Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

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Mensaje por Invitado el 05/07/15, 10:06 am

El tren estaba vacío como de costumbre. No muchas personas suelen acercarse a la oscura ciudad de Shadow Town, y mucho menos de una forma tan directa como era el transporte público. La mayoría de los pasajeros se habían bajado varias paradas atrás, por lo que el vagón estaba completamente desierto a excepción de por la figura del albino, que permanecía sentado en el mismo asiento desde que se subió al tren en la ciudad en la que estaba la posada en la que se alojaba. El trayecto duró aproximadamente hora y algo, y al fin, tras todo ese tiempo, paró el tren frente a la sombría ciudad. Sharrkan miró por la ventana de su derecha y observó como el ambiente había cambiado por completo: el azul del cielo no era visible y en su lugar unas grises nubes abundaban. La ciudad parecía muy silenciosa desde fuera, y las luces de las viejas farolas le daban un aire de suspense que hacía recorrer un escalofrío a cualquiera que pisara sus solitarias calles.

El mago se levantó con tranquilidad y con el mismo ritmo cruzó el vagón hasta llegar a la salida. Bajó del tren y se quedó quieto observando con una seria expresión las primeras edificaciones de la ciudad. A su espalda el tren ya iba en dirección contraria y se marchaba de allí a toda prisa, como si quisiera pasar el menor tiempo posible en aquel lugar del reino. El mago celestial caminó alerta adentrándose con sus primeras pisadas sobre aquel suelo desconocido para él. Era la primera vez que iba a Shadow Town como su nueva persona, aunque la sede de su gremio si había estado allí cuando su persona se hacía llamar Judal, una palabra que esperaba olvidar para siempre con el paso del tiempo, y cuánto antes mejor. Al igual que trataba de perdonarse sus propios crímenes. Es por ello que estaba allí. No estaba de turismo en un frío lugar ni mucho menos, tampoco venía con razón de una misión, sino que venía a hacer justicia. Podía sonar algo suicida ir en solitario a una ciudad sumergida en la maldad y en lo más oscuro de los magos, pero aquello no le importaba. El albino sabía perfectamente que no conseguiría hacer nada, sin embargo el sentimiento de culpa le era tan grande que no podía evitar ir a la ciudad para tratar de asesinar a tantos magos oscuros que hayan tratado con su antiguo yo como pueda. Aquello podría ser lo más estúpido que hiciera en su vida, pero el ser humano suele dejarse llevar por sus sentimientos y a veces eso provoca que haga estupideces, por lo que aquello era inevitable para el albino.

-Shadow Town...-

Sharrkan no dudó ni un segundo más y avanzó su ritmo, caminando con más seguridad y firmeza por las vacías calles de la ciudad. Se colocó por encima de los hombros la capa negra que llevaba y se la abrochó sobre un medallón en el pecho. El resto de su vestimenta consistía en una camisa negra que llevaba metida por dentro del pantalón del mismo color. Su calzado también era oscuro, siendo unas cómodas botas negras. Como siempre sus llaves las llevaba en un estuche situado en su costado derecho en el cinturón. Mientras caminaba su mirada iba a varios puntos de los edificios que aún recordaba, cuando los miraba sentía como si unas sombras lo rodeasen. Previó que pronto comenzaría a llover, así que se se echó la capucha de la capa por encima y se paró junto a una farola, apoyándose en el metal esperando y vigilando cualquier señal de movimiento.

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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Jellal Fernandes el 05/07/15, 12:48 pm

Shadow Town, la ciudad donde los gremios oscuros se congregaban en una macabra forma de ciudad, el último sitio de la tierra en la que alguien como él querría ir en aquellos momentos y a la vez el que era uno de sus objetivos para sí mismo, pues no podía usar bien su magia. A sus oidos había llegado que había un gremio menor de esta ciudad que tenía un tomo con el que podían fortalecer los poderes mágicos de sus integrantes, no es que él quisiese aquello para algo oscuro, simplemente quería aquél tomo para poder usar magia libremente sin caer inconsciente tras varios intentos de usar su magia en los que siempre acababa agotado al no tener su cuerpo acostumbrado a la misma tras el incidente de los dragones y su tiempo encarcelado. De más sobraba decirque llevaba su ojo derecho tras un parche de cuero con el que no se le podía ver el tatuaje de ninguna forma. Además, el hecho de que lloviese hacía que su túnica no revelase el símbolo de Crime Sorciere al ser un poco más pesado el manto y al pegarse con el tabardo, lo cual le daba una ventaja en ese sentido enorme a la hora de no ser reconocido por algún gremio. Aunque aquello no quitaba el hecho de que aquél lugar simplemente le enfermase en toda la extensión de la palabra. Solo esperaba que no se percatasen de que él estaba ahí solo o seguramente todo el mundo correría un grave peligro si le quitaban su llave de face, una de las tres, y él era el único que realmente podía defenderse de los quela tenían.

Hacer ruido no estaba en sus planes ni nada por el estilo, sin embargo parecía que la gente estaba dispuesta a hacer que lo provocase. Alrededor de un muchacho que estaba tal y como él, encapuchado, se estaban arremolinando un grupo de personas que, de no ser porque sabía las intenciones y rostros de los mismos, seguramente habría ignorado pero que por el momento no iba a hacerlo, simplemente se iba a quedar en las sombras por unos instantes a ver qué era lo que pasaba, aunque para él, estaba bastante claro lo que iba a suceder, la verdad es que si no se tratase aquella ciudad de Shadow Town habría mantenido su perfil un poco menos bajo, pero es que directamente los gremios oscuros no debían saber que Jellal estaba por los alrededores bajo ningún concepto o la situación se podía poner bien fea no solo por el tema de la llave, sino que se había creado un nombre entre los gremios oscuros tanto menores como mayores a base de destruir a los mismos, pero claro, aquello lo hacía con ayuda de Ultear y Meredy, en este caso estaba completamente solo y débil si se comparaba consigomismo un par de años atrás.

Se metió en un callejón en el que podía ver toda la acción que iba a formarse en un momento, los muchachos que iban a salirle al paso al encapuchado eran de un gremio llamado "Bloodymary", casi se podía decir que era más un club de psicópatas que gremio, pero estos entraban dentro de su lista a eliminar después de todo. Por lo pronto quería ver lo que pasaba, después de todo los sucesos de esa ciudad no era algo que tuviesen que ver con Jellal ni con su objetivo principal en esta ocasión, a parte, no quería llamar tampoco la atención de los peces gordos, tampoco es que pensase que el encapuchado fuese a tener problemas para combatir a esos mequetrefes que se creían algo en aquella ciudad de asesinos de gran renombre. Aún así, no sabía cuantos eran, solo sabía que estaban mezclados entre la multitud pues uno había cometido el error de llevar su símbolo de gremio en la ropa. No es que le pudiese culpar, él también lo llevaba en la ropa, pero al menos podía ocultarlo de forma eficaz si quería. Solo esperaba que no fuese necesario interferir o la situación se pondría fea si es que no podía ocultarse después de eso, tal vez incluso tendría que salir rápido de Shadow Town sin el tomo de recuperación.
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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Invitado el 07/07/15, 08:50 am

Sus previsiones fueron ciertas, a los pocos minutos de echarse la capucha y oscurecer su rostro, comenzó a llover de forma tranquila. No era una lluvia torrencial ni molesta, sino una lluvia de finas gotas que caían sin un ritmo previo. La otra previsión también se cumplió, pero se cumplió más de lo que el mago esperaba, aún así no sería ningún problema. Aquellas sombras que el albino percibió comenzaron a rodearle y poco a poco sus figuras fueron visibles ante la débil luz que emitía la farola bajo la que estaba el mago celestial. Aquellas figuras pertenecían a magos oscuros, como era de esperarse. Todos sonreían y llevaban armas blancas en las manos de toda clase, desde hachas a espadas o pequeños cuchillos. Vestían de forma muy parecida, consistiendo sus vestimentas en túnicas de colores oscuros, algunas de ellas con un símbolo que parecía ser el del gremio. Sharrkan no tenía ni idea de a qué gremio pertenecían, tampoco le importaba. Si aquellos magos estaban allí era con un objetivo: matar al intruso. Así es como funciona la mente de aquellos magos cuya humanidad perdieron en el momento en el que tomaron el mal camino. Aquellas almas consumidas por la oscuridad no debían existir.

-Así que ya has llegado, ¿eh?.- Comentó la voz de un hombre cuya apariencia estaba camuflada por la multitud.- Sí crees que dejaremos que el libro salga de Shadow Town, estás muy equivocado.-

¿Qué libro? Se preguntó Sharrkan a sí mismo. No entendía a qué se refería aquel hombre ni por qué se lo decían a él. ¿Acaso lo habían confundido con otra persona?. No tenía ni idea, pero de igual forma decidió seguirles el juego, tal vez así averiguaba lo que ocurría. Se quitó la capucha y dejó lucir su tostada piel en contraste con su blanco cabello, cuyo irregular flequillo le tapaba un ojo si no se lo apartaba y lo echaba a un lado.

-¿Quién me lo impedirá? ¿Vosotros?.- Les preguntó alzando la voz de forma segura y llevando sus manos al estuche de llaves oculto bajo la capa en un costado.- No sois obstáculo para mí.- Anunció sacando una llave plateada y alzando ésta en el cielo mientras comenzaba a brillar. Luego se agachó y tocó con la punta de la llave un charco que se había formado en el suelo. Seguidamente pronunció en voz alta pero sin variar su tono:- Ábrete, puerta del monstruo de las profundidades, Cetus.- Un brillo inundó el lugar y cegó a los primeros magos oscuros que trataron de abalanzarse sobre el albino. Tras el destello una ancha y enorme criatura de casi tres metros de alto tenía presencia en el lugar. Físicamente se podía asemejar con un golem metálico que portaba una pesada ancla de su mismo tamaño. El espíritu celestial iluminó sus oscuros ojos, siendo éstos de un color rojo. A continuación emitió un fuerte sonido semejante a un grito de batalla y con lentitud, pero con fuerza, comenzó a arremeter varios anclazos a aquellos magos que no tenían oportunidad contra él, siendo sus armas inefectivas contra su grueso y duro cuerpo.

