El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Invitado el 10/05/15, 09:40 am

Los esfuerzos por la mujer con alas en la espalda era totalmente insuficientes cómo para poder haber saltado aquella estructura. Pero gracias al dios, al menos, para ella… El joven que la había acompañado indirectamente en aquella cueva la había ayudado a poder salir del lugar, para encontrarse en el aire puro, a las afueras en donde había una especie de bosque. Este hombre le había dicho que no pesaba absolutamente nada y que también se fuera para poder dejarlo tranquilo. Nill no quería hacer eso, debido a que le llamaba la atención el poder conocerlo un poco más y agradecerle por haberla salvado del acantilado de aquellas cuevas que habían pisado.

Es que la verdad… — Respondió un tanto triste la joven, debido a que el recordar su pasado le dolía un poco. Al menos en estos momentos lograba comprender un poco más sus sentimientos. — Yo fui una de las tantas rehenes de unos hombres malos, en donde me torturaron y me pusieron las ambas alas que tengo pegadas en mi espalda. Y no me trataban bien, por eso mismo perdí mucho peso. — Admitía la rubia, debido a que aquellas imágenes de dolor y sufrimiento se le venían a su mente. Haciéndola poner un rostro muy afligido y lleno de sufrimiento. La maga con el pasar de los días iba recordando aquellas escenas y también un poco más de sus emociones. Algo que le hacía sentir absolutamente mal, debido a que lo que menos quería era recordar aquellas imágenes.

Una vez la maga se encontraba en el suelo, no supo que hacer y ni tampoco a donde ir. Estaba tan lejos y el lugar de donde habían salido ambos no era el mismo por donde habían entrado, o al menos la maga no tenía la noción de que fuese el mismo. El rubio le comentaría que lo mejor sería irse a casa, eso lo tenía en claro la rubia pero no sabía cómo llegar hacía el lugar donde estaba “su casa” que era una habitación que estaba en el hospital del Consejo Mágico. Ya que aún Nill tenía muchos problemas de salud.

No tengo un lugar fijo donde ir… Solamente un cuarto en el hospital… — Dijo triste la maga — Más que… Tampoco sé cómo llegar… — Admitía con tristeza. Debido que para ella era sumamente difícil estar perdida y no saber cómo agradecerle al hombre por haberla salvado varias veces. — ¿Más que le debo una no? Usted me lo dijo hace unos minutos atrás. Me salvó de no caerme en el acantilado, sí que no me puedo ir sin haberle pagado cómo corresponde. — Era la forma de ver la vida de la joven Nill. Lo que no sabía, era que en esta aventura la maga había aprendido muchas cosas, tanto cómo sintió aquella sensación de querer ver bien a alguien, sin importar quien sea.

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Ryou el 10/05/15, 10:11 am

Frunció el ceño al escuchar la historia de la muchacha ¿Se suponía que debía sentir pena? Si buscaba eso entonces no lo conseguiría, porque a pesar que la trataba con algo –muy poco- de consideración no era lo suficiente como para que él se emocionara. Se mantuvo quieto con los ojos cerrados y los brazos cruzados refugiándose bajo el árbol, mientras se daba cuenta del porqué de las alas ¡Ahora todo tenía sentido! Se preguntó si podría sentir con aquellas extremidades ¿En algún momento volaría con ellas?

La muchacha continuó hablando, indicándole que estaba perdida, no pudo hacer otra cosa que gruñir con disgusto ¿Cómo tenía tan mala suerte? Realmente se preguntaba si los del dichoso consejo no la habían enviado para matarla, una misión suicida en donde Nill acabaría con su vida y dejaría de ser un estorbo, le sonaba lógico ¡Y sumamente cruel también! Pensó en quedarse ahí, esperando que se fuera cuando habló nuevamente sacándolo de quicio ¡Le había dijo que no tenía que agradecérselo!

Se levantó con su rostro molesto, realmente quería tomarla y tirarla por donde habían venido, para que no le debiera nada ¡Quería estar solo, Maldición! ¿Cómo no entendía? Se calmó soltando un suspiro para luego acercarse en donde ella estaba, la miró  notando su diferencia de tamaños, al parecer las torturas también la habían dejado enana.

No me debes nada — entrecerró sus ojos mirándola — Así que ni se te ocurra intentar regresarme el favor, Nill… o de verdad me enojaré — tiró de una de sus alas molesto, como si con eso buscara el hacerla sufrir, pero no lo suficiente como para dañarla — El bosque es un lugar peligroso, te llevaré a el sendero más cercano y no se te ocurra regresar o te tiraré por este agujero para que no salgas nunca de aquí

Apretó suavemente el ala sintiendo una extraña necesidad de morderla, sin saber si era hambre –aunque él casi no sentía aquello- o simplemente curiosidad. Para la suerte de la rubia pocas eran las veces que se dejaba llevar por sus instintos, por lo que simplemente tiró de ellas hasta que decidió que era hora de partir, el sol se pondría a la distancia en unos cuantos minutos.

