The Silent Hills. [Priv. Felicità]

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Mensaje por Jellal Fernandes el 04/07/15, 04:34 pm

El lugar en el que se encontraba era uno completamente inhóspito, casi como un pueblo fantasma en todo su esplendor. En este apenas si llegaban a las 200 personas y por decirlo de alguna manera era un pueblo triste, la gente no hablaba mucho, el sitio perfecto para pasar de incógnito si quería descansar de su viaje en solitario en busca de sus compañeros de gremio. Por lo pronto había estado en Magnolia antes de siquiera ponerse manos a la obra para unos asuntos pendientes, luego a una misión y de esa misión había acabado en aquél pueblo que no era la primera vez que visitaba y que siempre le hacía quedarse alerta pero desde la tranquilidad que le proporcionaba el silencio de la taberna en la que estaba. Tal y como el resto del pueblo, la taberna estaba hecha completamente de madera, iluminada por una chimenea que mantenía el ambiente cálido completamente lo contrario que fuera, que estaba oscuro, hacía frío y había una neblina que dificultaba la visión. El hecho de estar allí comiendo un poco antes de ir a por su caballo de nuevo hacía que su alma se relajase desde lo más profundo como pocas veces era capaz de hacerlo. Siempre había estado moviéndose de un sitio para otro, así que la sensación de persecución siempre iba a estar ahí, había huido del consejo mágico después de todo apenas una semana atrás y sin embargo ya se había puesto en movimiento tal y como los gremios oscuros lo habían hecho anteriormente a él. No tenía ganas de quedarse atrás y su magia había sido dañada hasta el punto de no poder usar la mayoría de sus hechizos sin caer ante la deficiencia mágica.

Tal vez era el sabor de la comida caliente que pocas veces podía comer, eso estaba en un punto segundario. Al mirar a los alrededores podía ver a algunos de los aldeanos bebiendo cerveza, todos ya con su mayoría de edad, con sus canas y arrugas. Cosa que le hizo pensar levemente en el futuro, la verdad es que no se imaginaba de ninguna forma, él había asumido que iba a vivir poco por la misión que tenía y por todas las fechorías que había cometido en el pasado, así que un futuro brillante sabía que no era lo que le esperaba, pero estaba bien, estaba dispuesto a aceptarlo una vez lograse eliminar la oscuridad del mundo. Una misión dificil pero no imposible, cierto era que la maldad existía en los corazones de todos, y que cualquiera era capaz de caer ante dicha oscuridad... Celos, odio, venganza, codicia... Cualquier cosa era buena para intentar destruir el mundo, sin embargo no pensaba en los humanos precisamente, o al menos no a los que se podían catalogar como humanos y no como monstruos como podía serlo Zeref mismo.

Tras terminar la comida, un camarero se la llevó y lo dejó con su bebida, no era alguien que bebiese habitualmente cerveza, pero por una vez, siendo que estaba tan acomodado delante de una chimenea simplemente se quedó allí, bebiendo una, obviamente sin llegar a estar borracho, no era débil a aquél tipo de bebidas, cosa que le era un tanto preocupante pues él bebía muy muy poco. Tras varios momentos una música de violín y guitarra empezó a sonar, una melodía lenta, la verdad es que le era dificil describirla pero si que sabía que no era la típica de una música, sino del tipo que se pondría más bien en un funeral o algo por el estilo, no era muy fan de la música y tampoco tenía tiempo de quedarse a escucharla. Dentro de poco se iría después de todo. O al menos eso creía pues no se estaba esperando ningún tipo de visita inesperada.

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Jellal Fernandes
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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Invitado el 06/07/15, 05:32 pm

La joven de coletas y cabellos rojizos estaba totalmente decidida en hacer algo para su vida en esta ocasión. La joven tenía una misión sumamente importante, debido a que desde que pasó la triste y dolorosa tragedia de los Dragones, Felicita se encontraba totalmente sola en el mundo intentando buscar a quienes eran sus compañeros de su Gremio, al menos, la gente que se encontraba viva en estos momentos. Para la muchacha era sumamente importante le hecho de poder encontrar a algunos de su Gremio, dado a que las cosas no se estaban poniendo para nada de fáciles para el mundo en sí, por lo que se requería urgentemente, a juicio de la mujer, que estuviesen todos juntos nuevamente.

Donde estarás… Jellal. — Pensó en voz baja la mujer, mientras que bajaba de una carrera para poder visitar un pueblo que estaba bastante lejano y desconocido para ojos de la joven cuyo nombre desconocía. Felicita lo único que quería en estos momentos era poder encontrar a su compañero, ya que las cosas estaban muy difíciles y temía por su vida, eso era lo que verdaderamente pasaba.

Esta, con curiosidad, se metería a un pueblo que estaba bastante vacío al decir verdad. Le daba un poco de miedo, pero no se iba a preocupar mucho por aquello. La joven sabía perfectamente pelear, por eso mismo tenía que darlo todo para poder defenderse y no dejar que ninguna otra persona abusara de ella o bien de su personalidad.