Mientras su espíritu se hacía cargo de una mitad de los magos, Sharrkan sacó dos dagas gemelas y comenzó su propia matanza a base de piruetas, esquives, ataques por la espada, y todo lo que había heredado de su antiguo yo. Aquellas dagas que en sus manos empuñaba, fueron las mismas dagas que usaba como Judal para asesinar a la gente inocente, es por ello que aquellas armas debían cometer de nuevo el mismo crimen, pero esta vez contra los de su especie. La calle poco a poco se estaba convirtiendo en un matadero, pero a Sharrkan no le gustaba ni un pelo. Aquellos magos no eran más que los más débiles de un gremio de débiles, y sin embargo había un montón. Cada vez aparecían más, y aunque por ahora la pareja se las ingeniaba bien, si seguían apareciendo más molestos magos, tendría que retirarse. ¿Qué podría hacer?.

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Mensaje por Jellal Fernandes el 07/07/15, 10:43 am

Su posición no había cambiado en lo más mínimo, seguía metido en aquél callejón mirando la pelea desde lejos en una posición "segura" dentro de lo que se podía, además había podido oir los gritos del orgulloso mago oscuro, por lo visto al joven lo habían confundido con él, una ventaja que podía usar de ahora en adelante si es que no se percataban de su presencia, lo único malo para el joven es que no paraban de llegar magos del susodicho gremio, que si, que eran muchos, pero eran demasiado débiles si lo miraba de forma objetiva teniendo en cuenta la magia del muchacho, magia de espíritus celestiales, algo bastante raro de ver últimamente al menos antes de los dragones, tal vez es que dicha magia había vuelto al mundo en el tiempo que había estado inconsciente, no era algo que pudiese saber a ciencia cierta la verdad, solo sabía que conocidos en el pasado solamente habían quedado dos hasta que la puerta se abrió, tal vez aquello liberó de nuevo la magia de los magos invocadores de espíritus por el mundo de nuevo. Si algo sabía es que la magia siempre tenía un porqué, al menos, en estos temas. En este caso para ser una llave plateada el monstruo que había invocado seguramente podía competir con una llave de oro de bajo nivel, semejante mole no era algo que se podía parar facilmente al menos no de forma física como lo estaban intentando aquellos rateros de poca monta. Al menos sabía que el libro efectivamente estaba en la ciudad, solo tenía que ir y ver en cual de los gremios menores se encontraba.

Su hilo de pensamientos fue cortado pues dos figuras aparecieron de la nada en el callejón cada uno con armas, se avalanzaron contra él sin siquiera hablar, la verdad esque dudaba que le hubiesen hablado desde un principio y no le extrañaría que aquello hubiese sido "planeado" como un asesinato por la espalda. Finalmente saltó hacia atrás saliendo disparado del sitio, aunque la espada de uno de los dos asesinos casi le atraviesa la cara por el lado derecho, justo donde tenía el tatuaje, haciendo que el parche saliese volando y que los integrantes del gremio oscuro empezasen a reir. Su tapadera se había acabado, así que, ya no tenía sentido mantenerse en el perfil bajo en el que se había mantenido hasta el momento. Con una posición firme dejó que ambos empezasen a atacarle, pasando entre estos como si no fuese nada. Esquivar a Natsu era más dificil y eso que iba un poco de forma aleatoria a la hora de elegir una estrategia, estos ni tenían su velocidad ni eran capaces de sincronizarse, por lo que ni siquiera detener los golpes debía.

-¿¡Qué pasa Jellal!? ¿¡Solo puedes esquivar!? ¡Eres un cagado!- Aunque este se tuvo que tragar sus palabras pues en cuanto bajó la guardia el puño de Jellal le hundió la nariz completamente en la cara partiéndole el tabique nasal, matándolo del mismo golpe pues directamente el oxígeno ya no iba a llegar al cerebro más. Su compañero en cambio remontó en ira y empezó a atacar también, aunque la suerte del mismo no fue la misma, lo sujetó de la muñeca con su mano izquierda y con la derecha le partió el codo una y otra vez, hasta que terminó casi por arrancarle la extremidad de las veces que el hueso había sobresalido de la carne, acto seguido una patada en la rodilla y cayó al suelo. Tras eso, lo sujetó por la epíglotis y lo miró con una cara que pocas veces había recibido una persona, pues no solía ser él el que interrogaba... Porque normalmente nunca llegaba a la información antes de que el interrogado cayese del miedo.

-Dime... ¿Dónde está el libro?- Lo único que recibió como respuesta fue un escupitajo que evitó moviendo a un lado su cabeza. Soltó al hombre tras empujarlo, se agachó a recoger la espada y tras eso le atravesó la garganta. Si no iba a hablar, tampoco iba a hacerlo para informar a sus compañeros. Tras la escenita, se agachó poniendo una mano en el suelo y fue rodeado por luz. -Meteoro- Tras decir esto salió volando entre la multitud a dos metros del suelo y empezó a ejecutar a los magos uno por uno a la par que pasaba entre los mismos ágil y rápidamente junto con aquella espada que, tras matar a su vigésima víctima acabó por partirse. Una espada de mala calidad para unos asesinos de poca monta.
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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Invitado el 10/07/15, 10:37 am

El albino seguía apañándoselas como podía. Aquellos magos parecían interminables, pues cada vez aparecían más desde cualquier rincón inesperado. Eso sí, como combatientes dejaban mucho que desear. Todos los que se lanzaban sobre el mago celestial acababan desarmados y con alguna herida mortal en alguna parte del cuerpo, a aquellos se le podía llamar suertudos si los comparábamos con la situación que vivían los que le hacían frente al espíritu celestial. Urs no tenía tanta piedad, al carecer de emociones su único objetivo era proteger a su amo y aniquilar al enemigo, y eso hacía. Los que recibían los anclazos del golem perdían la cabeza, literalmente. Así continuó la batalla durante varios minutos, algunos magos oscuros comenzaron a lanzar débiles hechizos, la mayoría de éstos acababan impactando en algún otro mago oscuro al que apenas le hacían daño. Llegó un momento en el que Sharrkan trató de buscar otra solución, no podía seguir peleando tal cómo lo estaba haciendo, pues en algún momento se despistaría y alguno de los bandidos acabaría por asestarle un golpe que fuera el comienzo de otros que le siguieran. Así que para ganar algo de tiempo se retiró, dio una pirueta hacia atrás con los brazos extendidos de forma que acabara con los magos más cercano, y seguidamente dio otros dos saltos por el metálico cuerpo de su espíritu para subirse al tejado del edificio que tenía tras él. Enseguida llegaron abucheos de los magos oscuros que seguían con vida, los cuáles le llamaban "gallina" o "miedica", cosa que provocó una sonrisa en el rostro del albino. ¿Realmente le estaban diciendo aquellas cosas tras haber matado a decenas de los suyos? No solo carecían de habilidades, sino que también les faltaba cerebro y uso de la razón.

Mientras intentaba pensar en algo rápido y veía a su espíritu batallar como si le fuera la vida en ello, una nueva figura de desconocido origen pasó por delante de él. Aquella nueva presencia pasó entre los enemigos a gran velocidad y volando, matando a varios de ellos con una espada que portaba en la mano hasta que se hizo añicos. El luminoso aura que lo rodeaba lo hacía distinguible cuando pasaba entre la multitud, los magos oscuros a penas se daban cuenta de que estaba allí hasta que lo veían antes de morir. Sharrkan lo observó con curiosidad preguntándose quién era aquel desconocido mago, aunque no sabía qué clase de habilidad era la que estaba usando, si sabía que era magia por la sensación mágica que sentía proveniente de él. Se preguntó si lo había estado vigilando desde antes y había salido en su ayuda, pero realmente el albino no tenía ni idea. Esperó con curiosidad en lo alto del edificio a que el mago se le acercase si se percataba de su presencia, realmente quería saber quién era aquella desconocida persona.

-¡Urs, no hagas daño al nuevo! ¡Está de nuestra parte!.- O eso parecía. De igual forma avisó al espíritu celestial para asegurarse de que no se dejaba llevar por nada. El espíritu no hizo ningún movimiento de afirmación, pero el albino sabía que lo había escuchado y comprendido. De igual forma con la lentitud de sus movimientos, aquel mago podría esquivarlo de sobra.

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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Jellal Fernandes el 10/07/15, 03:50 pm

Habían demasiados como para derrotarlos a todos a puñes, acabaría con los brazos partidos antes que noqueando a cada uno de ellos y la verdad es que mantener su meteoro actualmente era algo que no podía arriesgarse a hacer, de hecho mientras más pasaba el tiempo y más atacaba más débil se hacía y más se apagaba la luz, así que, lo que hizo fue acercarse hacia el espíritu celestial que, dado que su dueño le había dado la orden de no atacarle, seguramente este no lo haría al menos no en un principio. De forma rápida se dirigió hacia la mole con el ancla y se subió a su rodilla, para así escalar rápidamente desde el brazo y saltar a la cabeza como si fuese todo un acróbata, una vez allí su meteoro se desactivó dejando en forma oscura su figura. Los magos gritaban y lanzaban cosas hacia Jellal, hasta que una lanza pasó al lado de su cara y deshizo la capa en jirones de tela debido a la magia que habían usado, de haberle impactado en la cabeza seguramente la habría deshecho como si fuese mantequilla tal y como había pasado con la capucha. Al tener un ángulo de tiro bastante alto, casi que podía abarcar un poco más de lo que normalmente lo haría y también podía disparar en puntos estratégicos ya que, mientras avanzaba entre la gente había dejado caer unos explosivos para aumentar el rango de alcance de su técnica. No era nada del otro mundo, y ya no le quedaban tampoco más trucos debajo de la manga, pero eso podría servir por el momento.

-¡Es Jellal! ¡Apuntadle a él!- Gritó uno de los magos mientras estos empezaban a canalizar sus magias hacia el peliazul. Sin embargo este que no había hablado se había adelantado a los acontecimientos a base de estirar su brazo hacia adelante y semiflexionar su cuerpo.