Caminó adelante en un paso lento, sin saber muy bien a donde debía ir, simplemente caminaría hasta encontrar a alguien o algo y luego desaparecería, porque estaba acostumbrándose a aquel sonido chillón y eso… comenzaba a preocuparle mucho ¡Demasiado! Acomodó su capa nuevamente, preguntándose si sería hora de regresar a un pueblo, quizás –si es que no perdía los estribos y mataba a la rubia en un ataque de ira- regresaría junto con ella, sin embargo eso era algo que sólo el tiempo podría decidir.

_________________
avatar
Mensajes : 81
Fecha de inscripción : 18/04/2015
Nivel :
64 / 30064 / 300
Ver perfil de usuario

Ryou
Rango C

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Invitado el 13/05/15, 03:57 pm

La mujer de cabellos rubios y ojos azules miraba de una manera bastante preocupada todo lo que estaba pasando. En su mente, un mar de preguntas vendrían a su cabeza para poder cuestionarse de que todo lo que estaba haciendo era bueno o si bien era malo. Aquella persona de cabellos rubios no le caía mal, de hecho, le caía bien.

Al menos para ella, entendía que todas las personas eran distintas unas a la otras, eso lo sabía perfectamente la muchacha, por eso mismo aceptaba todo lo que era el muchacho, aunque no conocía su nombre y ni tampoco su forma de ser, de donde venía y esas preguntas que siempre se hacían al momento de poder hablar. Nill lo quería, al menos, sentía que quería de él, no del amor, pero si estimaba lo que era él cómo para poder salir a la palestra, de frente para poder defenderle y querer lo mejor para él. ¿Era algo raro? ¿Era algo que estaba mal pensarlo? Ella no lo sabía, pero al menos la joven maga quería lo mejor para el rubio, sin importar lo que llegase a suceder, aunque, ella si podía darle algo para que él estuviese bien y contento, lo haría sin dudarlo, debido que para ella él era su amigo.

¿Está mal decirle que estoy agradecida? — Dijo un poco apenada la rubia, cuando este le tiraba una de sus alas en señal de enfado. ¿Por qué estaba mal decirle las cosas así? La maga no comprendía el hecho de la molestia de él por sus agradecimientos. Al menos para le mente de Nill, las cosas se agradecían y de corazón, al menos ella comprendía que eran así. Por eso mismo le costaba asimilar que para una persona cómo él no había que agradecerle, por eso mismo despertaba más aún la curiosidad que tenía Nill al respecto del rubio.

Este comenzó a tirar del ala y la llevaba consigo hacía algún lugar del bosque. La maga no entendía por qué y le dolía un poco que le jalasen algo que para ella aún era muy sensible. Sus ojos comenzaron a lagrimear, debido a que estaba aguantándose el dolor, no quería decir nada, al menos no por ahora ya que su mente le decía que cada una de las palabras que esta le hablaba estaba mal. La maga era muy sensible en ese aspecto, al menos, comprendía lo que era estar frustrada y no saber qué poder hacer en ciertos momentos.

Esta lo miró, adelantándose un poco su paso, agarrándole del brazo para poder detenerlo y darle pequeños golpecitos. — No sé qué le he hecho, pero no quiero hacerle rabiar. Es una de las pocas personas que me ha cuidado y me ha enseñado muchos valores. Quiero preocuparme por usted y no me deja, todos merecemos una compañía. — Inflaría las mejillas la joven maga, teniendo una lagrimita en el ojo izquierdo sin caer. — Si me quiere castigar, hágalo, pero cuando yo me porte mal. Pero quiero decirle que lo único que quiero es preocuparme por usted. — Reveló Nill. No es que estuviese enojada, pero pensaba que sus acciones eran buenas con él. Al menos, ella quería lo mejor que podía dar, para solamente él. ¿Estaba tan malo ser así con él? ¿O quién era él, para no poder darle cariño o afecto?

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Ryou el 13/05/15, 05:48 pm

No respondió a su pregunta, usualmente la gente sí agradecía tales gestos, pero a él no le gustaba. En aquel pueblito solían decirle que era sumamente amargado, realmente sí lo era y no hacía ademanes de negarlo. Simplemente siguió su camino en silencio sin mirarla, nada le obligaba a responderle así que no lo haría. No pudo evitar sorprenderle cuando la muchacha tomó su brazo y le dio pequeños golpecitos ¿Qué debía hacer ante aquel acto? Levantó una ceja escuchando sus quejas sin saber qué responderle. Sus palabras no hicieron mas que confundirlo ¿Valores? Él no le había enseñado nada y tampoco pretendía hacerlo, simplemente ambos seguían el mismo camino, nada más.