¿Dónde habrá una taberna para poder comer algo? — Pensó la joven en voz alta, mientras que le daba un poco de frío ya que no llevaba un abrigo muy cálido. Solo estaba con su uniforme formal de color negro, bastante de buen vestir. — ¡Oh! ¡Allá!

Sonrió emocionada la jovencita, mientras que veía a unos metros de donde se encontraba, había una taberna para poder comer algo y descansar. Felicita estaba bastante contenta por todo lo que pasaba, por eso mismo aceleró su paso, para así posteriormente entrar al local y ver qué era lo que le esperaba.

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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Jellal Fernandes el 08/07/15, 04:10 pm

Los licores seguían corriendo por la sala a manos del camarero, pero ya no más para Jellal quien con un vaso había tenido más que suficiente, sabía de sobras que un mago ebrio a parte de ser peligroso era algo que no era admisible para alguien como él, así que ser uno simplemente era algo que ni se imaginaría nunca. Tal era así que ni cuando estaba poseido por Zeref se emborrachó ninguna vez ya que podía perder el control de lo que estaba haciendo. De todas formas, aquello seguíasiendo muy silencioso y tranquilo. Lo suficiente para, incluso con la música, llegar a escuchar los pasos de alguien que venía de fuera de la taberna, no eran los típicos pasos tranquilos que darían los habitantes apagados de aquella aldea, sino todo lo contrario, pese a no ser rápidos pasos ni nada del estilo eran sin duda algo más marcados que el resto, eso hizo que su cabeza e instintos se incrementasen en sobremedida, aunque la verdad, su solución fue un tanto pobre: Se colocó su capucha y ocultó su rostro bajo las pocas sombras que podían quedar al estar junto a la hoguera para calentar su cuerpo un poco. La música paró, por lo que se obligó a sí mismo a apartar la mirada, seguramente era alguien del consejo o algo parecido ya que después de semanas no podía ser un secreto el hecho de que se había escapado de la prisión y seguramente le estaban buscando de nuevo como siempre lo habían hecho en el pasado... Estaba tan harto de ellos que si le descubrían, por primera vez seguramente se mostraría hostil teniendo en cuenta la nueva acusación que le había caido encima: Abrir la puerta por la que entraron los dragones.

Un adulto se levantó, lo que le llamó la atención al joven de pelos azules que, por lo general, sabía que los habitantes solían dejar pasar a la gente y seguían a lo suyo, sin embargo esta vez algo había pasado para que alguien reaccionase en aquél pueblo, cosa ya de por sí impresionante. Giró el rostro un poco, para ver de reojo hacia donde se dirigía el hombre, hacia la puerta, donde parecía que iba a bloquearle el paso a alguien que todavía no había llegado a ver más que nada para que tampoco le viesen a él. -Disculpe pequeña dama, pero este no es un sitio al que puedan entrar los menores de edad al menos a esta hora, si lo que desea es una habitación tendrá que ir al edificio de la izquierda a pedir su habitación.- La verdad es que no le soñaba la pertenencia de un niño o una niña en el consejo, por si acaso miró hacia la dirección hacia donde estaba el hombre esta vez sí girándose un poco más, allí vio una cara finalmente conocida, se trataba de alguien de su gremio, así que, por lo que podía ver todavía seguían vivos, era un descanso mental para Jellal quien al no haber encontrado a nadie se había temido lo peor.

Casi como un resorte se levantó todavía sin dejar ver su rostro y se fue acercando tanto hacia Felicità como hacia el hombre quien lo miró un poco atemorizado al ver a Jellal con el rostro tan sombrío, tanto que no se le podía ver ni el tatuaje del ojo. Al llegar delante de ambos, colocó una mano en el hombre del mismo y se levantó un poco la cacucha dejando ver su rostro completamente sereno, no iba a arruinar el ambiente de la taberna por una minucia así. -Estaba esperando a esta jovencita, así que si la puede dejar pasar... Tendré que insistir si no la deja... - Tal como parecía ser, el hombre no buscaba problemas, solo no infrigir con la legalidad de su taberna. -No le negará algo de hospitalidad a una viajera, ¿Verdad?- Y sin más, el hombre asintió con un "Disculpe", pero no hacía falta que se disculpase, él entendía lo que había pasado, ya habían 3 personas borrachas y dejar entrar allí a un menor de edad era peligroso... Sin embargo de buena mano sabía que el peligro no lo corría Felicità si los borrachos se propasaban.

-Me alegra ver que estás bien Felicità.- Dijo con un gesto de tranquilidad en la cara poniéndole una mano en el hombro, era la primera vez en mucho tiempo que podía respirar porque la gente de su gremio estuviese viva, después de todo el hecho de haber desaparecido posiblemente los había dejado muy desprotegidos de aquellos que querían hacer que desapareciesen, y bien sabía que cuando un gremio oscuro decidía terminar con alguien, directamente lo hacía y no se andaba con preguntas estúpidas ni rodeos, los mataban y punto. -Ven.- La guió hasta la mesa en la que había estado comiendo, acercó una segunda silla, tenía tanto que preguntar, no sabía nada de la situación actual, solo lo que le había contado Lacus del consejo, y la verdad es que no estaba dispuesto a confiar mucho en esa gente, al menos no por ahora.
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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Invitado el 15/07/15, 12:28 pm

Podía ser una mentira, pero realmente no lo era. La mala suerte que tenía la joven de coletas era tan grande, que la intención de quedarse en un lugar, era totalmente truncado por lo que tanto le afectaba muchísimas verdad: su edad. Felicita observó cómo el hombre que al entrar al local, se levantaba y le decía que no podía quedarse, dado a que era menor de edad y que podía tener problemas. Ella, con tranquilidad, hizo una mueca de molestia, dado a que por mucho que tuviese poca edad, sabía defenderse muy bien y también actuar en situaciones de peligro.