-¡Tentai Mahō... Tenkū no Hari! (Magia de cuerpo celestial: Virote celestial)- Tras aquellas palabras, un sello se dibujó delante de él y tres rayos del tamaño de una pelota de baloncesto salieron disparados hacia adelante, para luego trazar una trayectoria en forma de arco y caer contra el suelo. Al principio parecía que a simple vista había fallado el golpe, pero varias explosiones en cadena dejaron ver que no. Donde antes habían magos oscuros ahora había una nube de humo y escombros aún cayendo, por no decir trozos de restos humanos que habían quedado por ahí tirados. Tras la explosión, Jellal saltó hacia el suelo colocando una rodilla en el mismo para aterrizar sin hacerse daño por la misma inercia de la gravedad, luego se levantó y miró hacia la criatura por si hacía un movimiento raro que le pudiese perjudicar. Sin embargo el coloso solo estaba allí, de pie... Un espíritu celestial... Hacía tanto que no veía uno de cerca que casi se había olvidado de como eran y de lo que podían llegara imponer, sin embargo no era momento de impresionarse, la figura del tejado era lo que debía llamar su atención antes que ninguna otra cosa. Obviamente sabía que uno que encontraba allí pelea no era muy de fiar, mucho menos si pertenecía a la ciudad, pero había algo... Instinto tal vez, que le decía que aquél muchacho no era peligroso en principio si no le daba motivos, además, ambos acababan de salir de una pelea, no sería buena idea por parte de ninguno de los dos entrar en una nueva.

Instintivamente alzó su mano para sujetar su capucha y volvérsela a poner, pero por desgracia esta había dejado de existir y ya no había nada que cubriese su rostro, después de todo el parche también había quedado inservible, pero bueno, por lo menos algunos magos oscuros si lo veían se pensarían dos veces el enfrentarse a él tras el espectáculo que había formado. Con un gesto en la cabeza saludó al mago y continuó su camino, era cierto que era raro ver a un mago de espíritus celestiales todos los días, sin embargo tenía algo que recoger lo antes posible. Aunque al dar un par de paso detuvo su marcha. Tal vez el muchacho sabía algo al respecto. Sin esperar mucho y forzando un poco sus límites activó de nuevo su magia meteoro, esta vez más débil, y saltó hacia el tejado para luego desactivarla inmediatamente antes de que le perjudicase. -Por casualidad... No sabrás donde esconden el tomo de recuperación mágica... ¿Verdad?- Por probar no perdía nada, aunque si la respuesta era negativa simplemente seguiría su camino e iría a buscar rumores donde más se solían soltar de la lengua la gente... La taberna de Shadow Town, tal vez uno de los lugares más peligrosos que podía haber conocido en cuanto a la propia estadía de uno, la probabilidad de que lo asesinasen era absurdamente alta, era eso o buscar entre los restos de los magos sus marcas de gremio... Y la verdad es que era algo bastante desagradable buscar entre despojos humanos.
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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Invitado el 12/07/15, 09:01 am

Siguió observando desde allí la batalla del mago contra los repugnantes magos oscuros. El albino no quiso intervenir en ella, pues pensaba que tal vez lo estorbaría y por el momento se veía que lo llevaba bien, además con Urs en el campo de batalla era suficiente para poner parte del mago celestial. El desconocido siguió sobrevolando a los magos hasta que se colocó sobre el espíritu celestial. Sharrkan no tenía ni idea de lo que pretendía, pero sabía que si intentaba alguna maldad, no dudaría en salir lanzado para ayudar a Urs. Pero el mago celestial estaba equivocado, aquel mago solo usó al espíritu como superficie para depositarse y realizar un hechizo el cuál Sharrkan no entendió, aún seguía sin saber que clase de magia era aquella aunque le resultaba muy familiar, sentía algún tipo de vínculo mágico. El hechizo que ejecutó desencadenó varias explosiones que terminaron por quitarles las vidas a aquellos desgraciados magos. Puesto que no había más enemigos, al fin se acabaron, el mago se dirigió hacia la posición de Sharrkan, quién le dio órdenes a su espíritu con la mano para que se retirara. Urs, obediente, hizo un intento de asentir y desapareció dejando un brillo mágico que con el tiempo desaparecía.

Cuando aquella desconocida persona caminaba hacia él, el albino ya pudo fijarse más en sus facciones, en su cabello azul y en el tatuaje rojo que le ocupaba medio rostro. Aquel tatuaje le era muy conocido, de hecho aquella persona le recordaba a alguien, pero no sabía a quién. Hasta que se acordó del nombre por el que le había llamado uno de los magos oscuros: Jellal. Le habían hablado mucho de él cuando su vida pertenecía a Judal. Aquel mago había destrozado tantos gremios oscuros que se había ganado un lugar entre los más odiados por los magos ilegales. De hecho, si en lugar de Sharrkan, aún siguiera siendo Judal, no habría dudado en lanzarse contra él y tratar de arrebatarle la vida de forma triunfante. Pero la situación no era así, Sharrkan es una persona totalmente distinta, y ahora el camino elegido es todo lo contrario al del juguete de Zeref.

Jellal le hizo una pregunta bastante directa a la cuál el albino no supo responder. ¿A qué se refería? ¿Sería aquello de lo que hablaban los magos oscuros?. Entonces cayó en la cuenta de que con quién lo habían confundido antes sería seguramente con él, con el peliazul. Ya todo cobraba sentido, excepto por el objeto que buscaba, del cual Sharrkan no tenía ni idea.

—¿Tomo de recuperación mágica?.— Le preguntó, pero antes de darle tiempo a pronunciar una respuesta enseguida lanzó otra pregunta.— Entonces, ¿eras tú con quién me habían confundido?.—Hizo una pausa.— Jellal.— Pronunció su nombre sin razón aparente. El albino había oído hablar de que aquel mago había fundado un gremio independiente que se encargaba de borrar del mapa a los gremios oscuros. Como civil normal una persona no se podría enterar de esas cosas, pero cuando eres un mago oscuro o cuando lo fuiste en el caso de Sharrkan, la información fluye como rayos de luz. Cualquier cosa que ocurra enseguida los gremios ilegales son informados. Eso era así y así seguiría siendo.— Supongo que por lo que acabamos de comprobar estamos aquí por causas similares.— Comentó el mago celestial para llegar a algo más. Quería saber más acerca de las intenciones del peliazul.— Dime de que se trata lo que buscas y te ayudaré, después de todo así podré limpiar mis pecados.— No sabía si aceptaría su ayuda o no, pero en cualquier caso tenía claro que lo seguiría de cerca. A unas malas aún podía acercarse a Grimoire Heart y tratar de acabar con sus miembros, esos repugnantes miembros que compartieron bebida con Judal. Aunque en solitario podría ser algo arriesgado y suicida.

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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Jellal Fernandes el 13/07/15, 06:25 am

Por lo visto su paso por Shadow Town era algo que no iba a poder pasar de forma sigilosa y salir, y no era algo a lo que le pudiese restar importancia en esos momentos pues, pese a que había usado su magia, se podía ver que había algo que no estaba bien en él, la palidez que estaba invadiéndole por momentos era uno de los síntomas que estaba teniendo por el simple hecho de usar su magia, tan simple como eso, y los poderes que había usado no eran precisamente los más poderosos que conocía, si llegaba a usar esos seguramente acabaría como poco muerto. Necesitaba aquél tomo para que por lo menos la magia que él mismo poseía no lo matase por el simple hecho de usarlo, y caer al suelo sin consciencia no era una opción por muy mala cara que tuviese en esos mismos momentos. Por lo visto no tenía mucha suerte con la persona a la que le había preguntado, pero al menos estaba dispuesto a ayudar por unas razones muy parecidas a las de él... Cosa que hacía que le fuese imposible confiar en su palabra mucho menos estando en aquella ciudad. Lo que pasaba ahí es que teniendo en cuenta que el joven había connfiado en la palabra de Jellal no podía hacer más que al menos intentarlo, aunque eso no quisiese decir que no desconfianse del muchacho quien, aunque fuese un mago de espíritus celestiales este distaba mucho de estar indefenso con su estilo de combate.

-Parece que si, que hubo un malentendido.- Pero bueno, no era muy raro teniendo en cuenta que el que habían desolado era un gremio pequeño, casi más como una pandilla de asesinos que un gremio en sí. El que no tuviesen buena información del aspecto de Jellal no era ninguna sorpresa y que los hubiesen confundido podía ser muchas cosas, pero nada nuevo ni extraño, de hecho viendo que llevaban ropas algo parecidas era de lo más normal que podía haber pasado teniendo en cuenta que se había corrido la voz de que el mago de Crime estaba por los alrededores. No podía decir que fuese a luchar para conseguir ese tomo, claramente no estaba en condiciones para hacerlo y ponerse a arrasarlo todo no era una opción viable en ninguno de los sentidos. Primero lo que debía hacer era buscar información y aunque la buena voluntad del muchacho era más o menos visible la buena voluntad era tan inútil como podía serlo un moco pegado en la pared. Claramente el hecho de que el mago conociese su nombre no le tranquilizaba, no podía saber las intenciones detrás de las palabras después de todo.

No iba a decirle nada sobre las causas por las que estaba en Shadow Town, si, era cierto que estaba ahí por el libro de recuperación para curar su magia, pero había muchas razones ocultas por las que debía hacerlo lo antes posible. Sus siguientes palabras fue lo que más le llamó la atención de todo, ¿De verdad creía que por ayudarle a recuperar el tomo podía borrar los pecados de su pasado? Que iluso, alguienque había matado no se limpiaba solo con ayudar a otra persona, esa otra persona podía pensarse como tomar la justicia, pero lo que de verdad tenía que hacer era vivir, vivir y buscar la forma de afrontarlos, de ser fuerte por otras personas y no por sí mismo, de proteger a quienes tenían que ser protegidos y erradicar a un mal que era común para todos: Zeref. Tal vez así pudiese borrar sus pecados a ojos de Jellal, pero claro, eso era hablando de sí mismo, el joven de delante debería buscar una expiación propia más allá de algo simple, las vidas que seguramente había erradicado habían sido muchas, demasiadas... Después de todo los magos oscuros estaban ahí para matar a sus objetivos.