Su ceño se frunció al escuchar la última oración, él no necesitaba que nadie lo cuidara, menos que se preocuparan por él. Movió su brazo de forma algo brusca soltándose al instante, toda aquella delicadeza que había tenido con ella se desvaneció.

Yo no te he enseñado nada y no necesito que te preocupes por mí — comentó  molesto por sus palabras, mientras la veía serio — Somos dos completos extraños, si quieres preocuparte por alguien debería ser por ti misma

La miró intensamente con aquellos orbes azules que poseía, para luego desviar su mirada molesto, no le apetecía hablar más con ella. Caminó adelante dejándola atrás preguntándose cómo alguien podría hacer tales afirmaciones con alguien que conocía hace ¿Horas? No lo sabía pero era muy poco. Acomodó su capa una vez más tapando su rostro como si se escondiera de la rubia, no quería acercarse a Nill, se negaba a aceptarlo.

Siguió en silencio adecuándose al paso de la muchacha, quería dejarla atrás sin embargo algo lo contenía a regañadientes. Frunció el ceño al notar como el cielo se oscurecería, pronto tendrían que encontrar un lugar para refugiarse, porque estaba seguro que la señorita que lo acompañaba no sería capaz de continuar de noche, él era el anormal que dormía poco. Visualizó entre el bosque algo que le llamó la atención, parecía ser una construcción. Su rumbo entonces cambió y sin consultarle a la muchacha caminó hacia el pequeño establecimiento, notando como frente a él se erguía una cabaña, bastante estrecha per serviría.

Se acercó a la puerta viendo de reojo si la chica lo había seguido o no, para luego tomar el pomo de la puerta y girarlo. Frunció el ceño al notar como el pomo giraba pero la puerta no abría, seguramente el tiempo había hecho de las suyas en aquel apartado lugar. Dio un paso hacia atrás para luego patear con fuerza la entrada, logrando abrirla. El sonido espantó a un par de aves sin embargo no le importó, tenían un refugio, un problema menos también.

Nos quedaremos aquí esta noche — habló entrando primero, para cerciorarse que nada extraño estuviese dentro  

Se encontró con un cuarto con una cama y un escritorio a su lado, además de una pequeña ventana, no era mucho pero más de lo que necesitaban. Ya dentro del lugar por primera vez en mucho tiempo se sacó aquel trozo de tela que traía quedando expuesto, se sintió algo incómodo por unos minutos ¿Hacía cuanto no estaba así? No lo recordaba. Miró a la muchacha unos segundos para desviar la mirada, no le gustaba que lo observaran sin su prenda, de cierta forma lo ponía nervioso ¡Y eso lo volvía agresivo!

Será mejor que descanses y cures tus heridas — comentó cruzándose de brazos mientras se sentaba sobre la silla para aquel escritorio — Mañana partiremos a primera hora

Notó como la oscuridad se hacía presente en el lugar, al parecer sería una larga y terrible noche, lo último que faltaba para empeorar todo y volver el ambiente más pesado era que se pusiera a llover, aun así ¿Sería eso posible?

_________________
avatar
Mensajes : 81
Fecha de inscripción : 18/04/2015
Nivel :
64 / 30064 / 300
Ver perfil de usuario

Ryou
Rango C

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Invitado el 14/05/15, 03:09 pm

La maga no entendía nada de lo que le estaba pasando en estos momentos. Para ella le era sumamente difícil el poder buscar una forma para que el joven de cabellera rubia la viera como una aliada y no cómo una molestia. Nill era de las personas que le gustaba que la tratasen bien y que la consideren cómo una amiga, pero ella no entendía que era lo que estaba haciendo mal en estos momentos, haciendo enojar siempre al hombre y discutiendo.

¿Y porque no puedo preocuparme por ti? — Respondió sacando un poco más la voz la joven de cabellos rubios, mientras que lo seguía observando. — Tal cómo puedo preocuparme por ti, me puedo preocupar por mí. — Para la maga era sumamente terca cuando le decían que no. Ella de una forma u otra, como sea, encontraría una forma para poder encajar bien con él. Para la mujer no había reto que no pudiese superar, por eso mismo, era una de las pocas cosas, por no decir, una de las primeras cosas que la joven Nill se proponía, su primera vez que tenía la convicción para poder hacer algo y era específicamente con él, con el joven de cabellos rubios.

Aunque lo intentara, Nill comprendía que sus esfuerzos para poder lograr algo eran sumamente inútiles. Y eso lo notó cuando el joven desvió su mirada y se adelantó al paso dejándola a ella atrás. Nill miró cómo el hombre se alejaba y ella se quedaba parada con las alas apuntando hacia abajo en señal que estaba deprimida. Ella no quería estar triste, pero tampoco quería dejar solo al hombre. Algo le decía ella, que él merecía estar acompañado… ¡Ella quería hacerlo! ¡Quería acompañarlo! ¿Acaso una tan noble acción era tan mal criticada para la joven muchacha? ¡No se iba a rendir! Pero ella no sabía él como.

