era lo acostumbrado que estaba mientras que el titán que estaba muy cercano hacía donde nos encontrábamos nosotros parecía no tener unas ganas de que lo molestásemos con nuestros ataques. Era complicado, estaba claro, pero teníamos que salvar a aquella niña que estaba corriendo peligro en este fatídico e infernal lugar.

No había mucho tiempo para pensar y ni mucho menos para poder buscar una respuesta ante todas las cosas que nos estaban pasando en el día de hoy. El titán que estaba a tan solo unos metros de donde nos encontrábamos, se reincorporaría de una manera rápida por que tanto él como yo no podíamos quedarnos de brazos cruzados buscando una respuesta ante lo que nos estaba ocurriendo. No podíamos perder mucho tiempo y tampoco podíamos perder poder mágico estando acá. Si hay un titán, de seguro habrán muchos más titanes en este lugar. Por eso mismo había que buscar algo pronto.

En eso la deslumbrante mente que yo tenía, se alumbraría para poder observar a quien era mi compañero. — ¡Lo tengo! De seguro se escondió en un lugar pequeño. Dudo que haya avanzado mucho más adentro, si nosotros estamos complicados para ella lo sería aún más. — Opinaría ante la encrucijada que se estaba presentando ante nuestros ojos, mientras que sacaba más gemas para poder observar a nuestro amigo titán que se estaba reincorporando para seguir a nuestra caza. — ¡Tú quédate quieto, temme! — Le tiraría gemas nuevamente a los ojos, para este quedarse quieto quejándose del dolor. El olor a sangre estaba inminente en este lugar, pero había que buscar la manera para poder salir ilesos de esto.

No hay tiempo que perder, Heichou. — Le diría, el apodo que una vez le dije cuando estábamos juntos. Por eso mismo, esperaba que Kuro reaccionara para poder ir a buscar a la niña. Lo único que se me ocurría, sería gritar. O al menos, eso era lo que esperaba en estos momentos.

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Kuro Tsuki el 10/05/15, 09:44 am

La criatura se había vuelto a alzar con toda su figura y poder, lo que llevó al joven de cabellera azabache a echar una mirada a su espalda, fruncir el entrecejo y chasquear la lengua con molestia. Por supuesto, aquel maldito no se iba a dejar vencer con semejante facilidad. Hasta el momento ni siquiera habían sido capaces de causarle grandes heridas, in en esa ocasión ni tampoco en la anterior, por lo que mucho menos sabían como era menester luchar con una criatura como aquella para darle muerte. En otras palabras: estaban en un gran aprieto. Aturdirla y cegarla era posible, pero de nada servía si después del esfuerzo para hacerlo eran incapaces de seguir más adelante. Tenían que encontrar una buena forma de cumplir con su objetivo, de librarse de esa bestia y lograr salir de aquel lugar con vida. Ah... iba a ponerle en graves aprietos, pero al adepto elemental de aire no le quedaba otra aparte de hacer "eso".

Su carrera se paró en seco y soltó la mano de su joven compañera, en el mismo momento en que ella volvía a alzar el brazo y lanzar gemas a los ojos de la bestia, que aun se encontraba a casi diez metros de su posición. ¡Bien! Era el momento perfecto. Los ojos de Kuro se cerraron en un instantes, respiró hondo y, con un soberbio esfuerzo, hizo que su mente se dispersara a su alrededor, pasando a formar parte del propio aire. Ampliando su zona de visión a cualquier escondrijo que hubiera en treinta metros desde su localización, en cualquier dirección, el adepto empezó a buscar frenéticamente cualquier lugar factible para esconderse. RIn tenía razón, la niña no podía haber ido muy lejos... y por eso el encontrarla no podía ser una tarea tan ardua. No deberían indagar mucho más allá en el bosque. Con lo que hacía ahora... creía que era suficiente.