-Los pecados no se limpian así como así por desgracia.- Dijo dándose la vuelta y empezando a andar por el tejado, esperando a que le siguiese haciendo un gesto con la cabeza. -Lo que busco debe de estar escondido en un gremio oscuro pequeño, un grimorio de color rojo con un círculo mágico octagonal dibujado en la portada, fue robado hace tiempo del consejo mágico. El nombre del gremio es Rotteneye, pero no se donde se encuentra.- La verdad es que no iba a devolver el libro al consejo mágico, si se lo daba a alguien ibaa ser a uno de esos gremios a los que tenía confianza con ellos antes que a ningún otro y que fuesen curando a las personas que lo necesitasen si el libro no era de un solo uso, si lo era, no lo desperdiciaría y haría que su magia sirviese a un bien comun para todos.
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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Invitado el 17/07/15, 09:53 am

El peliazul no vio desde el mismo punto de vista que Sharrkan aquello que el albino dijo sobre sus pecados. Claramente era porque el mago celestial no había profundizado nada, por lo que no podía culparle de estar en su contra. Aquel último viaje al bosque de las almas lo había hecho reconciliarse consigo mismo, no solo libre de tormentos, sino como persona, como humano. Aquella liberación que había sentido al ver a las almas que el mismo en antaño había envuelto en sufrimiento volver hacia la luz, aquello había sido magnífico. Pero aún su trabajo no había terminado. Aún quedaba rencor en el interior del mago y debía cumplir con su venganza, cosa que podría tal vez tachar de su lista si acompañaba a Jellal. Había tanta escoria por limpiar en el mundo que era imposible para una única persona, por muy fuerte que sean sus sentimientos de justicia, sin embargo por algún comienzo se empieza. Nunca es tarde.

—Ya veo, así que una reliquia de alto valor...—Comentó mientras seguía los pasos del mago a su lado.— ¿Rotteneye?— Preguntó en voz alta aunque para sí mismo. Se quedó pensativo, pero un borroso recuerdo de su yo oscuro se abrió en su mente y las imágenes pasaron rápido por su cabeza. Tan rápido como para no dejar a Jellal responder y abrir él la boca de nuevo.— Sé dónde está la sede del gremio. Sígueme.— No sabía si se preguntaría la razón por la cuál el albino conocía la localización del edificio, pero de igual manera el mago celestial no tendría ningún inconveniente en responder cualquier pregunta. Se movió por los tejados de los edificios, saltando de unos a otros y tratando de cruzar por las zonas menos iluminadas. Podría ser peligroso si los descubrían, y desde luego no dudaba en que ya alguien tuviera puesto el ojo en ellos, sería lo normal en aquella siniestra ciudad.

No tardaron mucho en llegar. Tal vez los retrasara un poco más el hecho de ir vigilando cada esquina y cada calle, pero fue cuestión de minutos que saltaran sobre el tejado del edificio de enfrente. Obviamente Sharrkan no iba a llevar a Jellal hasta la entrada, aquello sería un acto suicida para ambos.

—Ahí es.— Le indicó señalando el edificio de ladrillo que había enfrente, en cuya puerta estaba escrito el nombre del gremio con un llamativo cartel de rojas letras. Mientras se acomodaba para ocultarse en la sombra de un bloque de hormigón allí en el tejado, el mago se preguntaba si aquella persona trataría de engañarle o algo por el estilo. Había oído hablar mucho de Jellal, después de todo los magos oscuros son como la prensa del corazón, prácticamente se podía saber que hacía con su vida y porqué. Pero nunca se puede saber las intenciones ocultas de una persona. A pesar de todo, el albino tenía la sensación de que podía confiar en él. No sabía la razón.— ¿Tienes algún plan para entrar o algo? No creo que trates de lanzarte armando un escándalo.— Desde luego Sharrkan tampoco era la persona indicada para decirlo, pues minutos atrás estaba peleando con decenas de magos oscuros en medio de la ciudad, aunque no fue él quien llegó a ellos, sino al contrario.

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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Jellal Fernandes el 17/07/15, 03:38 pm

No dudó en seguir al joven peliblanco hacia donde él se dirigía entre los tejados de Shadow Town, en el trayecto se podían ver más magos acudiendo donde se había realizado la explosión, y esta vez en más número, por lo que en cierto modo menos mal que se habían retirado a un tejado y el espíritu celestial había abandonado ese mundo y se había ido al suyo, pues eso podría haber sido un problema para ambos, dado que no dudaba que de usar mucho tiempo más su magia sin un leve descanso como el que estaba teniendo iba a resultar ser fatal para él mucho más entre tanta gente. El camino no se le hizo muy largo con eso de estar concentrado en no caer al suelo desde el tejado ni llamar la atención, simplemente no se podían permitir tal error dado que de ser encontrados seguramente le iba a tomar más tiempo el simple hecho de recuperar su magia para así poder realizar su cometido en esos momentos, muy lejos de destruir gremios oscuros en la actualidad debía decir. Aquello era incluso más importante, tanto como podía serlo el propio Zeref con quien saldaría cuentas más adelante.

Al llegar pudo ver un edificio bastante simple de ladrillo, nada del otro mundo y no le extrañaba al tratarse de un gremio más bien pequeño, dudaba que si se metían de cara como había dicho les supusiese un gran problema, el problema era lo que había alrededor, los guardias, los otros magos oscuros... Era mejor infiltrarse por una ventana en vez de lanzarse a lo loco a destruirlo todo, eso vendría después de recuperar su magia pues ya que estaban allí, mejor destruir el gremio desde dentro en vez de empezar desde fuera. Lo cierto es que estaba pensando por donde entrar, si se daba prisa el tejado podía ser una buena opción, total, allí solo había un mago distraido y si daba un buen salto podía caer sobre él y partirle el cuello rápido, si se daba la vuelta, improvisaría algo rápido. -El tejado e intentar no llamar la atención, seguramente tengamos que ir hacia el sótano o a los aposentos del maestro del gremio. Yo iré a los aposentos.- Ya que era él el que había propuesto tal cosa, sería el que asumiría todos los riesgos más altos.

Sin mediar más palabra, tomó un poco de carrerillá y luego dio un potente salto que incluso atravesó el amplio de la calle y se las arregló para caer al tejado del susodicho edificio amortiguando la caida con una voltereta levantándose rápidamente para así agarrar al mago por la espalda y apretarle la traquea tan fuerte que pudo notar como el cuello se le desgarraba a nivel muscular entre sus brazos, tras eso, lo giró con brusquedad haciendo que se escuchase el típico "crack" cuando los huesos adquirían una posición imposible y se salían de su lugar provocando que el mago cayese al suelo sin soltar ruido alguno. De hecho le habría sido imposible desde un principio por las cuerdas vocales desgarradas.

Tras eso, esperó a que el otro mago hiciese lo que él había hecho y llegase al tejado, para así poder empezar a buscar.
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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Invitado el 19/07/15, 02:08 pm

Sharrkan se impresionó ante la poca duda de Jellal para lanzarse a la acción. Le indicó con su respuesta al peliblanco cómo pretendía entrar allí, para enseguida saltar hasta el tejado del edificio del gremio y acabar de forma rápida y silenciosa con la vida de mago oscuro que allí se encontraba. Acto seguido, el albino echó un vistazo a la calle que había bajo ellos y a las ventanas de los edificios cercanos, cuando comprobó que no había nadie en las cercanías que pudiera advertir de su presencia, saltó hasta el otro tejado imitando los movimientos del otro mago.

—De acuerdo, yo buscaré por el sótano entonces.— Miró hacia atrás para observar al mago caído.— Supongo que si uno de los dos se encuentra en peligro, el otro lo sabrá por el barullo. Los magos oscuros suelen ser muy ruidosos en su mayoría.— Devolvió la mirada a los ojos del peliazul y entonces cayó en la cuenta de que antes no se había presentado, estaba tan centrado en lo que ocurría que había olvidado sus modales.— Por cierto, mi nombre es Sharrkan. Un placer.— Caminó unos pasos hacia delante hasta encontrar una puerta abierta, cuyo interior contenía una escalera que bajaba hacia lo que sería el edificio del gremio, ya que ellos se encontraban en lo más alto de éste.—Supongo que es hora de ponernos manos a la obra.— Llevó su mano a su estuche de llaves y sin siquiera tener que comprobar cuál era la que escogía, sacó la que necesitaba. Una llave cobriza que alzó al aire estirando su brazo y haciendo que esta comenzase a brillar por el flujo de magia que iba desde su cuerpo hacia ella.— Tal vez te preguntes por qué te estoy ayudando cuando nos hemos conocido no hace más de una hora, y sin pedir nada a cambio. Pero he de decirte que yo tampoco lo sé.— Hizo un juego de muñeca mientras que en voz baja pronunciaba unas palabras:— Ábrete, puerta del sello de la victoria, Kor.— Un destello de luz inundó la zona, cegando al albino que a ciegas guardaba la llave en su sitio mientras esperaba que aquella luz no advirtiera a nadie de sus figuras. Tras la luz, una pequeña criatura negra no más grande que un pulgar flotaba en el aire frente al mago celestial.— Kor, ya sabes que hacer.— Le indicó Sharrkan a su espíritu señalando el cuerpo del mago oscuro que había matado Jellal minutos atrás. El espíritu asintió y se colocó sobre el cuello de su amo, comenzando a brillar mientras se juntaba a él hasta al final cambiar su figura por la de un tatuaje representado por unas runas sobre la tostada piel del mago. En aquel momento el cuerpo de Sharrkan comenzó a brillar cómo lo había hecho el de su espíritu antes, y en un par de segundos su cuerpo cambió por completo hasta optar por el físico del inerte mago oscuro. Sharrkan se miró las manos y la ropa cuando dejó de emitir luz, comprobando que había salido bien. Ahora vestía un uniforme de batalla negro. Lo primero que hizo fue rascarse la poco poblada barba que aquel cuerpo tenía, no estaba acostumbrado al bello facial, aquello sería un incordio. A continuación se echó el flequillo del azabache cabello hacia atrás y miró a Jellal para sonreír con su ahora desagradable sonrisa.— Así será más fácil.—

Acto seguido el mago asintió con la cabeza para indicar que ya estaba preparado para adentrarse en el gremio. Esperó hasta que su compañero le confirmara que él también lo estaba y seguidamente bajó a paso tranquilo por las escaleras que conducían a la planta superior. Sharrkan iba en primer lugar, ya que si había alguien por allí rondando podría avisar a Jellal de su presencia para que así éste pudiera ocultarse. La decoración dejaba mucho que desear, como gremio oscuro que era se notaba la dejadez de los magos para mantener el lugar limpio. Las paredes estaban agrietadas y la pintura se caía a cachos. Los muebles eran viejos y se podía apreciar que no habían limpiado el polvo en años, incluso el mago se atrevería a decir que desde que los colocaron. Algunas baldosas del suelo crujían, cosa que podría ser un problema si no se andaba con cuidado. Había varios pasillos y varias podridas puertas, cerradas. Moverse por allí sería difícil, casi como andar a ciegas.