Con tranquilidad y también un poco de frustración, Felicita miraría al hombre para poder al menos negociar su estadía, pero una voz familiar se escuchó en el sector en donde se encontraba, cosa que ella con tranquilidad giró su rostro para ver quién era el que estaba acudiendo a su ayuda. – J-Jellal… – Miró sorprendida, dado a que hace muchísimo tiempo que la mujer lo estaba buscando, para poder conversar con él, o más que nada, para saber de él. Era su líder, líder del Gremio, algo que para ella era muy importante. Era la única familia que le quedaba, la única familia que tenía por la cual luchar y seguir adelante, por eso mismo, estaba lo suficientemente feliz la joven de que él estuviese con vida, después de todo lo trágico que había pasado en el mundo en sí.

Luego de que el hombre accedió a la petición de Jellal. Felicita seguía observando, sorprendida y también asombrada de que su compañero, líder y por así decirlo ‘hermano mayor’ no estuviese muerto o en las rejas. – Lo mismo digo, pero… porqué desapareciste tanto tiempo. – Dijo con una voz un poco triste la joven Felicita, dado a que era un tema que para ella era un poco difícil y también complicado tratarlo.

Pero su compañero la invitaba a un lugar, una mesa en donde veía cómo este acercaba una silla para poder que ella se sentase. Ella agradeció el gesto, haciendo una pequeña reverencia y sentándose tranquilamente. Su rostro reflejaba claramente preocupación, mientras que miraba hacia abajo. Se sentía un poco incomoda, pero también estaba bastante feliz de poder volverlo a ver.

– ¿Y cómo has estado? – Preguntó con inocencia Felicita, algo que él sabía perfectamente de cómo era la joven de coletas, era muy inocente y también de buen corazón. – Eres la primera persona que me encuentro del Gremio… No sé dónde están los demás…

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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Jellal Fernandes el 15/07/15, 01:08 pm

No le extrañaba la sorpresa por parte de Felicità, si lo que le contaron en prisión era cierto el rumor de que había muerto se debería de haber extendido por todos lados teniendo en cuenta quienes lo habían hecho. El consejo se había encargado de correr el rumor de que ni su cuerpo había quedado por la cantidad de magia que había usado para apoyar a Ultear, cosa que no era del todo falsa, había usado hasta casi la última gota de su magia para ello aunque lo que pasó a continuación fue magia de transportación de un sitio a otro. Por eso de su desaparición, sin embargo debía medir sus palabras ahí tal y donde estaba, pues pese a todo, lo último que quería era que su gremio se viese involucrado en una guerra con el consejo, ese no era el objetivo que debían tener, eso se lo dejaba a los gremios oscuros que tanto él como los suyos debían derrotar tarde o temprano.

-Desperté hace poco y me han tenido oculto hasta que lo he hecho... Se puede decir que no he estado en ningún sitio en todo este tiempo.- Era malo mintiendo, era una realidad aquello, sin embargo no era mentira al mismo tiempo por lo que salió de él de forma muy natural. Ciertamente el consejo lo había tenido retenido y había despertado hacía bastante poco de los efectos de la magia de Ultear con su magia demasiado debilitada como para volver a hacer ruido entre los gremios, de hecho, dudaba si su cuerpo estaba bien acondicionado a su magia pues hasta el momento le había costado usarla hasta el punto de ya haberse desmayado. Tal vez simplemente necesitase tiempo, pero era tiempo que no tenía ni él ni Felicità. Primeramente porque se había fugado y seguramente estarían buscándole, luego, porque a su modo de ver las cosas el reino de Fiore corría un grave peligro que no era físico, sino estructural con el destierro de la princesa Hisui. -Tampoco puedo usar bien mi magia, pero eso se puede solucionar, por el resto y como siempre... Moviéndome.- Ya lo tenía todo casi planeado.

El hecho de que no hubiese podido encontrar a nadie más de crime sorciere no le extrañaba, después de todo eran un gremio que se iban moviendo continuamente, tal vez iba siendo hora de concretar un punto de reunión para todos debido a la naturaleza del gremio, y podía ser egoista lo que iba a decir. -Has hecho bien en buscarnos, sin embargo, no se donde está el resto y necesito que estén preparados.- Dejó que asimilase un poco lo que estaba oyendo, luego hizo un gesto con su mano y el hombre de antes se acercó a ellos mientras limpiaba un plato. -¿Podría traer más comida? Mi acompañante ha hecho un viaje largo.- Tras eso, el hombre se fue ya casi oliendo el dinero de Jellal encima de la mesa al acabar esa noche y ya que el menú era de una comida única, carne con patatas, simplemente no tenía que pedir una carta ni nada por el estilo. Por su parte Jellal se puso las manos delante de la boca entrelazadas apoyándo los codos contra la mesa. -Me enteré hace poco del destierro de Hisui. Necesito que me digas la situación real.- Ya que Felicità había viajado, había podido ver mundo con ello, lamentaba que aquello no pudiese ser una reunión emocional, pero la situación necesitaba de su máxima concentración.