Y en efecto lo era. Apenas había pasado medio minuto viajando de un  lado a otro en su amplia zona de visión -lo que, cabe decir, le causaba una grave jaqueca- hasta que consiguió dar encuentro a la pequeña pelirroja de delgado cuerpo, con ropa desgarrada y su figura temblorosa escondida en lo que parecía ser una pequeña madriguera bajo las raíces de un árbol. ¿Cómo podía haber llegado ahí? Fuera como fuere, si logró entrar seguro lograba salir. Los ojos del adepto volvieron a abrirse, buscando al instante la suave aunque agresiva mirada de su querida, dándole a saber que había dado con el escondite de su objetivo:

-Se ha escondido en una madriguera, bajo las raíces de un grueso árbol. Está a unos diez metros por detrás de nosotros, a la derecha. Corre a por ella y dirigíos a la salida del bosque, en cuanto estéis lo suficientemente lejos utiliza una de tus gemas para llamarme la atención e indicarme que también yo puedo huír.-suspieó hondo y alzó su oscura y frívola mirada en dirección a la grandiosa bestia, quien ya empezaba a levantarse de nuevo para preparar su carrera en dirección de los magos; el adepto, sin embargo, no iba a dejar que diera un  paso más allá de donde se encontraba- Le pararé, juro que le pararé. Y te haré una segunda promesa, Rin: juro también que no moriré en el intento. Porque te necesito, y la única forma de la que puedo demostrarlo ahora es luchando por ti y estando a tu lado. No moriré porque soy alguien egoísta y solo quiero estar teniéndote cerca de mí... ya tendrás tiempo más tarde para echarle la culpa por ser tan egoísta.-con rápido y hábil movimiento saqué de las vainas en mi cintura sendas dagas, las cuales esgrimí con fuerza y tesón en cada mano, flexionando las piernas y encarando al enemigo en un segundo- Cuento contigo de aquí en adelante... Rin... te amo.-pistoletazo de salida: la figura del chico peliazabache se tornó borrosa al tiempo que su cuerpo salía disparado hacia adelante, lo suficientemente rápido como para interferir la carrera del gigantesco ser que se acercaba a su posición.

Técnica:
Nombre de la habilidad: Air's son 2.0 (El hijo del aire)
Descripción: esta es la habilidad pasiva inherente a todo usuario de la magia de "adepto", la cual se basa en la capacidad del mago de comunicarse con su elemento. Tal y como enuncia el precepto de esta magia, el usuario concibe a la tierra y a sus cuatro elementos como "conciencias vivientes", y bajo tal precepto es capaz de comunicarse con los componentes de esta conciencia. Gracias a esto Kuro es capaz de mantener contacto con el elemento aire, comunicarse con él y escuchar aquello que le deba decir. Esto permite al usuario, por ejemplo, detectar a enemigos escondidos (pues el propio aire, que todo lo cubre, sería capaz de informarle su ubicación), prevenirle sobre catástrofes naturales, encontrar refugio en medio de la naturaleza, etc. Sin embargo, cabe destacar que, a este nivel, Kuro solo es capaz de comunicarse con su elemento cerrando los ojos y aislándose de todo a su alrededor por unos segundos. Esto quiere decir que no puede ser prevenido de ataques furtivos o sorpresa a no ser que previamente haya entrado en este estado de "trance". Sin anular la percepción de todo aquello que le rodea es imposible para él el entrar en contacto y comunicarse con su propio elemento.

Tipo: Pasiva
Rango: E
Duración: 1 turno de duración, 2 turnos de recargas, 2 usos por tema. (Antes era necesario un turno de preparación, pero ya no).
Debilidades: mientras hace uso de este poder Kuro queda a merced de cualquier cosa que pueda ocurrirle, ya sean ataques, robos o cualquier otro tipo de circunstancia. Además, la zona máxima en la que puede comunicarse con el aire de su entorno es de treinta metros a su alrededor. (Antes veinte)


Última edición por Kuro Tsuki el 24/06/15, 10:37 am, editado 1 vez
avatar
Mensajes : 270
Fecha de inscripción : 10/09/2014
Nivel :
39 / 30039 / 300
Ver perfil de usuario