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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Jellal Fernandes el 19/07/15, 05:20 pm

De vez en cuando era buen poder poner nombre a la cara de alguien, pero la verdad es que no era el momento para presentaciones, por su parte no dijo su nombre pues ya sabía él de sobras quien era Jellal y también lo que estaba buscando, así que por su parte la conversación había terminado ya que dentro del gremio no podrían hablar y lo cierto es que lo que había que decirse ya se había dicho, simplemente iba a dejar que el mago hiciese lo que tenía que hacer y ya está. Por lo pronto aquella idea de transformarse no era mala, aunque claro, si eran patrullas lo que hacían el hecho de que abandonase su puesto ya estaba siendo lo más peligroso de hacer en todo el sentido de la palabra, sin embargo nunca había visto a un gremio que hiciese patrullas por muy de noche que fuese... Al menos los legales. Por su parte miró por el borde del edificio por si había una entrada directa a una habitación, sin embargo era todo caida así que mejor no confiarse y saltar, siguió al joven manteniendo las distancias para que él descendiese primero, si había alguien lo sabría de ese método al escuchar voces, sin embargo no había nadie por los alrededores. Al pisar la madera esta crujió, de no ser por las voces que venían del piso de abajo que parecían estar festejando algo seguramente habría sido una mala opción entrar en aquél lugar por la puerta que habían entrado, sin embargo parecía que esta vez tenían suerte.

Al andar unos pasos, Jellal se acercó a una de las puertas, la más grande de todas, seguramente allí estaría los aposentos del maestro del gremio. Antes de entrar, le pasó una lácrima de comunicación pequeña a Sharrkan. -Es de un solo uso, si encuentro algo te aviso.- Tras eso abrió la puerta sin cuidado alguno y entró en la habitación, era demasiado grande como para llamarse aposentos, se podía decir que era casi como una sala para veinte personas, desde fuera el edificio parecía mucho más pequeño que esto, pero bueno, al estar dentro las cosas podían cambiar mucho, claro ejemplo de la sala en la que estaba. Con rapidez y como un huracán empezó a recorrer la habitación primero mirando por las estanterías, allí habían varios grimorios de magia negra, nada que le interesase aunque se los llevase, después de todo eran magias peligrosas y para unos inconscientes tener esos grimorios podía ser catastrófico, prefería tenerlos a buen recaudo en un lugar seguro a estar temiendo una y otra vez a que un mago con una fuerte magia negra los atacase. Al ver que no estaba allí, se dirigió al escritorio y se sentó allí a leer los informes de los magos negros, el crimen no le interesaba, pero al menos le serviría para tener a lo mejor una base de donde buscar.

Lo que leyó en los informes de ese gremio no le gustó para nada, la mayoría eran asesinatos así que podía dar por hecho que si estaban en un apuro los que estaban allí iban a intentar matarlos si o si. Mas les valía no ser encontrados al menos por su parte si no quería perder la vida antes de empezar con su misión. Dejó los informes en la mesa y cuando lo hizo pareció tocar algo en el escritorio, al hacerlo presionó y una trampilla se abrió justo donde había sacado los grimorios, sin embargo se obligó a sí mismo a esconderse al notar unos pasos desde fuera. Con rapidez se escondió en la trampilla que se había abierto y cerró detrás de sí dejando una muy pequeña rendija por la que podía ver, detrás de sí había un pequeño habitáculo, como una especie de refugio en caso de un ataque para esconderse. Al girarse vio una sala completamente vacía, y en medio, un libro. Sin embargo no podía llamar con la lácrima a Sharrkan debido a que el lider del gremio había entrado en la habitación, por desgracia, debía romper la lácrima para que no le descubriesen. Cerró detrás de sí y se dirigió al grimorio. Tanto tiempo buscándolo y allí lo tenía, justo delante.

Cuando fue a tomarlo algo sucedió, una extraña descarga sacudió su mano y volatilizó en libro, sin embargo, podía notar como su magia volvía a sí rápidamente, al menos en cantidad. Solo esperaba que Sharrkan pudiese salir del edificio sin problemas. Por su parte, podía abrir un agujero por la parte de atrás.

-¿Está preparado ya el asesinato de la princesa Hisui?-

Una razón por la que no irse... Con cautela pegó el oido a la estantería.
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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Invitado el 22/07/15, 08:45 am

El edificio era más grande de lo que parecía desde fuera, y Sharrkan se preguntaba continuamente acerca de lo que esconderían aquellas salas ocultas tras las cerradas puertas. Pensó que si abría una tal vez podría encontrarse con alguien en su interior que los descubriesen, aunque claro está que estaba transformado y por lo tanto siempre podría improvisar algo. No sabía si arriesgarse o no, pero en cualquier caso el peliazul se le adelantó y se dirigió a una de las puertas para abrirla sin temor alguno y adentrarse en ella, pero no sin antes darle al albino una lacrima mágica, indicándole que era de un solo uso pero les sería de utilidad si algo ocurría. Tras el mago cogerla y guardarla en el bolsillo de su pantalón, asintió con la cabeza para indicarle que él también marcharía en busca del sótano para ver si encontraba aquel robado libro.

Siguió bajando plantas a paso tranquilo pero alerta. En cada esquina que giraba, miraba en todas direcciones para comprobar si había peligro alguno y luego continuar cómo si nada. Obviamente todo lo hacía con discreción, pues sería bastante sospechoso si alguien lo viese aún transformado en aquel repugnante cuerpo de mago oscuro. En varias ocasiones lo habían saludado, y Sharrkan puesto que no había escuchado la voz de aquel hombre no había sido capaz de copiarla, por lo que se limitaba a devolver el saludo alzando un poco la barbilla y delineando una leve sonrisa. Hasta ahora aquello le había funcionado, pero el temor seguía creciendo a medida que se encontraba con más gente. Puesto que algunos ni siquiera le miraban, el mago celestial dedujo dos posibles opciones: una, aquel mago al que le había tomado prestado el físico no le caía bien a todo el mundo y por eso no todos le hacían caso, o dos, en aquel gremio había tantos miembros que ni siquiera todos se conocían entre ellos. Por el bien de él y de Jellal, esperaba que fuese lo primero.

—Hey Matt, ¿no tenías turno de vigilancia hoy?.— Un musculoso hombre se giró y le puso una mano encima al hombro de Sharrkan, hablándole al tiempo que fruncía el ceño.

—Mmm...—El albino no sabía bien que responderle y por pura improvisación se limitó a encogerse de hombros, esperando que fuese suficiente cómo para que el otro le dejara marchar. Pero no fue así. Aquel ancho mago emitió un gruñido y enfureció la expresión de su rostro.

—¡Siempre escaqueándote de tu trabajo!.— Rugía cuán leona intimidando a su presa.— ¡Estoy hasta las narices de ti!.—

El puño derecho del mago salió lanzado en dirección al rostro de Sharrkan y éste con suficiente velocidad lo esquivó echándose a un lado al tiempo que hacía desaparecer el hechizo que tenía encima. En el momento en el que el mago oscuro advirtió del cambio de físico del albino, sus ojos se abrieron de par en par y su boca se curvó todo lo posible hacia abajo. Sharrkan danzó con él y con agilidad se libró de su pesado cuerpo para salir corriendo a espaldas del hombre, corriendo todo lo posible sin saber a dónde ir. El furioso mago oscuro lo persiguió mientras gritaba alertando a los demás miembros, los cuáles en un principio no sabían cómo reaccionar pero que luego convirtieron todo en el juego de encuentra al ratón. El albino no estaba asustado, pero si temía fallarle a Jellal. Además sintió pena por aquel tal Matt, nunca hacía su trabajo, y para un día que lo hace lo matan dos intrusos que tratan de infiltrarse en el gremio. Eso si que era tener mala suerte.

Todos los que se habían enterado de que había un intruso en el edificio trataron de buscarle por todas partes. De hecho incluso pusieron precio a su cabeza, y no hacía más de veinte minutos que lo habían descubierto. Habría sido una posible opción salir de aquel gremio y esperar fuera en un lugar seguro, o también podría haber avisado a Jellal a través de la lacrima mágica. Pero no, quería continuar con aquello, aún no lo habían cogido y podía llegar al sótano.

Aprovechando que su espíritu continuaba sobre su cuello, en el momento en el que despistó al último mago oscuro al doblar la esquina de un pasillo, le dio órdenes a éste y su cuerpo pasó a transformarse en el de un gato negro de ojos carmesíes y collarín de oro. Se metió bajo el aparador que allí había, y permaneció quieto hasta que el despistado mago decidió seguir hacia delante pensando que tal vez Sharrkan había sido tan rápido como para cruzar el pasillo de una zancada. El albino maulló aliviado y salió de su escondite para moverse a sus anchas hasta llegar al conducto de ventilación. Aquello era mucho más seguro, y junto a su ahora pequeño cuerpo podría llegar al sótano sin problemas. Lo malo es que había creado un caos en el gremio, y eso que pretendía no llamar la atención.