-Lamento que este encuentro sea de esta forma, pero me temo que si lo que me han dicho es cierto la situación va a ser bastante mala en poco tiempo.- Esperaba de verdad errar en su predicción, que todo fuese bien, pero si algo le había enseñado la vida en todo ese tiempo que había pasado bien como fugitivo o bien a modo de recipiente de Zeref era que ser optimista con las cosas no traía nada bueno, y que desconfiar de la gente con poder era algo básico siempre ya que lo que buscaban era mucho más del mismo, ya fuese a modo económico o territorial, siempre era lo mismo.
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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Invitado el 20/10/15, 08:44 pm

La personalidad de la mujer de cabellera rojiza era bastante distinta a lo que aparentaban ser sus demás compañeros de Gremio. Ella, siempre había sido una persona que se preocupaba muchísimo de sus amigos, en donde gran parte de ellos posiblemente no estaban en el mundo, pero por otra parte, la mujer estaba siempre pendiente de todos los que estaban a su alrededor, mostrándose de una manera muy contenta y también tierna con los demás, siempre esperando lo mejor del mundo, para que nadie pase cosas malas y que también no haya nada malo que lamentar, dado a que quizás, Felicita en aquel tiempo, no se lo perdonaría por nada en el mundo.

Ella comenzaría a escuchar las palabras de Jellal con muchísima tranquilidad, mientras que miraba con muchísima atención, comenzaría a pensar en lo que este le había comunicado. Su interlocutor realmente tenía razón en algunas palabras, mientras que le comentaba que no podía usar su magia muy bien, pero aun así se estaba moviendo, con soltura cómo siempre había sido él, algo que era bastante admirable para la muchacha de coletas.

Comprendo la situación. — Sonrió ella, mientras que lo miraba fijamente. — Todos estamos igual, pero creo que es cosa del tiempo y con buenos entrenamientos, para poder estar a la altura que estábamos antes.

Las palabras de su líder le llamó mucho la atención y a su vez, le causó un poco de miedo. ¿Preparados para qué? ¿Para algo malo? La maga no quería estar metida en problemas y ni mucho menos en donde su vida podría correr muchísimo peligro, algo que la preocupó bastante, pero esperó que nada malo pasase por aquello, pero aun así, aparentando estar preparada para todo, sonrió decidida a quien era su líder, para no preocuparlo y que no pase nada malo, un mal entendido o algo que ella no quería tener.

Las siguientes palabras la hicieron pensar. ¿Sabía lo que había pasado con el reino? La maga, para su mala suerte, no sabía mucho, pero aun así con una sonrisa normal le comentó. — No me enteré mucho, pero al parecer había un gremio malvado que quería hacer quedar mal a la reina, pero creo que está todo solucionado, aunque el castillo quedó destruido por eso… Aunque ya lo están arreglando. — Mencionó, mientras que observaba hacía abajo, un poco apenada y también confundida, dado a que muchas cosas pasaban por su cabeza en estos momentos.

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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Jellal Fernandes el 25/10/15, 03:42 pm

Ya le gustaría creer que se tratase solo de entrenamientos, por desgracia para él no es que estuviese débil, es que simplemente no podía usar su magia correctamente como si fuese esta misma la que estaba dañada. Era por eso por lo que estaba en un sitio como ese, su camino era el de Shadow Town para poder recuperar un grimorio de un gremio oscuro pequeño robado de unas antiguas ruinas enterradas en algún punto cercano a Hargeon. Tal vez algún médico que lo hubiese estado reservando antes del ataque de los dragones que por desgracia no vivió para ser capaz de usarlo, en cambio, lo usaría él para poder recuperar su magia o mejor dicho para curarla antes de que empezasen los verdaderos problemas por su uso en aquél estado tan lamentable en el que se encontraba. Sin embargo, se dedicó a asentir a las palabras de Felicitá, no era un hecho aislado el que aquellos que habían contribuido a usar el arca del tiempo para librarse tal vez temporalmente de los dragones habían sufrido la pérdida de sus poderes no solo de la potencia, sino de la capacidad de realizar algunos conjuros como era su caso. Por ejemplo ya lo había intentado, no podía realizar ni la primera fase de Sema y sus poderes si es que no se desmayaba tras usarlos menos Meteoro el resto habían quedado absurdamente debilitados. Se preguntaba siquiera si podría realizar un simple Grand Chariot.