Kuro Tsuki
Rango D

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Invitado el 18/06/15, 02:34 pm

La situación no estaba para nada de fácil para el dúo de magos. Tanto como para la tsundere de Sabertooth y también para el hombre de mil vidas, estaban sumamente alterados ambos y no sabían mucho lo que podía pasar en este día. Por una parte, la maga de gemas estaba bastante motivada a no perder una vez más contra aquel titán, ya que tiempo atrás su vida corrió un total peligro por aquellos y si volvía a perder era un deshonor total para ella y para todas las enseñanzas que recibió cuando era una joven niña para ser una excelente maga en el futuro. Más que mal, ella iba a ser la heredera de la cabeza de los Tohsaka. La que iba a manejar todo, el orgullo de esa noble familia aristocrática.

Luego de las gemas de la joven maga, cosa que no podía hacer mucho ya que su poder no era el óptimo como para darle caña a aquel titán que estaba a unos cuantos metros de donde estaba su posición. Rin observó a su amado desaparecido, para escuchar las palabras que este estaba diciéndole.

¿Qué es lo que quieres hacer bakka? — Rin lo miraría con un rostro preocupado, no podía creer que nuevamente estaría escuchando las palabras de hombre que no le teme a la muerte nuevamente — No puedo dejarte solo, ni mucho menos que te vuelvo a ver.

La maga le costaba imaginarse la situación que estaba viviendo en estos momentos. Pero ella sabía perfectamente que siendo de Kuro, todo era posible. Confiaría ella una vez más en él, para posteriormente escuchar las últimas palabras de él, mientras que salía disparado para darle caña al super titán que estaba a unos metros de ellos. — ¡Si no vuelves te juro que te golpearé! ¡Idiota! — Suspiraría con desgano, para posteriormente sonreír. En ese momento, según las palabras del mismo, la niña estaba a unos 10 metros atrás de ellos. Rin, rápidamente por supuesto, correría hacía donde la niña supuestamente tendría que estar, dentro de un gran árbol escondida.

¿En dónde podrá estar? — Se preguntó la joven de cabellos azabache — ¡Manaka-chan! ¿Estás por ahí? Vengo a salvarte de las garras del titán. — Revelaría la joven maga, mientras que una niña de cabellos negros aparecería de la nada, cómo si hubiese caído de algo. — ¿Manaka-chan?

La joven de ojos púrpura, un poco más chica que Rin, miraría de una forma molesta a la maga, para posteriormente gritarle de una manera descomunal. Algo inesperado que le estaba pasando a Rin en estos momentos. — ¿Quieres dejar de perder tiempo? ¡Tienes un minuto para salvar a Manaka o morirás tú, ella y Kuro! — Rin miraría impactada, jamás se hubiese imaginado que supiesen su nombre y cosas de ella. Por eso mismo, la maga omitiendo a la niña comenzaría a correr para escuchar unos chillidos de una niña que estaba llorando. Era peligroso, pero tenía que ir en búsqueda de ella. — ¡Manaka-chan! ¡Estoy aquí contigo! Dime si puedes salir de ahí, para poder ayudarte…

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Kuro Tsuki el 24/06/15, 02:53 pm

La velocidad de carrera y lo irregular de mis movimientos, junto a la fuerza de mis brazos y piernas, me permitió pasar por debajo de aquella criatura que se acercaba a nuestra posición a la carrera, girando sobre mí mismo al encontrarme en el ángulo oportuno y rajando en el acto a la altura de sus tobillos. La gigantesca criatura empezó a caer sin ser capaz de mantener el equilibrio por más tiempo, estampándose en el acto contra la dura tierra y causando un gran retumbo al hacerlo. Los pájaros alzaron el vuelo, los árboles dejaron caer hojas de sus frondosas copas y también yo estuve a punto de perder el equilibrio. No solo eso, sino que sentí como mis piernas y brazos se tensaban y ejercían un dolor considerable, obligándome a cerrar los ojos con fuerza por un segundo y resentirme. Este era el efecto de la sobrecarga, agónico sentimiento que bien podía dejarme inconsciente a causa de la aflicción. Bien podía ser capaz de superar mis límites físicos, mis capacidades naturales, pero... el precio que debía pagar por eso era considerablemente grande.