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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Jellal Fernandes el 24/07/15, 08:29 am

La situación era un tanto complicada como para salir así porque si, por lo visto estaban planeando el asesinato de la princesa Hisui, sin embargo era algo que podía ser detenido al ver la lácrima. Unos ojos de color rojo brillante completamente opacos, casi se veía como un ser artificial y no como un ser humano por el color azúl de su piel y el brazalete que tenía el maestro del gremio en su muñeca que brillaba mientras hablaba a aquello que fuese a loque le estuviese hablando, pero bueno, no debía dejar que aquella cosa llegase hasta donde estaba su objetivo y quedándose allí quieto no iba a marcar ninguna diferencia. Debía actuar lo antes posible y de forma rápida y precisa, el primer paso sería romper el control remoto, por lo que la criatura que fuese aquella quedaría libre de la voluntad del maestro del gremio oscuro. Por su parte salió de la habitación secreta derribando la entrada de la misma y haciendo que todos los libros cayesen al suelo y provocando además que el maestro del gremio lo mirase sobresaltado al no saber qué es lo que había pasado, al menos hasta que vio el cuerpo de Jellal rodeado de su magia más potente de lo que había podido desplegarla hasta el momento.


Sin aviso alguno, el mago oscuro lanzó una ráfaga de energía eléctrica hacia donde estaba Jellal, pero este simplemente ya no se encontraba en el sitio en el que había sucedido una cadena de explosiones debido a la energía recorriendo el pasillo de la sala. Al ver lo que había hecho el hombre se quedó en blanco, había destrozado la sala del libro. Aunque eso no era algo que preocupase al mago de Crime, de hecho, sabía que el libro había quedado ya inútil, aunque no podía esperar que el mago que no había visto nada supiese algo al respecto. Por su parte, todavía pegado a la pared gracias a la magia salí hacia su enemigo, quien fue a recibirlo con una cúpula de aquella magia, sin embargo el peliazul se quedó quieto en el aire de golpe y extendió una mano hacia la susodicha cúpula. Al ver que la iba a tocar, elmago oscuro retrocedió un poco pues no sabía de lo que era capaz Jellal, y de no hacerlo, seguramente había explotado junto con parte de la habitación que tras una ráfaga de magia salida de la palma de la mano provocó que parte del edificio saliese volando por los aires debido a una explosión hecha únicamente de magia.

El maestro del gremio se encontraba tirado en el suelo mientras Jellal avanzaba tranquilamente hacia él. De nuevo, intetando alcanzar al peliazul el susodicho mago oscuro lanzó una nueva ráfaga de energía hacia su oponente que se acercaba con paso lento, este no se molestó en esquivar dicho ataque pues tras la explosión el mago había quedado completamente debilitado, casi inconsciente si lo miraba bien, solo usó la mano para deshacer el conjuro y terminó de acercarse a él para luego simplemente cogerle del cuello de la camisa para luego salir de los aposentos. Por lo visto él no era el único que estaba haciendo ya un alboroto dentro del gremio, seguramente su compañero había dado la alarma antes de él y con la explosión había empeorado las cosas por los alrededores, solo sabía que cuando lo vieron arrastrar al maestro del gremio medio muerto los magos se quedaron completamente quietos, como congelados, siendo así que un mito se les había caido del pedestal en el que tenían al maestro, siempre temido y respetado fuese el gremio que fuese a no ser que simplemente les diese completamente igual.

-¡Suéltalo!- Gritó uno de los magos.

-Este gremio... Cae hoy.- Tras eso colocó al maestro bocabajo y colocó una mano sobre su cabeza. Los magos retrocedieron intimidados por lo que podía pasar allí y con razón lo estaban, de repente la cabeza del maestro del gremio explotó de golpe salpicándolo todo de sangre. Tras eso, Jellal se levantó, la amenaza ya estaba puesta, el mago más poderoso de ese gremio acababa de morir ante las manos de un imasible Jellal que estaba destrozando hasta el momento una parte del gremio. Solo esperaba que Sharrkan o siguiese disfrazado o se hubiese ido ya, la situación se iba a poner fea como les diese por atacar. Aunque viéndoles lo aterrados que estaban... Poco iba a pasar. Tras eso, tomó la pulsera, se la colocó y se concentró, detuvo a la criatura e hizo que se suicidase... Sus planes habían sido detenidos.
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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Invitado el 25/07/15, 06:35 pm

Los conductos de ventilación estaban más sucios aún que el edificio del gremio. Moverse por allí era repugnante y asqueroso, menos mal que no le tenía miedo alguno a las arañas, pues las habían por todas partes. Aquello estaba plagado de telarañas y en lugar de conductos de ventilación podrían llamarlo conductos de suciedad. Hasta sus instalaciones eran despreciables.

No tardó mucho en llegar al sótano, aunque obviamente hizo varias paradas para tratar de orientarse, pero en cuanto encontró la dirección correcta corrió en su forma gatuna tanto cómo pudo hasta al final salir por una trampilla que daba al oscuro sótano del gremio. No había luz alguna más que la que entraba por las altas y pequeñas ventanas, por suerte a su lado había una lámpara mágica que aún funcionaba. El albino volvió a su forma original y dándole las gracias a su espíritu le hizo retirarse. Cogió la lámpara con una mano e iluminó la estantería de libros que tenía antes él, la mayoría de ellos eran sobre magias oscuras o sobre artefactos que no le hacían ningún bien a la nación, que no limpiaran el polvo y utilizasen aquellos libros por el contrario si le hacían un bien a la nación. Aquellos magos del gremio al que habían ido a parar no eran muy cultos que digamos. Buscó por la única estantería y para su desagrado no había ni rastro de lo que Jellal necesitaba. Tras darse por vencido escuchó el sonido de una explosión lejana y los pasos de varias personas corriendo por los pasillos superiores del edificio. Se preguntó que habría sido aquello, ¿acaso era cosa de Jellal?. Para tratar de enterarse algo mejor subió las escaleras del sótano para alcanzar la planta baja y con cautela siguió a los magos oscuros que lo guiaron hacia el lugar del que posiblemente venía aquel alboroto. Entonces hubo un grito procedente de un hombre y todos los presentes en la localización del albino salieron corriendo por la puerta principal del gremio. Sharrkan intrigado salió también y se unió al círculo de personas que rodeaban a alguien, era Jellal. El peliazul sostenía a un hombre que parecía ser importante, se podía deducir por las expresiones de horror de los magos oscuros. Seguramente aquel hombre era el maestro del gremio, maestro al que Jellal tardó segundos en hacerle explotar la cabeza haciendo salpicar de sangre a los que estaban en primera fila. Fue entonces cuando tras los gritos de terror comenzaron los abucheos y todo tipo de frases que hacían mención a la venganza.

Sharrkan que no podía dejar sin apoyo a su compañero, se hizo paso entre la multitud y entre saltos llegó a la posición de Jellal. Se dirigió a él con una sonrisa y le preguntó algo para lo que la respuesta se hacía obvia.

—Así que has encontrado lo que buscabas, ¿no?.— Soltó una carcajada y miró a su alrededor, a la multitud de magos que cada vez crecía más por la llegada de los miembros de otros gremios de la zona.—Menudo escándalo has armado.— Volvió a reír y cuando paró siguió hablando.—Supongo que ahora que te ves más fuerte podremos hacer algo de limpieza aquí. ¿Qué te parece?.—


Esperando que la respuesta del peliazul fuera afirmativa Sharrkan se quitó la capa negra y la lanzó por los aires dejando ver la formal vestimenta que tenía debajo y que le hacía lucir una buena figura. Con una sonrisa en su rostro y una llameante mirada llevó sus manos al estuche de llaves y sacó dos llaves celestiales, una de oro y otra de plata. Cómo si de una danza se tratase pasó las llaves por su rostro haciéndose una herida a propósito en su mejilla que bañó con un par de gotas la punta de la llave plateada. Luego extendió el brazo y las dos llaves en su mano comenzaron a brillar.

—¡Ábrete, puerta de la serpiente gigante! ¡Puerta de la feroz depredadora!—Realizó un grácil giro de muñecas.—¡Manda! ¡Lizzy!.—

Un destello de luz inundó el lugar y cegó a todos los magos que trataron de adelantarse para atacarles. Tras el destello dos nuevas figuras se presenciaban en el campo de batalla. La más notable una gigantesca serpiente de escamas moradas que formaba un círculo alrededor de los dos magos y hacía sonidos con el siseo de su lengua. La otra la figura de la bella Lizzy, una espíritu de apariencia humana pero con rasgos felinos, cómo sus orejas y su cola. Vestía un encantador y corto vestido azul que dejaba al aire sus delicadas piernas. La espíritu miraba a su alrededor despreocupada y sin impresionarse en lo más mínimo por la enorme cantidad de magos oscuros que allí se encontraban. Luego echó una mirada a su amo echándose el cabello hacia atrás con la mano y con dejada voz le preguntó:

—¿Se puede saber en qué lío te has metido?.— Su mirada estaba clavada en los ojos del joven, pero luego fueron a parar a los del peliazul al que ni siquiera reparó en sonreír.

—En uno no imposible del que salir.— Respondió Sharrkan guiñándole un ojo y por lo tanto provocando una mueca de desagrado en el rostro de la espíritu, la cual se dio de nuevo la vuelta para mirar a la multitud de magos oscuros.—¿Vamos allá?.— Le preguntó a Jellal esperando que éste también estuviese listo.

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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Jellal Fernandes el 26/07/15, 07:39 am

Una de las pocas cosas que se podía esperar del chico albino que acababa de reunirse con él es que fuese capaz de realizar una invocación doble de espíritus celestiales, solo sabía de un par de magas de espíritus que fuesen capaces de hacer esto y con este ahora se trataba del tercero. Por otra parte, llaves que nunca antes había visto estaban siendo usadas ahí, conocía dentro de las 12 principales una 13º que era la de la serpiente y que había sido vista únicamente en los juegos mágicos por parte de una maga de Sabertooth, Yukino, pero poco más sabía de tan rara magia que englobaba a las constelaciones estelares, si lo pensaba de ese modo, era norma que hubiese una infinidad de llaves por ahí repartidas y que las llaves doradas no fuesen tan raras como él lo creía. Durante todo el tiempo se mantuvo completamnete callado viendo como sucedia todo a su altededor, los magos armados hasta los dientes habían llegado a donde estaban ambos magos. Jellal por su parte se levantó tomando una espada que llevaba el maestro del gremio en su cintura y que no había usado contra Jellal seguramente porque esta carecía de ningún poder, sin embargo era mejor que ir con los puños contra gente armada cuando su magia no estaba tal y como era antes, que podía resistir hasta las llamas de Natsu Dragneel con sus brazos o las armas de Erza Scarlet, ahora seguramente acabaría mal si su opción no era al de evadir dichos ataques.