Bebió un poco de su jarra de agua algo pensativo al escuchar el relato corto de la chica con los ojos cerrados, para luego proceder a dejarla sobre la mesa en la misma posición de antes. Así que sus sospechas habían sido ciertas a la hora de escapar del edificio del consejo... Realmente había gente que quería hacerse con el control o llevarse a los inocentes con él si todo fallaba. Al menos en su ausencia habían aparecido personas capaces de luchar ante estas adversidades.- No creo que haya acabado todavía... -Tal vez eran paranoias suyas, pero se negaba a estar desprevenido si a otro se le ocurría terminar el trabajo.- Este tipo de cosas nunca las hace una persona solo, normalmente tiene a otros atrás que le hacen el trabajo sucio y que normalmente quieren ganar algo. -A no ser que el resto de implicados hubiesen sido detenidos o hubiesen muerto, él no sería el que dejase de mirar hacia Crocus cada vez que pudiese con el ojo que le quedaba sano, hasta que no pasasen unos años no sabía lo que se podía encontrar entre las sombras de los consejeros de la reina ni de sus seres más allegados.

Se cruzó de brazos mirando al fuego de la chimenea con un gesto un tanto ausente, no porque estuviese aburrido ni nada por el estilo, simplemente porque su mente estaba viajando a los gremios legales. ¿Qué estaría pasando para que en su momento dejasen que todo aquello ocurriese? Sabiendo de los integrantes por ejemplo de Fairy Tail podía imaginarse que habrían armado un buen revuelo si es que su imaginación y conocimientos de los magos de este no fallaban, después de todo se trataba de alguien que había sido engañada y normalmente Natsu no era alguien que se quedase callado con esas cosas. Eso le recordaba a la primera vez que fue a la prisión y los magos de al menos tres gremios distintos quisieron parar su encarcelamiento. No pudo evitar que una leve sonrisa saliese de su boca, posiblemente tras recuperar su magia viajaría a Magnolia a hacer una visita y de paso a poner las cosas en orden dentro de su cabeza ya que, entre otras cosas caóticas, esta entraba en la lista de "cosas a poner en orden antes de hacer nada" y porqué no, a buscar un médico para ver si podía hacer algo con su ojo derecho ya que cada vez veía menos con este hasta el punto de únicamente ver una mancha negra. Además de que le molestaba, después de todo lo que tenía era un desprendimiento de retina, eso bien lo sabía él al haberlo causado en la gente que trabajaba en la torre del cielo cuando estaba siendo controlado por Zeref.

-Quiero que te dirijas a Magnolia, Felicitá. -No le iba a decir directamente lo que estaba pensando, simplemente tenía la intuición de que las cosas se iban a poner feas y no se sentía capaz de proteger a nadie en aquellos momentos.- Pregunta por el gremio Fairy Tail, busca a Erza Scarlet, Lucy Heartphilia o Natsu Dragneel... Diles que vas de mi parte y que te dejen entrar en el gremio. -Su gesto endureció de repente, sus manos se volvieron puños. Le molestaba tener que dar órdenes como esas que implicaban fragmentar un poco el gremio Crime Sorciere, pero desde que perdió el contacto con Meredy, la muerte de Ultear y su deficiencia mágica simplemente no podía dejar que Felicitá se quedase en medio del fuego cruzado entre los gremios oscuros, Zeref y Crime Sorciere, era cuanto menos arriesgado y no podía garantizar la seguridad de nadie en aquellos momentos, ni siquiera la suya propia, sin embargo él si que podía responder por sus actos, por los de los demás le era imposible. Pocas veces había pedido favores, esta sería una de las pocas.
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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Invitado el 25/10/15, 05:26 pm

La muchacha de cabellera color salmón, estaba observando al hombre que estaba enfrente de ella, por una parte, la mujer estaba sumamente contenta por todo lo que estaba pasando y también por estar nuevamente con quien era su líder, pero algo en el ambiente hacía preocupar un poco a la joven maga elemental. Era como si una noticia cambiara totalmente el transcurso de su vida o bien, del camino que ella había intentado elegir, para poder apoyar a Jellal en todo lo que sea, aunque claro, también habían cosas que ella quería hacer. Cómo tener amigos, aventuras, risas… Algo que jamás tuvo cuando era pequeña, dado a que siempre había estado sola en todo momento.

Las palabras del peliazul le hicieron entrar quizás un poco en razón. Las cosas malas no pararían de seguir viniendo para las vidas de todos, más para quienes pertenecían a un gremio cómo era el que ella se encontraba. Combatían el mal por todos los medios, mientras que las cosas se ponían cada vez más complicadas. Felicita había jurado que daría lo mejor posible para que todo resultara de una manera “buena” pero de igual manera, gran parte de ella sentía un gran miedo. Cómo si todas las cosas fuesen a salir mal y la vida de esta, corriese un peligro rotundo, sin poder cumplir las metas que ella tenía en su mente.

En toda mi estadía acompañándolo, he sabido de aquello. He intentado hacer cosas por mis medios… Pero creo que no he hecho lo suficiente. — río algo avergonzada, dado a que sabía muy bien que ella no era un muy buen aporte para los chicos del Gremio, más para su líder, que era una persona bastante poderosa y también valiente, enfrentando todo tipo de miedos y enemigos que se interpusiesen en su camino, tal cual, el hombre que estuvo a punto de matarla a ella. Jellal era una persona bastante confiable, a pesar de todo, era muy fiel.