La herida de los tobillos de la criatura empezó a despedir humo, regenerándose a la velocidad del rayo frente a mi propia mirada, instándome a su vez a volver a atacarle e intentar rajarle con las dos armas de filo que empuñaba con mis manos. Ineficaz, La dura piel del gigante hacía imposible el causarle ahora un daño siquiera considerable, por lo que esa estrategia ya debía quedar descartada. Ahora tocaba tomar otra opción: correr. En cuanto vi que la criatura se había levantado del todo u fijaba mi posición en su vista empecé a correr cuanto podía. Mis piernas se resentían, y la velocidad neta de movimiento era infinitamente inferior a la que normalmente disponía, por lo que la criatura no tardó en darme alcance y darme una patada que me mandó varios metros hacia el frente, estampándome contra un duro tronco y haciéndome perder el aliento al tiempo que sentía como se quebraban algunos de los huesos de mi cuerpo.

Fruncí el entrecejo y relamí mis labios, saboreando el óxido sabor de la sangre en ellos. Cuando el titán volvió a estar a mi altura y se dispuso a dar una nueva patada contra el tronco frente al que yo me encontraba tan solo di un salto hacia uno de los lados, rodando por el suelo y causando que la fuerte criatura solo quedara con el pie y la pierna clavados sobre el tronco. Un brillo intenso apareció en mi mirada, haciendo que me lanzara hacia el frente y de nuevo pasara junto a la pierna de la criatura, esta vez por debajo de ella, rajándole el gemelo y causando que de nuevo perdiera el equilibrio y cayera al suelo con un pie aun clavado en el tronco. Viendo mi oportunidad en este momento volví a ponerme en marcha, y esta vez antes de que pueda recuperarse corrí. Sentía el dolor de los huesos rotos en mi cuerpo, pero aun así no era suficiente como para evitar que mis deseos de seguir con vida me hicieran correr más y más.. más y más... hasta que me vi obligado a frenar en seco.

Frente a mí, a no más de diez metros, una nueva figura de siete metros de altura me observaba con rostro estúpido y gesto nauseabundo. Aunque diferente del anterior, sabía que estas dos criaturas eran de la misma especie, lo que quería decir una cosa: los dos eran mis enemigos. Barajé la posibilidad de retroceder, pero mirando a mi espalda pude ver claramente como el segundo de ellos también se había recuperado de nuevo y el suelo temblaba a su paso. Chasqueé la lengua. El tiempo escaseaba, los dos sujetos se acercaban a mi posición y... mis vías de escape eran más bien escasas.
avatar
Mensajes : 270
Fecha de inscripción : 10/09/2014
Nivel :
39 / 30039 / 300
Ver perfil de usuario

Kuro Tsuki
Rango D

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Invitado el 05/07/15, 08:17 am

La situación era sumamente peligrosa para ambos magos, también para los que ahora eran dos niños que estaban en la situación peligrosa, en contra de aquellos titanes que lo único que querían, eran hacernos la cena de esta noche. Lamentablemente, para ellos, ambos magos eran lo suficientemente capaces de hacer un gran espectáculo, por eso mismo no se iban a dejar vencer tan fácilmente, por mucho que todo lo que estuviese a su alrededor, estuviese en su contra. Al menos así lo veía la joven de cabellos color azabache, no podía rendirse tan fácilmente y tenía que rendir lo mejor.

¡Manaka! ¡Sal de ahí! — Dijo la maga, mientras que mucho más debajo de donde se encontraba la joven, unas especies de ramas de comenzaron a mover. Ella había estado escondida allí adentro, por eso mismo, con muchísimo cuidado, Rin comenzó a descender para poder ayudarle a subir a tierra firme.