Le costaba la idea de dejarlo solo. Nill no quería hacer eso, pero debía de buscar una forma la muchacha para poder acompañarlo sin que este se molestara. Debido a que no quería que él estuviese solo ya que la parecía que tenía un buen corazón después de todo. Caminó tranquilamente por la fría noche, pero notó que aún no se alejaba del todo como para poder perderlo. Nill lo agradeció, por eso mismo sonrió, pero guardó silencio para no molestarlo y ni tampoco para que le llegara un sermón de su parte.

A lo lejos se notaba una estructura, cómo una cabaña. No supo si seguirlo o no, pero con el rostro un poco decaído ya que no quería hacerlo enojar más de la cuenta, se acercaría la muchacha a pasos tímidos en donde este se encontraba. No supo si hablar ni nada, pero seguía tranquilamente los pasos del hombre.

¿Nos quedaremos? — No pudo evitar ponerse feliz porque él la estaba considerando, pero Nill decidió no sonreír ya que sabía que le llegaría otro sermón más de él. Entró con paso tranquilo con aún las alas apuntando para abajo y guardó silencio para poder observar el lugar. Estaba todo abandonado, pero podía ser un refugio para poder pasar la noche o al menos eso es lo que pensó ella en ese mismo momento.

Al notar la joven rubia cómo el hombre se quitaba la tela de su cabeza, notó más sus facciones. Ella no sabía lo que era hermoso o feo, pero su apariencia le parecía curiosa para su vista. El hombre le dijo que curara sus heridas y que mañana partirían a primera hora. — ¡H-Hai! — Respondió nerviosa — G-Graci… D-digo.. S-Sí lo haré. — No le gustaba a él que le agradecieran, por eso mismo Nill decidió que lo mejor era guardar silencio. Se sentó en la cama y seguía mirando para abajo. ¿Qué podía hacer en esa situación tan peculiar? Nill no sabia cómo curarse las heridas, por eso mismo prefirió aguantarse el dolor. Aunque si ella era honesta, le dolía más los sermones de él que las heridas mismas.

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Ryou el 14/05/15, 04:00 pm

La escuchó responderle ante sus órdenes, se sintió tranquilo esperando que le hiciera caso cuando nuevamente hiso el intento de agradecerle, frunció el ceño enojado ¿Es que no entendía? Rodó sus ojos pensando en que sería inútil negociar con ella o hacerla entender. Soltó un bufido cansado cruzándose de brazos, esperando que el tiempo pasara rápido, pero eso no ocurrió. La miró de reojo notando como seguía en la misma posición, primero no le hacía caso con lo de agradecer y ahora además se sumaba su rebeldía de curarse a sí misma ¿Es que esperaba que él lo hiciera? ¿Por quién lo tomaba? Él no era de los buenos, a pesar aunque ya no vivía causando la desgracia ajena –o por lo menos no matando gente a diestra y siniestra- sabía que no podría ser nunca de los chicos que ayudaban a los demás, el solo pensarlo le asqueaba.

Soltó un gruñido y entonces lo supo, ella no entendería fácilmente, porque seguramente era una terca, además que su edad mental no ayudaba para nada. Se levantó lentamente para luego mirarla hacia abajo con su semblante igual de serio.

Nill, quiero que entiendas que no necesito de nadie, porque una persona como yo es incapaz de sentir — comentó acercándose a la muchacha — Tu puedes preocuparte por mí, sin embargo yo jamás llegaré a profesar tal preocupación por otro

Escuchó a aquella voz masculina pidiéndole que le enseñara ¡Que mostrara lo cruel que podía llegar a ser! ¿Arrancarle un ala estaría bien? Seguramente eso la aterraría de por vida, la alejaría de su persona para no verla a ver nunca más ¡Si es que no moría claro estaba! La risa en su mente se ensanchó al pensar en tal escenario, después de todo estaban en un lugar tan alejado de todo que nadie podría oírla.

Acortó las distancias para luego agacharse lo suficiente como para quedar a su altura, la miró por unos segundos preguntándose si lo que haría estaría bien. Colocó su mano derecha a un lado de la rubia evitando que ésta intentara escapar, ya había decidido qué hacer y no tenía vuelta atrás. Tomó su mentón con su mano libre para luego entrecerrar sus ojos, preguntándose como reaccionaría.