Pero el ambiente cambió radical. Las palabras del hombre le hicieron sentir quizás un poco de culpa. ¿Acaso él la estaba echando del Gremio? No sabía muy bien la mujer, pero su rostro se puso quizás un poco triste. — ¿A F-Fairy Tail? — mientras que escuchaba el nombre de unas personas, que gran parte de ellas eran conocidas para la mujer elemental de aire.

¿Por qué me dice eso? — preguntó inocente. — ¿M-Me quiere echar? ¿E-Es por mi poco desempeño… líder? — reveló, era bastante directa, sin importar lo que fuese, más aún, que ella sabía que podía confiar en él, sin importar lo que fuese, y tenían la plena confianza para poder decirse las cosas a la cara.

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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Jellal Fernandes el 25/10/15, 07:42 pm

Agachó levemente al escuchar las palabras de Felicitá, claro, realmente estaba diciéndolo como si fuese culpa suya y no había tenido delicadeza alguna. Pero es que por otro lado aquél asunto le molestaba porque no era capaz ni de protegerse a sí mismo teniendo en cuenta todo el mundo que iba a empezara ir detrás de él para darle caza ya fuesen mercenarios contratados por el consejo o magos oscuros que quieran matar a aquél que se dedicó a ir destruyendo gremios ilegales. Dio un leve suspiro mientras negaba con la cabeza.- No es por el desempeño, ni porque te quiera echar... Crime no es un gremio que esté hecho como los demás, nosotros seguimos un ideal. -Ese ideal era el que también compartía Felicitá, pero era para darle a entender que el haber estado desaparecida o deambulando no era razón suficiente para echarla, ni siquiera para hacer que se lo plantease en un principio.- Es elección de cada uno si quiere estar o no.

-Necesito que los avises para que estén alerta. -Dijo en un principio, sin embargo, ya que le estaba pidiendo aquello tan difícil iba a ser completamente sincero.- Además es un gremio en el que estarás segura entre tanta gente que hay allí... Ahora mismo no soy capaz de proteger a nadie si la cosa se pone peligrosa... -Agachó la cabeza levemente, la verdad es que no se estaba comportando como un lider, aunque realmente nunca lo fue. Simplemente era el fundador del gremio, sin embargo nunca se había sentido como si fuese el maestro del gremio o alguien que tuviese la potestad para hacer tales cosas, no se lo estaba diciendo como tal, sino como un amigo que realmente estaba preocupado por la seguridad de una amiga. Algo demasiado egoista para alguien que se tenía que mostrar como la figura fuerte del gremio, pero si debía serlo él, era signo de que el gremio estaba tan quebrado como sus posibilidades de sobrevivir a una pelea contra otro mago.

Por otra parte estaba el hecho de que desde hacía tiempo en la prisión había estado teniendo una sensación muy extraña, como si algo, un sexto sentido, le quisiese avisar de que habían cosas que estaban pasando más peligrosas de lo que realmente se contaba, sin duda Crime Sorciere se había vuelto para ellos un lugar muy peligroso, sin embargo, para Jellal actualmente no había opción debido a sus pecados del pasado... Sus manos aún seguían manchadas de sangre y la capacidad de redimirse estaba cada vez más mermada. Se jugaba mucho al intentar infiltrarse en Shadow Town, pero tal vez con el disfraz adecuado y jugando sus cartas bien podría abrirse paso hasta el gremio en el que ocultaban el grimorio para poder curar su magia. Para ese entonces esperaba que Felicitá no tuviese el símbolo de Crime Sorciere.- Solo quiero que no os maten. -Seguramente acabaría destruido mentalmente si viese a todos los miembros de su gremio muertos delante de él... Suficiente había tenido con no poder salvar a Ultear.
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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Invitado el 04/02/16, 10:57 pm

La jovencita no entendía muy bien todo lo que estaba pasando, pero tampoco quería hacer ver lo que realmente quería el muchacho que era su líder. ¿Acaso le estaba pidiendo que abandonase el Gremio? Felicita no entendía absolutamente nada, tampoco quería comprender mucho las razones, por eso mismo, decidió no darle muchísimas vueltas a todo lo que estaba pasando, dado a que no encontraría absolutamente nada bueno para todo lo que estaba pasando hoy.

Pero si yo aún mantengo la marca del Gremio, es porque quiero seguir ese mismo ideal. — intentó excusarse de todo lo que estaba pasando, pero ni ella misma se creía. Quería estar en el Gremio, pero admitía muy bien que le daba muchísimo miedo. — Pero si el líder lo pide…

El rostro de la jovencita se puso bastante triste, mientras que escuchaba a cada una de las palabras que decía su maestro. Que él era incapaz de proteger a nadie, ni mucho menos a ella. Algo que le hacía sentirse un poco culpable. Aun así, hasta el día y momento de hoy, Felicita se sentía culpable y no se sentía competente con todo lo que tenía que hacer la joven como miembro de su Gremio, pero sabía que tampoco podía hacer más ¡Ya había llegado a su límite! Por eso mismo se sentía un tanto frustrada con todo lo que estaba ocurriendo.