La joven maga se estaba afirmando de todo lo que encontraba a su paso. Por eso mismo, tenía que tener muchísimo cuidado de todo lo que le estaba pasando y también sucediendo. No podía hacer algo complicado, debido a que si pasaba algo mucho más peligroso, o incluso peor, que su vida comenzara a correr muchísimo peligro, no podía hacer algo que los pusiera en un total aprieto.

Afirmada de las ramas, Rin logró divisar a Manaka. Una niña de ojos azules y cabellos castaños. Estaba totalmente preocupada, por eso mismo, tomándole de la mano, la joven niña comenzó a salir y ambas mujeres comenzaron a subir para poder estar nuevamente con la tierra firme y así poder salir del lugar. La otra chica, de cabellos negros, extrañamente había desaparecido. Algo que preocupó a Rin, pero de igual manera se quedó totalmente tranquila.

Ahora era momento de hacer una alusión para que Kuro se devolviera. Rin, sacando una de sus gemas, la tiraría hacia arriba, lo más alto posible, para que esta posteriormente hiciera explosión. Esa era la señal que tenían que hacer. Mientras que Manaka lloraba, Rin comenzó a consolarla, diciéndole que prontamente saldrían de ahí.

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Kuro Tsuki el 20/07/15, 11:38 am

Todo lo rápido que pudo trabajar mi mente calculé la altura que tendrían los árboles a mi alrededor, determinando que al menos debían alcanzar los quince metros. Con velocidad y agilidad digna de un mono salté y trepé por el tronco del primero que encontré en las cercanías a mi posición, ganando altura y logrando fácilmente alcanzar una distancia más que considerable respecto al suelo, estando lo suficientemente alto como para poder ver a los dos titanes varios metros bajo mis pies.

Empecé a estabilizar mi jadeo mientras veía a las dos criaturas llegando hasta mi posición e intentando estirar torpemente sus brazos hacia lo alto del árbol para intentar atraparme. No alcanzaban la altura necesaria aun así, mas por precaución decidí volver a trepar todo lo que me fue posible para sentirme aun más seguro en las alturas, lejos del alcance de esas bestias inmundas. Aun con el cuerpo dolorido y apunto de desfallecer en cualquier momento el instinto de supervivencia hace que siga moviéndome hacia el frente, sin pensar en las conscuencias. Mientras tenga que cumplir mi promesa y encontrarme de nuevo con RIn, todo dolor o molestia en el cuerpo poco importa.

Como una invocación de mis pensamientos, repentinamente me asalta un sonido explosivo. Desde una de las ramas más altas del árbol en el que me encuentro levanto la cabeza y miro a mi alrededor todo lo rápido que puedo. Es difícil distinguir detalles entre una zona tan frondosa, sobre todo dada la distancia que me separa del lugar de la explosión, pero el aire siempre ha sido mi aliado, y aun ahora puedo percibir la presencia de una basta cantidad de energía mágica explotada. La posibilidad de que hubiera ocurrido algo a Rin pasa por mi mente, pero pronto entiendo que las posibilidades de que sea la señal que acordamos son mayores. En cualquier caso lo primero que tengo que pensar es en salir de esta situación y librarme de los monstruitos todo lo rápido que pueda. No va a ser fácil, pero... no puedo perder mucho tiempo. Lo mejor es inutilizar su vista y dejar que se ahoguen en su propia agonía.

Con los brazos de aquellos dos aun trepando por el árbol desenvaino las dos largas cuchillas de mi cinto, saltando sobre la frente del primero de ellos y clavando ambas en los ojos del mismo, haciéndole soltar un grito de agonía en el acto. Las manos del segundo de ellos ya se dirigen hacia mí para atraparme mientras aun sigo con las cuchillas sobre el recién herido titán, pero consigo sacarlas a tiempo y giro sobre mi eje para rechazar aquellas manos con mis propias armas, cortando los dedos de sus manos. Finalmente doy un segundo salto, pasando a la frente del segundo titán, apuñalándole a la altura de los ojos al igual que al primero y dejándole ahogándose en su agonía.