Así que espero que te olvides de que podamos ser amigos, yo no quiero amigos y tú tampoco deberías quererme como uno — le habló en un tono ronco y pausado, suficientemente lento para que ella entendiera — Quiero que te alejes de mí lo más posible

Era tan contradictorias sus palabras con las acciones que tenían en su mente, sin embargo sabía que quizás sería la mejor manera para demostrárselo ¡Porque las palabras parecían en cierta forma inútil con ella! Se acercó a ella lo suficiente como para escuchar su respiración, no la soltó en ningún momento y lo obligó a mirarlo, quería que supiera que sus palabras eran completamente verdaderas.

Acortó las distancias con la muchacha probando el sabor de los rosados labios de la muchacha, por inercia esperó unos segundos viendo su reacción, para luego continuar con el beso. Movió suavemente sus labios notando la inexperiencia de la muchacha, no pudo evitar morder con delicadeza la parte inferior de la comisura de la chica obligándola a abrir su boca, entonces fue cuando se asustó. Se separó al instante de ella, pensando en que se había dejado llevar… en un sentimiento que le pareció tan familiar ¿Por qué? Había jurado que era su primera vez, pero no lo parecía.

¿Ves? No he sentido nada — comentó para luego levantarse sin inmutarse en lo absoluto — Ni aquel gesto que parece ser una de las mayores muestras de cariño entre la gente me logra conmover, así que no intentes nada, porque yo ya no puedo sentir ¿Está claro?

Qué inocente, Ryou — escuchó en su interior la voz mientras se reía a carcajadas — Has hecho cosas peores que esas ¡Debiste cortarle un brazo!

Caminó hacia la silla para luego sentarse en ella y darle la espalda a la muchacha, no quería hablar del tema, simplemente el hacerla entender, porque él no era normal y si podía evitar que alguien más sufriera por su culpa lo haría.

Duérmete, mañana partiremos a primera hora — se acomodó en la silla sin volver a mirarla, porque estaba seguro que no lo haría hasta el amanecer y esperaba que pronto llegaran a un pueblo, para no verla nunca más.

_________________
avatar
Mensajes : 81
Fecha de inscripción : 18/04/2015
Nivel :
64 / 30064 / 300
Ver perfil de usuario

Ryou
Rango C

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Invitado el 23/05/15, 02:44 pm

La maga por muchas dificultades que esta tenía para poder comunicarse con la demás personas, no entendía el hecho del porqué el joven de cabellera rubia se negaba tanto a los buenos tratos que esta le ofrecía. Esta siempre había entendido que no estaba malo preocuparse por los demás, pero algo que había nacido en ella en estos momentos era el hecho de que estaba sacando un poco más de personalidad ya que estaba defendiendo lo que ella considera justo. El preocuparse por él y que este escuchara alguna vez a su corazón.

Suspiró la rubia, para posteriormente fijarse en los orbes del muchacho que reaccionarían ante sus palabras de preocupación. La maga no bajaría los brazos y lo miraría de tú a tú, sin importar que aunque desconocía cierto sentimiento, tenía miedo al estar enfrentándolo a él.

¿Entonces porque no me dejaste abandonada para que me muriera en dicha cueva? — respondió fuertemente la mujer, para posteriormente seguir defendiendo su forma de ver las cosas — Sí lo hubieses querido y no te hubieses preocupado, yo no estaría en estos momentos contigo.

Era difícil para ella el hecho de intentar hacerse notar y que el joven rubio escuchara cada una de sus palabras. Nill no era de las personas que le gustara rendirse, al menos no ahora ya que estaba sintiendo nuevas emociones para poder expresarlas libremente. Al menos ella no era de las personas que se iba a dejar pasar a llevar o simplemente que iba a abandonar lo que consideraba justo. Nill se preocupaba enormemente por él, al menos con todas las últimas cosas que este había hecho por ella, la joven de ojos color zafiro estaba sumamente agradecida y sabía que en alguna parte de él, existía una buena persona.

Sin miedos, o al menos eso era lo que creía la joven, comenzaría a mirar cómo el rubio acortaba las distancias para quedar sumamente cerca de ella. Impidiéndole el paso para una posible huida y mirándola fijamente a los ojos.

Me pides que haga cosas imposibles, eso jamás lo haré. — Respondió con decisión la rubia, sin importar que aquella aterradora voz y la cercanía de él con ella fuese algo más que amenazantes. Pero, algo inesperado estaba sucediendo en este preciso instante. El joven acercándose de una forma bastante amenazante, selló sus labios con los de la rubia, moviéndolos de una forma que no era un simple beso. Nill abrió los ojos de la impresión, quejándose por el mordisco de su labio hasta que se dio cuenta de lo que estaba pasando. Sentir la respiración ajena y también el hecho de que le hayan besado le era bastante impresionante.

Este al separarse dejó sin palabras a la rubia. Comenzó a decir que no había sentido nada, dejándole en claro que no sentía nada con la mayor muestra de amor que hacía la gente normal. Nill bajó la mirada, debido a que entendía que eso era un juego o al menos así lo parecía. Era la primera vez que alguien sellaba sus labios con los de ella, por eso mismo no quiso hablar en estos momentos.