Con una media sonrisa miraba a su líder, mientras que él decía que no quería que los mataran. Algo que hizo sentir un poco triste a la joven, por eso mismo le comentó con su típico tono de voz sensible. — A mí no me matará nadie. — exclamó con una sonrisa, con la intención de hacer sentir tranquilo a su líder, después de todo, era el primer líder de un Gremio que había tenido. — Pero tampoco quiero dejar que lo maten a usted, después de todo ha sido el primer amigo que he tenido en mi vida.

Pero bueno, aceptaré su última petición Líder. — dijo con orgullo, mientras que se animaba bastante. — Iré a Fairy Tail e ingresaré a las filas de ese Gremio. Pero con el compromiso que usted no dejará de ser mi amigo.

Las intenciones y deseos de felicita, desde siempre habían sido bastante honestos y también muy puros. ¡Ella era una chica muy buena y también muy inocente! ¿Quién podría pensar mal de ella? Claramente nadie, pero sabía que aquello no podía durar para siempre. — Me volveré una maga fuerte y lo iré a apoyar siempre que me necesite ¿De acuerdo? — pidió Felicita, aquella decisión era difícil, pero no quería perder a su primer amigo.

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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Jellal Fernandes el 06/02/16, 09:56 am

Era fácil decir que a uno no lo matarían, sin embargo, otra cosa erna los hechos, él mismo había matado a más de uno de sus antiguos amigos y la verdad a veces temía que aquello pudiese volver a pasar, estaba siendo injusto con el resto de personas por su propia culpa, eso lo sabía sin dudas y sin embargo también sabía que era algo necesario, él no era nadie en quien se pudiese confiar hasta el punto en el que lo hacía Felicità y aquello hacía que el gesto de Jellal se volviese cada vez más frío por el simple hecho de saber que él no era quien para cargar con tal honor por llamarlo de alguna forma. Sabía que en el gremio el maestro era quien debía guiar al resto por el buen o mal camino dependiendo de la naturaleza del mismo, en este caso, esperaba que estuviesen haciendo un buen trabajo combatiendo a los gremios oscuros y a Zeref, sin embargo, era ahí donde radicaba su miedo. En esos momentos él no estaba en disposición de hacer frente a ninguno de estos gremios y mucho menos al mago oscuro que más que un mito se había convertido en una realidad desde hacía tiempo... No es como si no hubiese investigado sobre la desaparición durante siete años de Erza y su gremio en sus ratos libres.

Tal vez eran por los buenos y puros pensamientos de su acompañante, que sabía que estar en aquél gremio no le iba a hacer ningún bien. Había sido su elección sin duda, pero ese tipo de personas solo podía pasarle una cosa, más allá de lo físico iba a acabar muy herida tanto emocional como existencialmente con las cosas que acabaría viendo. Los magos oscuros, especialmente los que se dedicaban a usar sus mentes para sembrar el mal en el reino de Fiore eran sin dudas los que más se podía decir que estaban enfermos experimentando con las entrañas de las personas y ese tipo de cosas, definitivamente no quería un mundo así para alguien tan inocente como ella, no podía arrastrarla por más que la misma quisiese seguir sus pasos, los pasos de una persona completamente equivocada y que era de todo menos un ejemplo a seguir.- Es lo mejor que puedes hacer, en ese gremio te recibirán con los brazos abiertos sin ninguna duda, además encontrarás muchos magos talentosos con los que podrás avanzar y volverte mucho más poderosa con el tiempo. -Fue al aspecto téncico de la situación eso sin duda, lo personal allí no influía en cuanto a las decisiones que se podían tomar allí.

Por supuesto que seguiremos siendo amigos. -Comentó tras chasquear la lengua, cierto era que pocos eran en su gremio a los que consideraba de aquella forma, de hecho se podía decir que tanto Meredy como Felicità estaban en la misma situación, ambas eran muy buenas amigas para él y sabía que decirle algo como aquello a Felicità era como darle una puñalada por la espalda, en cuanto encontrase a Meredy seguramente le diría algo parecido pues no quería que tampoco resultase herida por culpa de su misión, no podía evitar quererlas fuera de esa vida tan oscura, ellas ya habían cumplido suficiente para con sus pecados y se podía ver en sus formas de vivir y de comportarse... Solo necesitaban tiempo para perdonarse a ellas mismas, o al menos así pensaba el peliazúl dentro de su razocinio tal vez incorrecto, pero que sin dudas hasta el momento no le había fallado mucho. Por último, solo pudo asentir ante las últimas palabras de la chica, aunque no hacía realmente falta que estuviese completamentea tenta a Crime, ya que su nuevo gremio sería Fairy Tail.- Entonces lo mejor será que nos pongamos en marcha, aquí se separan nuestros caminos. -Le dijo con una leve sonrisa, aunque sin levantarse de la mesa aún.
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Jellal Fernandes
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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Invitado el 06/02/16, 10:44 am

Agradeció enormemente el hecho de que su líder la consideraba como una amiga, algo que hizo sonreír de una manera muy contenta a la joven de coletas, después de todo siempre tomó con muchísimo respeto a Jellal, era una persona que tenía una forma bastante particular de ver la vida, pero estaba muy contenta de que todo saldría bien, algo que realmente hacía muy feliz a la joven, cosa que le comentó luego, para luego soltar un suspiro de alivio.