Jadeante e impulsado por la adrenalina, lo único que me dejaba superar el dolor que mi cuerpo experimentaba en ese instante, solo salté al suelo ágilmente y empecé a correr todo lo rápido que pude en dirección a la salida del bosque. Los titanes intentaron seguirme, pero con la carencia de su vista no dejaban de ralentizarse al chocar contra árboles, chocarse entre sí y caerse al suelo varias veces. En definitiva: la estrategia parecía haber salido bien, lo que me permitió alargar las distancias entre nosotros bastante rápido, forzando a mis piernas a experimentar el mayor dolor muscular que jamás habían experimentado, y no dejándolas descansar hasta llegar a la salida del terreno arborado. En cuanto lo hice, tan solo alejándome un par de metros de la entrada, me dejé caer al suelo y quedé tendido en el mismo boca arriba. Mi pecho subía y bajaba a ritmos frenéticos, mis ojos se cerraban y el solo hecho de respirar resultaba doloroso y ardiente como una llamarada. Estaba agotado, verdaderamente agotado y casi tan herido como la primera vez que saliera de este lugar -sin mutilaciones en esta ocasión, por suerte-. Sin embargo, no podía quedar inconsciente. Aun había algo de lo que me debía asegurar, aun había alguien con quien me debía encontrar. Intenté esforzarme a incorporarme para mirar a mis lados, pero me resultó un trabajo imposible, por lo que solo quedé tendido en el suelo mirando hacia arriba con los ojos abiertos, aun jadeante.

-Rin...-decía con todas las fuerzas de las que disponía, saliendo de mi pecho apenas una voz en bajo tono- Si estás por aquí cerca... deme una señal... o algo... de verdad ahora mismo no puedo ni moverme...
avatar
Mensajes : 270
Fecha de inscripción : 10/09/2014
Nivel :
39 / 30039 / 300
Ver perfil de usuario

Kuro Tsuki
Rango D

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Invitado el 21/10/15, 07:34 pm

Un mar de emociones y también pensamientos estaban pasando por la cabeza de la joven muchacha de cabellera azabache. ¿Por qué esta estaba metida en un lugar que posiblemente no saldría viva? Realmente no lo entendía mucho la mujer, pero tampoco se iba a poner a pensar en una respuesta para poder explicar lo que su corazón sentía en estos momentos. Estaba con la adrenalina a full, moviéndose de manera rápida y también salvando a quien era la niña que estaba totalmente perdida. Estaba bastante asustada, pero también, estaba sumamente preocupada por Kuro. Para ella, él era muy importante, porque a pesar de todo, siempre estaba ahí cuando ella más lo necesitaba, pero necesitaba hacer algo para poder salvarlo de aquella agonía que seguramente él estaba sufriendo.

La niña de cabellera negra, le comentó a la maga de cabellos azabache que ella se encargaría de la pequeña Manaka, en donde escaparían del lugar para que ella tomase tiempo de poder salvar a quien era la persona que aunque le costase explicar, amaba muchísimo. Por eso mismo, con mucha fuerza de voluntad, la maga no se rendiría y dejaría a su amigo, o más bien, amor, que era lo que más quería y que estaba abandonado a la suerte de los feroces titanes que estaban deambulando por el lugar. Algo que ella no lo permitiría.

Los minutos pasaban y pasaban, pero su amigo no aparecía. Eso hizo que el corazón de la maga se destrozara, pensando lo peor en lo que podía estar él. Por eso mismo, con un rostro de decisión, enfrentando a la muerte una vez más, la maga se dignaría a ir al sector en donde se encontraba él, seguramente lo encontraría y le ayudaría a salir, mientras que notó cómo a lo lejos la pequeña Manaka con la chica de cabellos negros escapaban del lugar. Rin confiaba plenamente en eso, por eso mismo no tendría miedo en enfrentar a los titanes una vez más, no podía dejar que Kuro pasase lo mismo en aquel lugar.