Sin embargo aquello era lo que hacía el progreso de la magia entretenido, ahora tenía que volverse fuerte, y aquél gremio oscuro iba a ser el principio de sus andadas por Fiore de nuevo. Dado que su ahora mismo compañero de batallas parecía haberse preparado, por su parte, él estaba preparado desde hacía minutos antes de entrar en aquél lugar. Iba a enseñarles incluso estando tán débil como lo estaba actualmente cómo había logrado cerrar tantos gremios oscuros solo con dos personas más y siendo él el que se encargaba de la parte destructiva.


Sin previo aviso, Jellal salió volando envuelto en Meteoro desde la posición en la que estaba, los magos todavía no habían logrado recomponerse del shock de haber perdido a quien los dirigía, así que era el momento justo para lanzarse a atacar antes de que pudiesen empezar a reaccionar, y eso se había dejado ver en el modo de comportarse de los mismos y de la falta de confianza que estaban teniendo. El primero intentó defenderse, pero solo consiguió que Jellal cambiase de trayectoria y le cortase no solo el pecho y cuello, sino que también el brazo haciendo así que soltase la espada. El peliazul no iba a desperdiciar las armas, así que con su mano libre tomó la espada y se lanzó de nuevo al ataque, esta vez de forma más rápida y seguida, siendo que ahora no tenía que hacer movimientos inútiles podía repartir sablazos a diestro y siniestro sin la necesidad de cambiar la posición y lo que ello implicaba, una ralentización para los sablazos, con dos espadas simplemente se tenía que mover rápido, cosa en la que la magia Meteoro ayudaba.

Terminó por cruzar el pasillo dejando un buen camino de sangre, cadáveres y gente gravemente herida, y lo mejor de todo eso es que el peliazúl no se había ni siquiera manchado de sangre por lo rápido que lo había cruzado, haciendo así un trabajo bastante limpio al menos en aquela zona. Dejó caer ambas espadas mientras estas se rompían ya que, de normal, su magia no estaba hecha para realizar ataques con armas sin que estas se rompiesen en el camino o perdiesen mucha durabilidad, este era el caso, pero al menos le había permitido realizar aquellos letales movimientos en poco tiempo. Ahora no las necesitaba ni tenía sitio donde guardarlas así que no le importó. A lo lejos se escuchaban más pasos, y por su parte sabía qué era lo que tenía que hacer, pero claro, no podía si Sharrkan seguía en el interior de la estructura, en resumen, Grand Chariot. Aunque con lo mermada que seguía su magia no sabía si sería capaz de borrar toda la estructura o solo una gran parte de ella.

-Hay que salir de aquí, los hemos debilitado lo suficiente como para que dispersen el gremio... No pueden quedar muchos.- Y era lo que su oido le decía, escuchaba pasos en carrera, pero no eran más de seis personas las que se acercaban a ver lo que había pasado, el problema es lo que habría fuera del gremio que como los encontrasen allí en el fuego cruzado, contra Sharrkan seguramente no harían nada pero contra él con la fama que se había ganado en el pasado era otro tema muy distinto, la situación podía ponerse muy fea de un momento a otro y era imperativoque pudiesen evitar aquello, fue la razón por la que salio disparado hacia donde se suponía que estaba el camino hacia la azotea ya que por la puerta principal sería una locura salir y esperaba que el albino lo siguiese. Por el camino desactivó Meteoro, después de todo mantenerlo activo sería contraproducente por la magia que podía llegar a gastar, que si, la había recuperado, pero no era sabio derrocharla así porque sí, suficiente iba a gastar ya.
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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Invitado el 29/07/15, 10:26 am

Ver las expresiones de furia de aquellos repugnantes magos solo emocionaba más aún al albino. Conforme los fueron rodeando a ambos magos, Sharrkan comenzaba a mirar a su alrededor sin temor alguno. Observando cómo algunos empuñaban sus armas y cómo otros preparaban los hechizos para el comienzo del combate. Jellal se adelantó al mago celestial y comenzó por su parte, mientras tanto Sharrkan permaneció en el mismo sitio hasta que de golpe les hizo una señal a sus espíritus y su batalla dio comienzo. El primer ataque en llegar fue el de las armas de fuego de los magos oscuros, que sin problemas, Manda inutilizó con su piel enroscándose en el albino. Mientras tanto Lizzy ya había desaparecido. La espíritu se encontraba entre el montón de magos y haciendo uso de su agilidad y velocidad, comenzó a hacer destrozos a base de patadas y puños. Cuando observó que algunos magos se habían equipado con armaduras, entonces cubrió sus brazos de una materia negra la cual formó cuatro espadas en cada mano. Haciendo uso de su versión de las zarpas del tigre, la espíritu continuó mutilando los magos que llegaban. Nadie podía con ella, era sin duda la espíritu más fuerte junto a la serpiente. Por algo Sharrkan había invocado a ambas.

—Es tu turno Manda.—Le dijo el albino a la espíritu. La serpiente siseó ansiosa y acto seguido mudó la piel adquiriendo una velocidad inimaginable. Se movió como pez en el agua por el edificio, zampándose a algunos magos y destrozando a otros con solo la fuerza de su enorme cuerpo. Sharrkan temía que el gremio se viniera abajo, pero de igual forma poco le importaba aquel lugar si conseguía salir a salvo de él junto al peliazul y a sus espíritus. El mago celestial no quiso ser uno menos, así que sacó sus azabaches dagas, y les arrebató la vida a varios de los magos. Aquello tenía una razón, aquellas armas eran las que usó Judal como mago oscuro, ahora le tocaba el turno a Sharrkan de devolver lo hecho con las mismas hojas.

Jellal le indicó a Sharrkan que debían marcharse. Al mago celestial le hubiera gustado seguir disfrutando de aquella escena, pero ya habían conseguido lo que querían y no había motivo por el cual continuar en semejante ciudad. Así que le hizo una señal a sus espíritus para se retiraran. Manda se tragó el último cuerpo humano y entre siseos hizo desaparecer su cuerpo. Lizzy sin pensárselo mucho pisó la cara del mago contra el que peleaba para impulsarse y desaparecer en el aire con femenino gesto, dejando un brillo tras de sí. Por parte de Sharrkan, éste guardó las armas y siguió la estela de luz que emitía el cuerpo de Jellal, hasta que consiguió alcanzarlo al dejar éste de usar su magia.

Ambos se dirigieron hacia la azotea a toda prisa. Cuando llegaron el mago celestial lo primero que hizo fue observar las calles, un escándalo se había formado y montones de magos oscuros procedentes de los gremios de alrededor se habían acumulado por todas partes. Algunos señalaron a los intrusos cuando vieron la cabeza de Sharrkan asomada por encima del edificio. Ahora sí que debían salir de allí cuánto antes.

—Puede ser peligroso salir de la misma forma que llegamos aquí.—Le comentó al peliazul mientras dirigía su mano al estuche de llaves y sacaba en esta ocasión una llave de plata con dos alas en la punta. Realizó varios giros de muñeca mientras la llave celestial brillaba y luego pronunció:—¡Ábrete, puerta de la llamada de la oscuridad sobre alas, Midnight!.—Un destello inundó la zona y entre la luz, sin ver mucho, Sharrkan agarró al peliazul por el brazo para que lo siguiera hacia dónde él le tiraba. El albino le dio un último tirón gritándole entre el murmullo: "¡Salta!", y se tiró al vacío al tiempo que el destello de luz dejaba de tener presencia. Fue cuestión de un par de segundos que bajo la entrepierna sintiera una superficie suave, era el cuerpo de su espíritu. Echó un vistazo para comprobar que Jellal estaba montado tras él y entonces ambos magos surcaron los oscuros cielos de Shadow Town montados a lomos de un pegaso. Del bello pegaso de oscuro pelaje que era el espíritu de Sharrkan.

—Buen trabajo Midnight.—Dijo con dulzura acariciando la crin del espíritu celestial. El pegaso relinchó y batió de nuevo su negro plumaje hasta terminar de pasar por encima de todos los edificios. Una explosión tuvo lugar en la localización del gremio y que se podía apreciar a lo lejos desde la posición de los magos. ¿Había explotado el gremio en el que se habían infiltrado? Al menos las llamas indicaban que sí.—Jellal.—Se dirigió Sharrkan al peliazul sin poder girarse.—Si no te importa me gustaría hablar algo contigo.—Comentó acariciando de nuevo el pelaje de su espíritu, el cuál descendía con delicadeza hacia la tierra, penetrando las corrientes de viento en un grácil movimiento.

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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Jellal Fernandes el 29/07/15, 11:37 am

No dudó en saltar al foco de luz que se había creado, siendo el resultado estar montado en un pegaso. Sería tontería no reconocer el mitológico animal y tampoco le era extraño que hubiese una llave del mismo teniendo en cuenta que la constelación de pegaso no era precisamente de las más desconocidas. Simplemente lo que se dedicó a hacer era a no oponer resistencia para no caer del caballo, aunque la verdad es que le gustaba la idea de salir por el aire y no por tierra tal y como había tenido que hacer hasta el momento. De hecho en cuestión de minutos acabaron fuera de Shadow Town y en cuanto el pegaso tocó tierra, Jellal bajó de este para que no sufriera por sobreesfuerzo al llevar a alguien con una armadura ligera por si no estaba acostumbrado. Si había algo que respetaba era sin duda aquellos espíritus, capaces de firmar un pacto de prácticamente eterna lealtad a sus portadores. No eran seres que pudiesen ser insultados en ese ámbito sin duda.