Jamás pensé que llegaría un día como hoy. — comento con una sonrisa, mientras que escuchaba las palabras de su líder, diciéndole que sus caminos se separarían a partir de ahora, algo que ella no podía dejar que pasase así como así.

Antes de que el hombre tomase cualquier decisión, ella no podía esconder lo que alguna vez sintió o a su vez, lo que alguna vez intentó hacer. Porque aparte de la lealtad real, profunda y con mucho sentimiento que mantenía la joven por el hombre, había algo más, que ella no podía dejar así como así. Posiblemente, como bien lo mencionó el hombre, esta sería la última vez que se verían ¡Pero ella no quería quedarse de brazos cruzados! Por eso mismo, con quizás algo de vergüenza, mencionaría con muchísimo optimismo. — ¡Nuestros caminos no se separarán nunca! — comentó la mujer, mientras que se acercaba hacia el hombre, para con un acto lleno de afecto y también cariño, le mencionó — Los amigos siempre estarán, donde quiera que vayas, yo te apoyaré en lo que sea Jellal. — ella admitía los puros y hermosos sentimientos que poseía ella por él, pero había algo más, que con algo de miedo, mencionaría.

Pero antes que se vaya… quiero que se vaya sabiendo algo y pidiéndole un último favor… — quizás era apresurado, o quizás era inadecuado que ella mencionase algo como aquello, pero se iba a arriesgar. Felicita siempre se caracterizó por jamás rendirse ante sus sueños. — No me lo tome para mal, pero…

La muchacha se acercó al oído del hombre, mientras que le mencionaba lo que ella sentía y también el favor que esta le pedía. Era un “gran favor” pero se lo pedía y exponía las razones correspondientes. Quizás era osado, pero ella lo quería así. Estaba jugándose todas las cartas en el asunto.

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Re: The Silent Hills. [Priv. Felicità]

Mensaje por Jellal Fernandes el 06/02/16, 12:43 pm

La verdad es que la situación le era bastante complicada como para ponerse a evaluar cada palabra de su compañera de charlas. Sin embargo, lo que le susurró lo dejó completamente descolocado y como acto reflejo lo que hizo fue tomarla por los hombros y alejarla de él a la par que se levantaba completamente alarmado, aunque sin demostrar ninguna emoción aparente simplemente agachó la cabeza un poco a la par que negaba con la cabeza.- No. -Fue algo seco, aquello no era un favor quese pudiese cumplir ni compremeterse a hacerlo, todo lo contrario, de por sí en su momento apartó a la mujer que de verdad amaba por el hecho de que su camino estaba completamente apartado del de ella y eso habría sido arrastrarla a un mundo en el que solo encontraría sufrimiento y oscuridad, mucho menos podía aceptar eso que le había insinuado. Apartó levemente la mirada, sin mostrar estar molesto o alguna cosa de ese estilo, de hecho, era algo para no estar molesto que pensase en él de esa forma aunque él no la pudiese corresponder.

Ya hay alguien. -Dijo con simpleza mientras cerraba los puños con fuerza, era la segunda vez que hacía ese tipo de cosas, aunque no le gustaba, pero esta vez si que era refiriéndose a su pelirroja amiga de la infancia, odiaba ese tipo de situaciones y la verdad es que no sabía que decir, pero por lo menos no estaba mintiendo esa vez y podía decirlo con la cara bien alta. Seguramente Felicità por Meredy y su costumbre de hablar de más para picar a Jellal sabía ya a quién se refería, no era ningún misterio de que el peliazúl tenía sentimientos por Erza Scarlet y sabía de sobras que era mutuo y que por su estupidez en el pasado no había pasado nada, estupidez y sus pocas ganas de meterla en medio de todo lo que había pasado por su culpa ya fuese de forma directa o indirecta. Lo cierto es que aquello le había hecho tener incluso un dolor de cabeza, ¿Por qué todo tenía que ser tan complicado, especialmente ahora que seguramente tendrían que enfrentar una situación bastante difícil? Pasó por el lado de Felicità, posando una mano sobre su hombro mirándola de reojo.- Olvida esos sentimientos, será lo mejor para tí, sigue adelante y encuentra a alguien que de verdad valga la pena.

Dicho esto, salió de la taberna pagando por la cena y la bebida de ambos, suficiente tendría que pensar como para permanecer allí torturándola con su presencia si es que aquellos sentimientos eran de verdad tan puros e incocentes, sabía que le había hecho daño, que con sus palabras seguramente se sentiría abandonada pero era algo completamente necesario si quería que pudiese seguir adelante con su vida. Se colocó la capucha y en solitario emprendió de nuevo la marcha hacia Shadow Town, tal vez era el ambiente lúgubre de ese pueblo, pero al menos le ayudó a reordenar sus pensamientos el no tener que ver nada por la niebla que había, tampoco habrían emboscadas ni nada por el estilo, simplemente no quería pensar en nada especialmente ahora que se tendría que mantener frío. Él tenía claros sus sentimientos, a Felicità la veía como una amiga, casi como una hermana pequeña como bien veía a Meredy, no podía verlas de otra forma más allá de esa profunda amistad.
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