Kuro… Kuro… ¡Kuro! — Diría tres veces, mientras que iniciaba su carrera para poder encontrarlo y así poder ayudarlo. Estaba bastante triste y también muy complicada con todo lo que estaba pasando. Era algo que le costaba mucho, pero no se dejaría vencer tan fácilmente por todo lo que pasaba. Lo encontraría y saldrían juntos de aquel lugar.

Por eso mismo, buscándolo e inspeccionando todo el lugar, comenzaría a observar todo lo que pasaba. Le daba miedo encontrarlo en un mal resultado, pero su corazón le decía que él estaba vivo. No iba a morir, no la iba a dejar sola de nuevo, por eso mismo, sabía que él estaría vivo en alguna parte de este cruel bosque inundado por titanes.

Lagrimas comenzaban a caer por las mejillas de la maga, de frustración y también rabia por no saber en dónde estaba. Hasta que una voz escucharía, que la estaba llamando, algo que para ella era la corazonada más grande que había sentido en toda su vida. — ¡Kuro! ¡No te permitiré que me dejes sola de nuevo! — Gritaría ella, esperando que su voz fuese escuchada, en donde lo encontró a él tendido, en el suelo, algo que hizo que la maga se alarmara y tomara en cuenta todo lo que estaba pasando.

Como pudo lo tomó en brazos y comenzaron a caminar lentamente. Estaba apresurada, pero la adrenalina hacía que una fuerza descomunal saliera del corazón de ella, la fuerza del amor que mantenía por aquel hombre. — Kuro, saldremos de esta, te lo prometo. — Al menos, eso era lo que ella quería.

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Kuro Tsuki el 25/12/15, 07:44 am

Por unos instantes me permito cerrar los ojos, al tiempo que una leve sonrisa de satisfacción se desliza por mis labios. Aun escuchándola a voz en grito, el simple hecho de oír a Rin es suficiente para hacerme olvidar todo ese dolor que impide a mi cuerpo moverse y actuar tal y como yo querría. Tengo miedo de quedar inconsciente mientras permanezco con los ojos cerrados, por lo que vuelvo a abrirlos con parsimonia mientras hago un nuevo intento por incorporarme en el suelo y quedar sentado. Me lleva casi un minuto el conseguirlo, pero al final mi voluntad consigue superponerse al deterioro del cuerpo y permanezco en una posición semi-incorporada, aun con esa apariencia lastimera y sangrante. Al ver aparecer la sinuosa figura de la tsundere finalmente, después de haber escuchado sus gritos baakáricos, solamente la recibo sentado en el suelo, con la mano derecha alzada y una sonrisa maltrecha entre los labios.

-Ey, tanto tiempo sin verte. -accedo a pasar el brazo derecho por sus hombros y tomarla como apoyo para caminar con más facilidad, pero no que me tome directamente entre sus brazos (sinceramente, sería demasiado vergonzoso incluso para mí, prefiero antes romperme las dos piernas y los brazos que soportar esa vergüenza); mientras avanzamos de esta forma miro a nuestro alrededor, intentando encontrar la figura restante que debería estar con nosotros- ¿Y Manaka? ¿No conseguiste encontrarla?-sería una pena que después de todo lo pasado no hubiéramos conseguido encontrar a la pequeña, pero ahora mismo puedo concebir como una victoria el simple hecho de que estemos los dos vivos y nos hayamos vuelto a encontrar; aun así...- Tenemos que encontrarla, sino los titanes acabarán oliéndola y se la come... ugh...-tengo la garganta tan seca que el simple hecho de hablar ahora mismo me cuesta horrores, pero mi reciente quejido es a causa de un duro pinchazo en mi costado izquierdo, probablemente a causa de alguna de las costillas quebradas en mi reciente enfrentamiento- Esto es malo, no creo que pueda...