¿Cómo te atreves a jugar así con alguien que verdaderamente se preocupa por ti? — Le respondería una vez que él se acomodaba en la silla. — ¿Acaso porqué tratas así a la gente? ¡Yo jamás he querido hacerte daño! — Le diría de una forma bastante alterada la rubia, para posteriormente recalcar y reafirmar su manera de ver la situación. — ¡Aunque me digas que no! ¡Yo sé que dentro de ti existe alguien bueno! ¡No me rendiré hasta alcanzarlo! — ¿Era tonta Nill? Ella no lo sabía, pero aun así, jamás perdería la esperanza de hacer reaccionar al rubio.

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Ryou el 23/05/15, 03:21 pm

De espaldas pensó que todo acabaría, cerró sus ojos cruzando sus brazos para acomodarse. Entonces fue cuando ella habló, el chillido sobre sus oídos lo atacó como un golpe a sus sentidos ¿Es que no había entendido? ¿No había sido lo suficientemente claro? No quería que se preocupara por él, realmente no lo deseaba. Mantuvo sus ojos cerrados frunciendo el ceño ante sus acusaciones ¿Él bueno? Estaba muy lejos de serlo.

Se levantó lentamente apoyando ambas manos frente al escritorio frente a él soltando un suspiro, no se pondría a pelear con la muchacha por aquel tema, se negaba a caer en su juego de demostrarle que él no quería amigos, ni compañeros ni nada. Tomó aire nuevamente para luego agarrar aquella manta y colocarse la de nuevo sobre sus hombros, para luego acomodar la parte de la cabeza.

No voy a discutir este tema contigo — la miró por unos segundos — Así que no insistas

Caminó hacia la puerta de entrada para luego abrirla y salir por ella, cerrándola de inmediato. Con su fuerza mantuvo el pomo de la entrada quieta, para que la chica no intentara seguirlo, no quería pelear con ella, pero tampoco escuchar sus tonterías ¡Cada palabra lo irritaba demasiado! Escuchó una risa en su interior, una masculina.

Vaya espectáculo, te dije que debías cortarle un brazo… Ryou — soltó otra carcajada al pronunciar su nombre, después de todo… ese no era el verdadero

Apoyó su frente en la madera por unos segundos sin saber qué hacer, esperó a que los minutos pasaran, seguramente ya le habría cansado de forcejear el trozo de madera en vano. La soltó observándola y al notar como ésta no se movía apoyó su espalda sobre ésta. Se dejó caer suavemente hasta sentarse en la madera de la entrada. Cerró sus ojos por unos segundos en la oscuridad, preguntándose qué hacer.

¿Preocuparme por alguien? — se acomodó la capa ocultando sus ojos con ella — No seas estúpida…

El tiempo pasó en calma, sintió la fresca briza envolverlo, sin embargo no le importó realmente nada lo hacía en ese momento. Se mantuvo quieto hasta que un pequeño rayo de sol lo atacó dándole los buenos días. Abrió sus orbes lentamente para luego levantarse, limpiándose la ropa por su cercanía al suelo. Soltó un suspiro cansado, no quería escucharla, pero ya le había dicho que la llevaría al pueblo o sendero más cercano y cumpliría su palabra.

Entró en el cuarto y la vio en silencio unos segundos. Una mueca de disgusto se formó en su rostro al pensar que debía despertarla, porque sabía que con eso toda la paz desaparecería.

Hey Nill, despierta o te dejaré aquí — habló en voz alta sin acercarse mucho — Te esperaré afuera

Salió del cuarto y se sentó nuevamente en la entrada, le daría unos minutos a la joven para despertar, si no salía entonces… él se aseguraría personalmente de sacarla de ahí.

_________________
avatar
Mensajes : 81
Fecha de inscripción : 18/04/2015
Nivel :
64 / 30064 / 300
Ver perfil de usuario

Ryou
Rango C

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Invitado el 24/05/15, 12:37 pm

La maga de cabellos rubios se encontraba bastante frustrada en estos momentos por el mero hecho de que su personalidad y sus buenas intenciones no llegaban al corazón de Ryou. Debido a que Nill con el poco tiempo que conocía a dicho mago, lo encontraba una buena persona y aunque su personalidad fuese un tanto amenazadora, no le molestaba y ni mucho menos le desagradaba ya que de igual forma la salvó más de una vez, sin importar que ella fuese una total desconocida para él y eso lo tenía más que claro Nill.