Cuando Sharrkan habló, por una parte se imaginaba qué era lo que iba a decir, sin embargo simplemente se limitó a mirarlo mientras se cruzaba de brazos y lo analizaba. No le extrañaría nada que le pidiese acompañarlo, sin embargo prefería viajar solo al menos en esos momentos en los que el consejo mágico estaba completamente detrás de él desde su última escapada en la cara de un miembro del consejo. Suponía que se trataba de aquello por el hecho de que antes le había dicho que se trataba de alguien que había realizado un pecado y que quería redimirse, en ese caso si que le aceptaría en su gremio si es que le pedía ingresar, ya le había demostrado que tenía aptitudes para ello después de todo, sin embargo todo aquello era adelantar los sucesos demasiado.

-¿Qué ocurre?- Debía sonar lo más imponente posible, allí ya no eran dos magos desconocidos que estaban ayudándose mutuamente, sino que se trataba de un maestro de gremio y estaba delante de un futuro fichaje, si esperaba que fuese blando es que no conocía nada de lo que hacían dentro de Crime Sorciere, simplemente se podía decir que era casi como una última prueba, los gremios oscuros tenían muchas formas de atacar al punto débil de una persona, la mente, y tenía que ver hasta que punto la mente de este era débil o fuerte, ya que lo mismo que se trataba de un aliado ahora en un futuro podría tratarse perfectamente de un enemigo siendo manipulado o incluso él mismo no descartaba que cayese ante el control de Zeref de nuevo. Claramente aquello no le gustaría y preferiría morir antes, pero sabía que no era para nada imposible.
Spoiler:
Siento la brevedad del post, pero no hay mucho que hacer xD
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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Invitado el 01/08/15, 06:38 am

No pudo ver la expresión del rostro del mago ni tampoco sus gestos, lo único que pudo hacer es oír sus palabras, la cuales no hacían notar ningún tono de desagrado o fastidio, cosa que agradó al mago celestial. El albino le hizo señas a su pegaso y éste cambió por completo la trayectoria, dando media vuelta y colocándose en dirección contraria al viento. Seguidamente batió las alas para impulsarse y comenzó descender en picado, casi vertical. Sharrkan se agarró con firmeza al cuello del espíritu y esperando que no tuviera problemas el peliazul, ambos descendieron hacia el claro del bosque que había bajo ellos. Un par de metros antes de chocar contra la tierra, Midnight batió de nuevo su negro plumaje para estabilizarse. Recorrió cada vez con más lentitud la superficie del suelo hasta que al fin sus patas tocaron la tierra y pudieron hacerle frenar. Sharrkan se bajó de él y le acarició la crin mientras esperaba a que bajase Jellal. Cuando ambos magos ya tocaban tierra, el albino se acercó a unas considerables rocas dónde podía acomodarse al tiempo que observaba al pegaso alimentarse de la fresca hierba que allí reposaba.

—Tal vez puedas esperarte lo que te voy a pedir, o tal vez no...—Desvió la mirada de su espíritu hacia los ojos del mago.—Pero me gustaría unirme a ti. Me gustaría unirme a Crime Sorcierè.—Lo había estado pensando desde que lo vio aparecer rodeado de aquella luz que lo hacía volar. Desde que renació, Sharrkan no había tenido el interés de unirse a ningún gremio. Al menos no hasta que consiguiera su objetivo actuando como mago independiente. Aún así, en su cabeza han estado rondando los nombres de los gremios que conocía y las características de cada uno. Ninguno se asemejaba a su nueva personalidad, su verdadero yo. Desde lo ocurrido con Aika en el bosque de las almas y ahora el caos formado en Shadow Town, tenía claro que quería seguir con la tarea que había estado ejecutando hasta el momento. Quería seguir impartiendo justicia sobre el reino directamente desde su mano, y la mejor forma de realizar aquello era acabando con el mal desde raíz, acabando con los gremios oscuros. Aquello era a lo que se dedicaba el gremio de Jellal. Los gremios oscuros lo habían temido desde su comienzo, y desde entonces considerables organizaciones han ido desapareciendo sin dejar rastro. Sharrkan quería formar parte de aquel gremio independiente, realmente lo deseaba con todas sus fuerzas.—Tal vez haya sido muy precipitado mostrarte mi interés, pero podrían pasar años hasta que volviéramos a encontrarnos de casualidad.—Hizo una pausa para respirar hondo.—Creo que ya te lo he comentado, pero Zeref fue poseedor de mi cuerpo. Desde que no era más que un crío sumergido en el odio me hacía llamar Judal. Hasta hace poco mi vida ha consistido en acabar con la de los inocentes, en dirigir las almas hacia el sufrimiento. Y aunque sería largo de contar, he podido devolver esas almas hacia la luz, hacia donde debían estar...Hoy se me ha presentado una oportunidad, una oportunidad de seguir mi nuevo camino. De continuar imponiendo la luz sobre la oscuridad y de poner de mi parte para erradicar el mal del reino.—Echó de nuevo un vistazo a su pegaso y luego devolvió la mirada a los orbes del del peliazul.—Y esa oportunidad eres tú. Tu gremio es todo lo que deseo y necesito ahora mismo. Sé que es algo complicado y no cualquiera es apto, de hecho no cualquiera lo conoce. Por la información que les llega a los gremios oscuros, los miembros de Crime tenéis todos un pasado en común. Un pasado similar del que yo pude formar parte, indirectamente.—Volvió a pausar sus palabras para respirar hondo.—Y ahora me gustaría formar parte de vuestro presente.

No tenía ni idea de cómo reaccionaría Jellal. No sabía si era el primero o uno más del montón que intentaba entrar en el gremio independiente de aquella forma. Pero si sabía que aquella ocasión no podía haberla desperdiciado. Si no hubiera aprovechado la oportunidad que ahora mismo tenía ante sí, no hubiera podido encontrar una segunda jamás. De eso estaba completamente seguro.

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Re: Pasados similares [Priv. Jellal - Sharrkan]

Mensaje por Jellal Fernandes el 02/08/15, 07:24 am

No lo había juzgado mal, parecía que realmente quería ingresar en Crime por una razón de lo más parecida a la suya propia, Zeref no solo había hecho estragos en su vida por lo que podía ver. No le era ninguna sorpresa el hecho de que él no hubiese sido el único teniendo en cuenta lo que se hacía a la hora de ser poseido por Zeref y tampoco lo que se pretendía hacer. Desconocía el nombre de Judal, de hecho ni siquiera lo había llegado a oir por una simple razón, él no llevaba mucho tiempo despierto, se puede decir que fue el último en despertar del ataque de los dragones y lo hizo dentro de la prisión del consejo mágico, esa era la razón por la que le era imposible saber sobre la actualidad de los gremios oscuros y magos de la misma alineación. De hecho, su magia misma era víctima de este tardío despertar pues él estuvo en el centro de la magia de Ultear. Y pensar que había pensado morir allí en lugar de su compañera de gremio y dejar que ella y Meredy siguiesen el trabajo que tenían pendiente para con el mundo a modo de redención... Le costaba pensar en eso, pero esto que tenía no era una segunda, sino una tercera oportunidad para poder seguir adelante como pudiese.

Su atenció estaba puesta en la ciudad en la que antes habían estado, la verdad es que solo había estado allí para destruir gremios, fuera de eso, ni cuando estaba poseido por Zeref se adentró en la ciudad porque simplemente no le interesaba, tampoco había necesidad de mezclarse con los magos oscuros como lo hizo en el pasado, sin embargo tal vez si lo hubiese hecho podría haber permanecido con un poco de la magia oscura que había llegado obtener en el pasado. Aunque si lo pensaba bien, aquello le haría más sensible a la corrupción que podía llegar a desprender la presencia del mago oscuro y a los demonios que andaban libres por el mundo esperando a ser derrotados por cualquier mago que tuviese los cojones de enfrentarlos. Si era necesario él se pondría delante de uno sin pensarlo dos veces, solo quedaba ver como en su estado actual era capaz de derrotarlo pues no tenía planeado morir... Aunque dejar un demonio suelto por aquella ciudad sabía que dentro de la misma todavía quedaba gente de bien, era por ello por lo que no se le pasaba la idea por la cabeza de dejar suelto un demonio suelto dentro de esta.

Tras el discurso de Sharrkan, Jellal se giró hacia él con gesto serio. -El gremio está abierto para todos aquellos que quieran redimirse de su pasado. Caminamos por el camino de la oscuridad para eliminarla sin sumergirnos en ella.- Dicho esto, extendió su mano y de esta apareció un pequeño sello con la marca del gremio a modo de magia, haciendo que el cuerpo de Sharrkan se iluminase levemente, tenía un tiempo para elegir donde quería el sello del gremio, pero cuanto menos se viese más le ayudaría a no ser descubierto como un miembro del mismo, en caso de Jellal era todo lo contrario pues lo llevaba en la ropa además de en su cuerpo, él era el estandarte de Crime después de todo. -Si te desvías del camino, yo mismo te eliminaré.- Dicho esto comenzó a andar en dirección contraria a la ciudad, colocándose la capucha medio destrozada que al menos le serviría para cubrirse levemente la cabeza. Al pasar por el lado de Sharrkan con un gesto cuanto menos terrorífico para darle a entender que sus palabras iban en serio, no quería ningún cabo suelto dentro del gremio que pudiese hacer barbaridades en su nombre, no era una amenaza a su vez, era un aviso, y como maestro del gremio DEBÍA cumplir con su palabra y ante todo dar ejemplo para que los jóvenes de pasado turbio pudiesen encontrar una forma de llegar al futuro. -Los miembros del gremio están dispersos, no estaría de más encontrarlos y reunirnos en Magnolia, sin embargo tengo asuntos urgentes que atender antes de poder hacer eso. Con tus espíritus podrías rastrearlos fácilmente.- Se podía decir que era una orden camuflada de sugerencia, y el sitio que había escogido había sido Magnolia por el simple hecho de que el gremio Fairy Tail no eran sus enemigos, sino que prácticamente todo lo contrario. Era momento de ponerse manos a la obra.
Fin del tema.
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