Con esto dicho ya hemos conseguido salir por completo de la zona arborada, por lo que los tonos anaranjados del alba nos reciben de frente y me obligan a entrecerrar los ojos y desviar la mirada hacia la izquierda. Por azar o por destino, este movimiento es el que hace que mi cansada mirada se fije sobre la figura de las dos pequeñas que nos esperaban aquí fuera, puedo reconocer a una de ellas como la niña pelirroja que vi escondida entre los árboles, pero ella está inconsciente; quien la lleva en brazos y probablemente nos ha ayudado a sacarla del infernal bosque es alguien que nunca he visto, pero... aun así me resulta conocida. Con esos rasgos elegantes, esa melena azabache y esos ojos tan expresivos que nos observan serenos y silenciosos. De verdad que me resultan conocidos, pero... ahora mismo soy totalmente incapaz de ubicarlos.

-Rin, a nuestra izquierda. -intento indicar a mi compañera para que nos giremos en dirección a las dos pequeñas y caminemos hacia ellas, hasta quedar frente a frente a poco más de un metro de distancia- Así que al final sí que lo conseguiste... y no solo encontraste a Manaka, sino también a esta muchacha. -recojo mi brazo de los hombros de ella, e intentando quedar a la misma altura que la chiquilla peliazabache flexiono las piernas, mirándole directamente a los ojos- ¿Puedes decirnos cómo te llamas? ¿Te perdiste también dentro del bosque y te escondiste de esos monstruos? Ya ha pasado todo, así que no hay razón para tener miedo, ahora estamos a salvo.-finalmente vuelvo a erguir mi cuerpo y lo volteo hacia ella, haciendo acopio de mis escasas fuerzas restantes y atrayénndola a mí para abrazarla; el dolor que siento con esta simple acción no es razón suficiente para reprimirla- Finalmente lo hemos hecho... hemos salido con vida... una vez más.
avatar
Mensajes : 270
Fecha de inscripción : 10/09/2014
Nivel :
39 / 30039 / 300
Ver perfil de usuario

Kuro Tsuki
Rango D

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Invitado el 09/02/16, 02:42 am

Todo había pasado ¿No es así? Después de todo el sufrimiento que habían tenido que soportar el dúo de magos, las cosas estaban mucho mejor ahora, con ambos magos a salvo, mientras que las dos pequeñas jovencitas habían sido totalmente salvadas por la osadía de que ambos lograron tener, era algo muy bueno, después de todo, ella ya no quería entrar nuevamente a aquel bosque que tanto los hizo sufrir, aquellas perdidas imborrables no era algo que se pueda borrar de un día para otro, mientras que aquellas luces de esperanzas que tenían, no se podían borrar, quedaban guardadas en el corazón, mientras que el poco ánimo que les quedaba, era para poder atender a aquellas dos jovencitas que habían salvado.

Sencillamente todo estaba resultando a como era el plan. Tenían que hacer las cosas bien y también centrarse en ambas jovencitas que habían sido salvadas por ambos magos, algo que realmente hacía muy feliz a la muchacha de cabellos azabache, mientras que su hombre comenzaba a preguntarles unas cosas a ambas muchachas, que respondían con tranquilidad y también ya mucho más calmadas, de cómo estaban antes en aquella situación de muchísimo caos.

Mientras que respondían, Rin comenzaba a estirarse ¡Estaba toda adolorida después de todo lo que había pasado! Por eso mismo decidió que lo mejor era concentrarse en lo que venía a continuación. Tenían que dejar a ambas muchachas en un lugar seguro, dado a que no podían tenerlas por el resto de la vida ahí, tenían que ir a cobrar la misión que habían tomado para estar bien.

Ya dichos los nombres de las jovencitas, la mujer mayor miraría al pelinegro. — Por mucho que estemos magullados, no podemos perder más tiempo. De seguro la familia de la pequeña debe estar completamente triste por el regreso de su niña, tenemos que ir a dejarla. Y también ver que haremos con esta otra joven. — dijo ella como si nada, mientras que miraba tranquilamente a su hombre, esperando una respuesta de él. Tenían que moverse y rápido, los titanes serían un triste recuerdo de su memoria, después de todo, ya no los volverían a ver en un muy buen tiempo.

Volver arriba Ir abajo

Re: Recuerdos entre las sombras del pánico... [¡Trae a Manaka de vuelta! - Misión rango D - Rin Tohsaka]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.