Ella intentaba con todas sus ganas hacer reaccionar al joven. No sabía el hecho del porque el hombre no quería que la joven se preocupara por este, al menos para la mente tan inocente que tenía la maga del Consejo, no entendía por qué él no quería que esta se preocupara por él. Sabía que recientemente se estaban conociendo, era el primer día/noche que se conocían, pero para Nill no existían barreras para querer a alguien y ni mucho menos dejarlo abandonado. Al menos para ella que estuvo mucho tiempo sola, no quería que alguien más lo estuviese.

Aun así no me rendiré. — Reveló con honestidad y seguridad en sus palabras — No te dejaré solo.

Notó ella como el hombre se arreglaba para poder salir. Aunque ella quiso seguirlo para poder seguir hablando y haciéndole entrar en razón, se fijó que no era un buen momento y quizás el hombre seriamente se enojaría con ella, así que Nill prefirió guardar silencio. Ya mañana sería otro día y podrían hablar con mucha más claridad.

La maga al notar que pasaban las horas, supo que debía de dormir. Por mucho que aún quisiera intentar ser una amiga del hombre de cabellos rubios, sabía que al estar despierta no lograría nada y más, ocasionaría más problemas de los que posiblemente ya tenía, más que mal hace poco se había rehabilitado la joven maga elemental de Luz, por eso mismo no debía de descuidarse mucho. Se acostó un poco incómoda en la cama, para comenzar a pensar en muchas cosas. Aunque si había que admitir algo, Nill aún tenía en su mente él cómo poder ser cercana al rubio, aunque fuese una pelea interminable, ella no iba a desistir hasta lograrlo.

Pasó toda la noche, hasta que el día apareció. Nill estaba profundamente dormida, cuando una voz se escuchó a lo lejos despertándola. La maga sonrió y dijo cómo si nada — Buenos días. — Para posteriormente limpiarse los ojos y estirarse para así lograr salir de su estado de flojera.

En eso, ya estando más despierta la maga notó que la casa era bastante terrorífica. De noche no era tanto, pero de día se notaba bastante “satánica” en pocas palabras. Viendo rostros en todos lados, cosa que de un grito — ¡Kya! — La maga correría hasta donde había una mesa para esconderse y taparse los oídos ya que le tenía pavor y mucho miedo al hogar en donde se encontraba. Unas pequeñas lagrimitas saldrían de sus ojos y seguiría asustada, temblando — ¡Son rostros feos! ¡Me quieren comer!.

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Ryou el 24/05/15, 01:04 pm

Sintió el suave sol acariciar su rostro, por las mañanas no le parecían desagradables los rayos del astro rey, aun así por las tardes por alguna razón los sentía insoportables, algo muy parecido con lo que le pasaba con Nill, cuando la había conocido por unos segundos pensó que no era tan… molesta. Claro, no la conocía pero se veía silenciosa.

Frunció el ceño suavemente al esperarla lo suficiente, cruzó sus brazos lentamente para luego escuchar, un leve chillido por parte de la chiquilla, se alertó por instinto y entró desenvainando su espada rápidamente. No vio nada, no observó a la chica ni lo que tanto la aterraba, sólo estaba él… Pensó en llamarla y entonces la encontró, más bien la escuchó.

Miró las dichosas caras que no eran más que dibujos, unos muy tontos a decir verdad. Rodó sus ojos soltando un bufido, preguntándose cómo es que seguía viva la pobre muchacha. Pateó la silla con un poco de fuerza para despejar la zona y entonces bajó su cuerpo colocándose en cuclillas para quedar a la altura del ser alado.

Oh no, qué terribles — se burló en un tono serio mirándola — Dicen que si te quedas mucho mirándolas, luego cuando no las observas salen de su escondite y te comen de un bocado

Miró su reacción unos segundos soltando una suave sonrisa al verla así. Un largo y sonoro suspiro se escapó de sus labios, sabía que seguramente no saldría de su escondite, después de todo no trataba con una muchacha madura o por lo menos de la edad que aparentaba, no… sino con una enana de quizás ¿Ocho años? Con suerte unos diez.

No tenemos tiempo para jugar con ellas, Nill — le comentó volviendo a su expresión solemne como siempre — Creo que ya te lo dije en algún momento

Tomó la muñeca de la muchacha para luego tirarlo con fuerza –obviamente no la suficiente como para hacerle un daño- sacándola de su escondite. La obligó a seguirlo a la fuerza, por mucho miedo que la pobre tuviese no quería tomarse todo el día en sólo sacarla de su inútil intento de escondite. Ya afuera la soltó dejándola libre, para luego encaminarse hacia donde creía que se encontraría con alguien ¡Cualquier persona! Cuando la encontrara entonces le entregaría a la rubia, pidiéndole que se la llevara a la ciudad, después de todo luego de eso no sería su problema ¿No?

_________________
avatar
Mensajes : 81
Fecha de inscripción : 18/04/2015
Nivel :
64 / 30064 / 300
Ver perfil de usuario

Ryou
Rango C

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Invitado el 24/05/15, 01:42 pm

La rubia se encontraba totalmente aterrada en estos momentos. Debido a que en la cabaña donde se encontraba ella con el joven apuesto de rubios cabellos, al llegar la luz del día se fijó que en las paredes de esta habían unas caras que le causaron un total pavor y mucho pánico a la rubia. Recordando cuentos o simplemente cosas del pasado que hicieran que la maga explotara del miedo, escondiéndose debajo de una mesa para taparse los oídos y mirar con pánico todo lo que la atemorizaba.

En ese mismo momento, sintió cómo que alguien entraba a la cabaña de una forma bastante “heroica” o al menos así lo notó ella. Para fijarse que era ni más ni nada menos que la persona a la cual ella quería poder ser su amiga. Nill sonrió, pero cuando este se acercó a ella hizo que su miedo aumentara aún más.

Nill creía en cada una de las palabras que este le decía, por eso cuando él le dijo que si los seguía mirando se la iban a comer de un simple bocado — ¿D-De verdad? — Dijo inocentemente, para posteriormente — ¡No quiero ser comida aún!

El pánico que mantenía la maga era inmensamente grande. Aunque fuese una escena bastante cómica a simple vista, la maga tenía muchos miedos en su mente que le venían con tan solo ver aquellos rostros. Debido a que sus recuerdos eran tan vacíos cuando la torturaron y mutaron su cuerpo, que aquellas figuras le hacían recordar todo lo que la maltrataron y todo lo que se rieron de ella. Pero algo que vio la hizo estar un poco más tranquila. Una sonrisa del rostro del joven hizo que se calmara un poco, escuchando las siguientes palabras del hombre que tanto quería poder ser su amiga.

¡Es que me dan mucho miedo! — Admitió aterrorizada, pero contenta por saber que el hombre podía sonreír y eso para ella era una gran paga. Era lo que siempre había esperado, aunque no fuese para ella, la joven rubia se sentía a gusto por poder haber sido una de las personas que notó esa sonrisa hermosa (que según ella) él tenía.

El hombre tomó una de sus muñecas y la dejó libre de la cabaña para poder así soltarla y comenzar a caminar. La maga aún se sentía un poco aterrorizada, cosa que le habló al rubio — ¡Tenía mucho miedo! ¡Gracias por salvarme de ese infierno! — Bajaría su rostro avergonzada, cosa que le daba muchísima pena — ¡Prometo que algún día seré fuerte y destruiré esos rostros feos que me hicieron tanto sufrir hace mucho! — Aunque fuese algo que él no entendiera, la maga se prometía siempre cosas y se ponía metas. Ella quería ser útil, por eso mismo quería lograr muchas cosas en este día. Al menos, una de esas, el notar la sonrisa de él, del hombre rubio que aún desconocía su nombre.

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Ryou el 24/05/15, 02:08 pm

La escuchó hablar animadamente obligándolo a soltar un largo y sonoro suspiro, al parecer no entendería nunca que el silencio le parecía tranquilizador, sin embargo no hiso nada, simplemente continuó con su paso lento al cual se había adecuado al tener detrás al ser alado. No pudo evitar soltar una risita ahogada al escuchar su promesa ¿Los haría pagar con qué? ¿Abrazos? Por no meterse en un lío no se burló de ella y por mantener la distancia no se rio ante su pensamiento.

Suerte con ello — le comentó sin verla, caminando entre la espesura del bosque, preguntándose cuánto se tardarían en llegar a un lugar poblado, miró a la niña de reojo cerciorándose que lo siguiera, notando como al parecer se demorarían mucho más, las heridas de ella empeorarían si la forzaba a caminar a tal ritmo

Por un momento se preguntó en qué momento había decido el llevársela consigo ¿No habría sido mejor abandonarla en el bosque? No era su problema, sino del dichoso consejo mágico. Miró el cielo –o lo poco que podía ver por las hojas- dándose cuenta de un detalle importante, ella no conocía su nombre ¿Estaría bien decírselo?

Mi nombre es Ryou — soltó sin verla caminando como si no estuviese presentándose — Así que no me llames más señor ¿Está bien?

Se escondió tras la capa nuevamente, esperando que ella no lo llamara por su nombre a cada segundo o seguramente perdería los estribos. El silencio pobló el ambiente, mientras se preguntaba cuánto se arrepentiría de sus acciones, el sólo hecho de salvarla era algo que podría lamentar… ¿O quizás no lo haría?

_________________
avatar
Mensajes : 81
Fecha de inscripción : 18/04/2015
Nivel :
64 / 30064 / 300
Ver perfil de usuario

Ryou
Rango C

Volver arriba Ir abajo

Re: El chico Demonio & la mujer ángel [Priv; Ryou]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.